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La lluvia es un acicate

Cuando hemos salido hacía bastante aire y frío, pero al poco de comenzar a correr ha empezado a llover ligeramente, eso ha provocado que inconscientemente hayamos aumentado el ritmo, quizás con la idea de acabar antes y mojarnos lo menos posible.

Ha sido una idea no muy buena porque Emilio ha empezado a perder comba y Joaquín al poco, también; sin embargo mi tocayo y yo espoleados por la lluvia hemos aumentado el ritmo poco a poco y al menos yo trataba de alcanzar un ritmo de crucero sobre 4:18, pero no lo he conseguido. Desde luego hoy no era el día más propicio para hacer un entrenamiento de este tipo porque estaba el suelo muy blando y en algunos tramos el aire soplaba de lo lindo en contra. Aún así, aunque no hayamos ido tan deprisa como pretendía, el entrenamiento ha sido de los que curten.

Lo cierto es que la lluvia no ha durado mucho y es cosa de agradecer porque olvidé protegerme los pezones al salir y cuando he llegado a casa ya los tenía rozados y si hubiese llovido más hubiera llegado hecho un cristo.

Hoy salí un poco antes por lo que cuando llegué al punto de encuentro ya llevaba una milla en las piernas, así que hoy han salido más kilómetros de lo habitual, en total 11,3 km en un tiempo de 56:15 @ 4:57 min/km.

Una de las medidas del estado de forma es ver el tiempo que se tarde en dar una vuelta, que son unos 4,8 km. Bajar de 20 minutos es estar muy bien y hacerlo en 20:55 como he hecho yo hoy, no está nada mal. Así que contento.

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Me gusta, me gusta

Hoy cuando salía de casa para ir al punto de encuentro me di cuenta que era casi de día ¡qué alegría! Dentro de poco empezaremos a correr de día, luego a dar una primera vuelta con luz y luego… Cambiaran la hora y ya tendremos luz para todos los kilómetros que queramos. Me gusta que las horas de luz vayan aumentando.

Y es que resulta interesante comparar las horas de luz que había en el día más corto del año (9h16):

Con el día de hoy (10h03), por ejemplo:

Se puede ver que en 40 días ha aumentado el tiempo de luz en 46 minutos, más o menos, lo que suele coincidir más o menos con la creencia popular de que en un día aumenta un minuto el tiempo de luz solar.

Estaba por allí Jesús, así que fuimos a un ritmo tranquilo ya que el hombre no quiere forzar por la lesión que tuvo en la rodilla, es por esto que hicimos una primera vuelta muy despacio, a un ritmo de seis. Al comenzar la segunda vuelta apareció Miguel y aumentamos un poco el ritmo, pero tampoco para tirar cohetes.

En total hice 9,6 km en 54:57 @ 5:41. Quería tomarme este entrenamiento de recuperación del domingo, que quizás fue exagerado.

Agua, sal y vinagre remedio para las ampollas

Hace ya unos cuantos años, la primera y única vez que hice los 100 kilómetros en 24 horas de Corricolari, acabé con unas ampollas horrorosas en los pies. Entonces me recomendaron que no me las explotara y metiera los pies en agua, sal y vinagre para curarlas. Y en aquel entonces me funcionó y esta vez, también.

Como el domingo acabé con una bonita ampolla en la planta del pie izquierdo, probé de nuevo el remedio para tratar de curar la ampolla. Empecé el domingo metiendo el pie y luego en días sucesivos. El lunes andaba cojeando, el martes ya podía andar bien, aunque no quise salir a correr y el miércoles estaba prácticamente recuperado. Así que hoy he salido a correr sin el menor temor.

Y la verdad es que no he tenido la menor molestia, además como he llegado tarde, he hecho menos kilómetros lo cual mi pie lo ha agradecido. No solamente han sido menos kilómetros, sino que han sido muy tranquilos como indica la media de 5:38 min/km en los 8 km que he realizado. Mucho mejor así dadas las condiciones.

Ritmo ajustado en pendientes (RAP)

Ofrece Strava una funcionalidad que llama RAP (Ritmo Ajustado en Pendientes) que viene a ser algo así como el ritmo equivalente cuando se corre en terreno llano, lo que permite al corredor comparar carreras llanas y con colinas más fácilmente. Puesto que correr cuesta arriba requiere un esfuerzo adicional, el ritmo ajustado en pendientes será más rápido que el ritmo real de la carrera. Cuando se corre cuesta abajo, el ritmo ajustado en pendientes será más lento que el ritmo real.

Llegué tarde al punto de encuentro después de llevar un tiempo siendo puntual, pero como los compañeros son buena gente me estaban esperando. Comenzamos el entrenamiento los dos Emilios, los dos Migueles y Joaquín. Hicimos un par de kilómetros muy tranquilos, pero se fueron animando poco a poco, de tal modo que al final de la primera vuelta ya iban destacados Joaquín y Miguel y detrás Emilio y yo. El otro Emilio ya había terminado su entrenamiento.

Acabó la primera vuelta y Emilio se fue, por lo que me quedé solo. Mi idea era hacer cuatro kilómetros a ritmo umbral, a unos 4:18, pero me daba por contento con ir a 4:20. No me importaba que los dos fueran por delante porque yo tenía que ir a mi ritmo.

Y fui haciendo tiempos más o menos a lo que tenía pensado: 4:14, 4:21, 4:17 y 4:19, de los que se saca una media de 4:18, lo previsto; sin embargo los otros dos iban más rápidos porque fui incapaz de alcanzarlos, aunque no era ese el objetivo. Pero eso demuestran que están muy bien.

