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Ensayando el segundo seis mil

Había planeado con Miguel hacer el test de los dos seismiles a falta de diez días para la maratón. Viendo mi estado de forma he pensado que podría bajar de las tres horas y media, por lo que mirando las tablas de este test, he visto que para tratar de bajar de ese tiempo habría que hacer un primer seismil en 28:30, es decir, a un ritmo de 4:45 y un segundo seismil en 25:18 @ 4:13.

Pues bien, después de dar una primera vuelta he pensado en hacer unos cuatro kilómetros a ese ritmo de 4:13 para ver las sensaciones que podría tener llegado el momento de realizar el test. Es por eso que cuando mi reloj ha pitado indicando el kilómetro cinco me he puesto a tope… Y sólo he aguantado dos kilómetros y medio.

El Viernes Santo haciendo abdominales hice el canelo con una rueda y acabé con dolor en la parte lumbar. Pensé que ese dolor me iba a impedir hacer los 30 km programados para el siguiente domingo, pero los hice sin problemas, aunque el dolor seguía ahí, afortunadamente con menor intensidad; sin embargo, cuando he salido hoy me molestaba algo más y cuando he acelerado el dolor se ha incrementado sustancialmente, por lo que he decidido bajar el ritmo cuando llevaba 2,5 km fuertes antes de que la cosa fuese a mayores. Por lo tanto, el ensayo no ha servido para nada, aunque quizás me ha dado un aviso de que no conviene hacer el burro ya tan cerca de la maratón.

Aún así he completado las dos vueltas a Pradolongo totalizando 9,5 km en un tiempo de 49:07 @ 5:09 min/km. He acabado un tanto mosqueado con el dolor en el lumbago, que se me ha extendido por el glúteo izquierdo y parte de la pierna.

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Ni puñetera gana

Hoy me ha pasado algo que no me suele ocurrir. Salí desganado, cansado por haber dormido mal y quizás también cansado de los treinta del domingo y los diez de ayer.

Lo habitual, aunque suene paradójico, es comenzar cansado y acabar mejor, pero hoy no. Hoy empecé cansado y veía que la cosa no mejoraba, todo lo contrario. Así que cuando acabé la primera vuelta pensé que lo mejor era dejarlo porque no tenía ni puñetera gana de seguir corriendo.

Por lo tanto, hice solamente 5 km en un tiempo de 27:56 @ 5:34. Muy lento y muy mal, con pésimas sensaciones.

No sé si me he pasado

Hoy he salido a entrenar con la idea de hacer cinco o seis kilómetros para mover un poco las piernas y tener una excusa para estirar, pero nos hemos animado y charlando entre los unos y los otros se han pasado los kilómetros sin darme cuenta. De este modo, he acabado haciendo las dos vueltas de rigor, por lo que he totalizado 9,6 km.

Como suele ocurrir en estos casos, empecé con las piernas cansadas y acabé mejor de cómo empecé, pero no sé si me he pasado haciendo tantos kilómetros, debería haber dado una vuelta sólo… Veremos mañana.

Lo dicho, fueron en total 9,6 km en un tiempo de 52:40 @ 5:26 min/km

El plan B se cumplió a la perfección

Comentaba el otro día que el plan B previsto para la media de Villarrobledo consistía en hacer un tiempo aproximado de 1:31:39 que fue el tiempo que hice en la media de Coslada de 1999, año que bajé de las tres horas y media en maratón.

Pues bien, el plan B salió clavado, ya que llegamos a meta con un tiempo oficial de 1:31:34 que mejora en cinco segundos aquella marca de hace 19 años. Puede resultar baladí, pero no es lo mismo hacer una marca con 33 años que con 52. De hecho, esta marca con 52 años sería equivalente a una marca de 1:19:40 con 33 años. Esto quiere decir que estoy en mucho mejor forma ahora que veinte años antes.

Bueno… Me estoy yendo por los cerros de Úbeda… El asunto venía porque con este tiempo conseguido en Villarrobledo veo factible bajar de tres horas y media, pero hay que correrlo.

Hoy salí con las piernas cansadas de la media del sábado. Siempre me ocurre que después de una carrera no estiro y eso me deja las piernas para el arrastre varios días, sobre todo si la prueba ha sido dura como fue la media.

Acostumbro o más bien acostumbraba a hacer la semana de más kilometraje a tres semanas de la maratón, así que esta semana es la señalada para hacer el mayor número de kilómetros. El plan semanal es hacer hoy 15 km, el jueves 20 km y el domingo 30 km totalizando 65 km que es una birria, pero tampoco estoy dispuesto a hacer más ya que la rodilla no está muy fina y hay que conservarla muchos años.

Por aquello de hacer 15 km bajé antes de las siete a Pradolongo, pero sólo pude hacer 3 km antes de llegar a las siete al punto de encuentro. Allí estaba Joaquín y al poco llegaron Emilio, Emilio R y Jesús. Comenzamos los cinco la primera vuelta al parque a ritmo tranquilo. Incluso yendo despacio notaba las piernas cansadas. Dado que estamos en Semana Santa y que la temperatura era muy agradable, había bastante gente disfrutando del parque: niños en los toboganes, familias paseando, otros en bici, jóvenes jugando al fútbol y al baloncesto y otros practicando el kayak-polo en el estanque de Pradolongo.

Jesús sólo dio una vuelta, Emilio R un poco más y el resto completamos las dos vueltas. En esos momentos ya llevaba casi 13 km en mis piernas y el GPS se había quedado sin batería. Tenía que hacer 2 km más y los hice a ojo, probablemente un poco más. Viendo el ritmo que llevaba cuando funcionaba el GPS, un poco por encima de 5:30 calculo que estuve corriendo algo más de una hora y veinte minutos en esos 15 km.

Por cierto, una gozada poder correr con luz solar durante todo el recorrido gracias al cambio de hora.

Por debajo de hora y media

Hacer menos de hora y media en una media maratón era uno de los objetivos que me marqué cuando comencé en el mundillo de las carreras populares. Tardé bastante tiempo en conseguirlo ya que comencé a participar en carreras populares con cierta continuidad en 1994 y hasta 2010 no lo conseguí.

Después de haber bajado por primera vez lo he conseguido bastantes veces y curiosamente en mis tres participaciones en la media de Villarrobledo he conseguido bajar de hora y media. Allí tengo 1:29:51, 1:25:57 y 1:28:56.

Cuento esto porque la jugada sería tratar de bajar otra vez de hora y media para no “empañar” mis participaciones en Villarrobledo, pero me temo que va a ser complicado porque he mirado las previsiones del tiempo para el sábado y dan viento de 40 km/h con rachas aún más fuertes. Complicado, complicado.

Existe un plan B un poco más rebuscado y que está relacionado con la maratón de Madrid de 1999. Ese año la meta de la carrera se estableció cerca de la Plaza de Neptuno, por donde estará este año. Aquella vez conseguí bajar por primera vez de las tres horas y media en la maratón y este año también me gustaría hacerlo. En aquel entonces, antes de correr la maratón me probé en la media de Coslada e hice 1:31:39. Por lo tanto, el plan B consistirá en tratar de bajar de esa marca de Coslada, lo que indicaría que me encuentro en condiciones de bajar de tres horas y media en maratón.

Salí a las siete menos cinco al punto de encuentro. Allí vi a Miguel, que ya llevaba seis y luego aparecieron Joaquín y Emilio. Hice las dos vueltas de rigor a ritmo tranquilo para no cansarme demasiado para la media del sábado y tratar de cumplir el plan A o si no fuese posible, el B.

Hice un total de 10 km en un tiempo de 52:12 @ 5:13. Un entrenamiento tranquilo pero no de paseo.

¿Primavera? ¿Qué primavera?

Hoy ha entrado la primavera y sigue haciendo un tiempo invernal. Es por esto que parafraseando al famoso disco de Supertramp Crisis? What crisis? me pregunto ¿Primavera? ¿Qué primavera? Si hace un frío de mil diablos.


Portada del disco Crisis? What crisis?

Y a pesar del frío nos dimos cita en el parque cuatro pradolongueros: Miguel, Joaquín, Emilio R y un servidor. Yo llegué algo tarde por un tema del trabajo, así que los cogí de camino cuando ellos ya habían sobrepasado el primer kilómetro y yo aún no había llegado a ese primer mil.

Dimos un par de vueltas a ritmo tranquilo, tampoco de paseo, aunque Miguel iba algo más rápido, pero nos esperaba dando algún rodeo. Se está tomando en serio la preparación para la maratón y está últimamente haciendo bastantes kilómetros. Hay que tener cuidado que hacer muchos kilómetros tampoco es bueno. No olvidemos la tabla de la revista Runners que da una idea de los kilómetros a la semana que se deben hacer para tratar de abordar una determinada marca en la maratón. En su momento hablé de ello en este artículo.

Hice poco más de 9 km en un tiempo de 47:50 @ 5:15. Tranquilo.

Lluvia, viento y frío, ¿alguien da más?

Mal día hemos elegido para hacer una tirada larga. Habíamos quedado a las 9:00 en el punto de encuentro y ya estaba lloviendo. Pero no sólo llovía, el viento soplaba de lo lindo y hacía bastante fresco. Optimista que es uno, pensaba que mejoraría el tiempo según fuéramos “comiendo” kilómetros.

Mi optimista predicción falló por completo porque siguió lloviendo sin parar ni un minuto y el viento seguía soplando y la temperatura seguía fresca.

A las 9:00 estábamos tres compañeros en el punto de encuentro. Dimos una vuelta a Pradolongo para volver a pasar por la salida a las 9:30 donde nos esperaba el cuarto pradolonguero. De tal modo, cuando encontramos a Quique ya llevábamos casi cinco kilómetros y la ropa bastante mojada. Esos primeros kilómetros fueron los más calmados, ya que fuimos por encima de cinco todo el rato.

Según íbamos bajando al Parque Lineal se fueron animando mis acompañantes y nos pusimos a un ritmo de crucero de 4:40 segundo arriba, segundo abajo. Así hasta llegar al final del Parque Lineal. Allí nos dimos la vuelta y aunque el aire era en contra, encima aumentaron el ritmo y nos pusimos a 4:35 a la vuelta.

Yo iba notando que los muslos se iban poniendo cada vez más duros, no sé si por la lluvia, por la velocidad o por la combinación de ambas. El caso es que me hice la ilusión de que cuando acabáramos el recorrido por el parque íbamos a aflojar un poco ya que Quique se iba, pero me equivoqué porque Miguel seguía erre que erre cuando abandonamos el Parque Lineal y llegamos a Madrid Río.

Estos últimos kilómetros se me hicieron bastante duros porque iba bastante cansado, tenía las piernas duras como piedras, iba hasta los eggs de la climatología y para colmo me había rozado los muslos (y eso que me había echado vaselina). Un entrenamiento duro, muy duro.

Dicen que estos entrenamientos en días tan complicados valen por dos. Uno por el entrenamiento que haces tú y otro por el que no hace tu rival, pero en mi caso como mi único rival soy yo mismo, me quedo igual. Además suele ocurrir, cuando los entrenamientos son en días fríos y con lluvia, al final la maratón será con mucho calor. Un horror.

Hicimos 26 km en un tiempo 2:05:16 en una media bastante rápida para ser un entrenamiento largo: 4:49 min/km.