Estos tiempos no están nada mal, pero teniendo en cuenta que el circuito tiene sus subidas y bajadas, es mejor pensar en el RAP que de alguna manera compensa esas subidas y bajadas y obtiene unos ritmos como si fueses en un circuito llano. Los ritmos RAP son en este caso: 4:10, 4:14, 4:19 y 4:09 de los que sale una media de 4:13. A lo mejor el esfuerzo fue más de lo que debiese. Fueron en total 9,7 km en un tiempo de 49:12 @ 5:04 min/km.


Ritmos reales comparados con ritmos ajustados

¿Largas o cortas?

No me refiero a las uñas, no. Pocos días antes de final de año, por aquello de la subida de precios, me apunté a la maratón de Madrid. Como todo el mundo sabe una maratón son 42 kilómetros que no es cosa baladí. Y no es únicamente la distancia que hay que recorrer el día de la maratón, sino todos los kilómetros de entrenamiento que hay que recorrer para llegar el día de la cita en condiciones de hacerlo bien.

Pues bien, la semana pasada hice 56 km de entrenamiento -que de cara a la maratón no son nada- y ya empezó la rodilla a resentirse. Y esto me lleva a plantearme ¿debería centrarme en distancias largas o cortas? Ojo, cuando hablo de distancias cortas me refiero a carreras de hasta 10 km, no de hacer 400 metros en pista o similar.

Y hay varias razones que me dirigen a esas carreras cortas. La primera es el problema de la rodilla. La segunda es la morfología de mis piernas, que son gordas en vez de fibrosas y la tercera es que me gustan más las carreras de poca distancia. Me encantan esas carreras que rondan los 6 km haciendo que incluso una de 10 me parezca larga.

Es por esto que me planteo una vez más dejar de correr maratones. Pero ya me lo he planteado tantas veces que esto parece el cuento del pastor y el lobo. Y estando en esta coyuntura, que si sí, que si no, me envían los de la maratón de Nueva York un correo con el asunto: Claim Your Guaranteed Entry to the 2018 TCS New York City Marathon.


Hoy en el punto de encuentro sólo estaba mi tocayo, que además ya llevaba algunos kilómetros en las piernas. Estuvimos esperando un rato por si aparecía algún otro compañero pero no llegaba ninguno, así que salimos únicamente los dos.

Después de la paliza del fin de semana no era cuestión de darse mucha cera, así que salimos despacio e hicimos la primera vuelta a un ritmo bastante tranquilo. En la segunda aceleramos un poco pero sin pasarnos, tratando de no ir más rápido de cinco minutos.

Llevábamos algo más de seis kilómetros y apareció Joaquín, que se unió a nosotros y con su presencia nos fuimos animando metro a metro. Llegado el punto kilométrico nueve nos pusimos violentos y faltando quinientos metros nos pusimos más violentos todavía, como si no hubiese mañana. Mirando luego los tiempos al pasar el entrenamiento al ordenador vi que hicimos los últimos metros a 3:20 min/km que es una barbaridad para mis patas.

En total hicimos casi 9,6 km en un tiempo de 51:15 (bonito tiempo capicúa) a un ritmo de 5:17 min/km. Un entrenamiento tranquilo pero con un final de infarto.

¿Calcetines de compresión?

Compré en Sport Zone ayer unos calcetines de compresión y salí a probarlos. Fue una fiasco total porque no llevaba ni un kilómetro cuando ya los tenía caídos, como se puede ver en la foto.


Calcetines de compresión que no comprimen

Si compro unos calcetines de compresión que no comprimen, ¿para qué los quiero? Me costaron 7,49 € que para ser de compresión no son muy caros, aunque tampoco fueron baratos, pero es dinero tirado a la basura. Tendré que volver a Sport Zone para ver si me devuelven el dinero ya que parece un tema de publicidad engañosa. Lo que tampoco me gustó es que son calcetines excesivamente amortiguados y ya con la amortiguación de las zapatillas es más que suficiente.

Salí antes de las siete de la tarde y me dio tiempo hacer un poco antes de encontrarme con mis compañeros. Por allí andaban Emilio y Joaquín que habían llegado incluso antes y los tres dimos la primera vuelta prácticamente de paseo. En la segunda vuelta apretamos un poco, pero sólo para sudar, que en la primera vuelta no había llegado casi ni a calentar el cuerpo y hacía mucho frío.

Por aquello de llegar un poco antes hice 11 km en vez de lo habitual. Tardé 1:00:40 @ 5:31 min/km.

Buscando el flow y no encontrándolo

Por la tarde, a las siete, como siempre me acerqué al punto de encuentro. Allí me encontré con un montón de gente que estaba con sus niños esperando que pasara la cabalgata, que según parece ya iba con retraso. Estuve hablando con un amigo que estaba allí con sus retoños y me pareció raro no ver a nadie porque siempre mis compañeros son más puntuales que yo. Cuando pasaron cinco minutos de charla decidí partir y justo me encontré con los dos Emilios.

Di una vuelta con ellos y luego una segunda solo. En esa segunda vuelta decidí buscar el “flow”, es decir, correr con todos los músculos sincronizados y moviéndolos en armonía, pero no lo encontré en ningún momento, todo lo contrario. No sé si fue por el estado del terreno o por la falta de luz, pero no fui cómodo. De hecho acabé con molestias en el trapecio derecho y además al terminar me encontré de nuevo con el amigo, que ya se iba a casa, y me dijo que parecía que me había castigado mucho, que se me notaba en la cara, pero había andado sobre 4:45 que no es gran cosa. No fue un buen día. Por cierto, que Joaquín no bajó y dijo que no lo hacía porque quería descansar para la carrera del domingo.

Hice 10 km en 54:38 @ 5:27 min/km. Con muy malas sensaciones 😦