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No ganamos para sustos

Hoy hacía un día un tanto desagradable para salir a correr ya que estaba chispeando y hacía frío, pero como había quedado con Joaquín, no le iba a dejar solo y él no me iba a dejar solo a mí. Así que salimos los dos.

Estuvimos unos minutos de cortesía en el punto de encuentro pero como no vimos a nadie salimos únicamente él y yo. No había transcurrido el primer kilómetro cuando tuve que parar porque un perro de buen tamaño se nos puso por delante. Arranqué de nuevo y pocos metros después apareció el mismo perro como una bala y a punto estuvo de tirarme. No me tiró, pero me dio un susto tremebundo, así que de nuevo tuvimos que pararnos hasta que la dueña del perro vino a coger al animal.

Esto es el cuento de nunca acabar aunque según parece en el Pleno de la Junta Municipal van a presentar una proposición para que hagan una zona para perros en el parque. Esperemos que sea aprobada, hagan la zona canina y de una vez podamos entrenar sin temor, aunque sospecho que los dueños de los perros van a seguir igual. Apostaría lo que fuese a que los perros irán sueltos fuera de la zona. Tiempo al tiempo.

Con el miedo en el cuerpo seguimos entrenando a ritmo tranquilo totalizando 9,8 km en un tiempo de 55:53 a un ritmo de 5:41 min/km.

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Búrpi

Empecé hace unos días a realizar un ejercicio que se denomina búrpi en castellano o burpee en inglés. El nombre viene del inventor de este ejercicio, un tal Royal H. Burpee. Es un ejercicio para medir la resistencia anaeróbica, algo de lo que solemos carecer casi todos los corredores populares.

Según este artículo de la Wikipedia, la prueba de Burpee de resistencia cardiovascular involucra el uso total del cuerpo en cuatro movimientos:

  1. En cuclillas con las manos sobre el suelo.
  2. Se extienden ambas piernas atrás y a su vez se hace una flexión de codo.
  3. Se vuelve a la posición número 1.
  4. Desde la posición anterior se realiza un salto vertical.

Dependiendo del número de búrpis que se puedan hacer se puede saber la resistencia cardiovascular de cada uno. Así, si eres capaz de hacer entre 0 y 30 tu estado es malo. Entre 31 y 40, normal. Y así sucesivamente. Ni que decir tiene que aunque no lo intenté, no hubiera hecho más de 30 ni de broma porque el primer día hice sólo cinco y acabé con las pulsaciones a mil.

Hice el primer día sólo 5 búrpis y tengo intención de hacer uno más cada día para llegar al 31 de diciembre haciendo 76 ejercicios. Ya veremos si soy capaz. Se supone que haciendo estos ejercicios mejoraré la resistencia cardiovascular y podré correr más rápido. Bueno, lo de correr más rápido me lo acabo de inventar, pero creo que existe relación.

Hoy tocaba hacer 14 búrpis y además de eso he corrido 9,7 km en un tiempo de 56:19 @ 5:47 min/km. Un ritmo tranquilo para recuperar las piernas del domingo.

233 es mucho

Fui el otro día a recoger los análisis y me llevé una desagradable sorpresa porque tenía 233 mg/dl y eso sobrepasa los 200 mg/dl que consideran el límite de lo malo. Y eso que hago ejercicio regularmente, porque en caso contrario lo tendría por las nubes. Tendré que hacer caso a las recomendaciones del médico y cortarme con algunas comidas, lo cual me puede venir bien no sólo para bajar el colesterol sino también para bajar de peso.

La verdad es que tampoco lo pienso mucho, aunque eso no es óbice para que un día me dé un arrechucho, pero no es cuestión de tenerlo presente siempre… Sólo a la hora de comer.

En el punto de encuentro estaban Joaquín, Emilio, Jesús y Miguel, así que montamos un pelotón de cinco pradolongueros. Hice la primera vuelta tranquilo y en la segunda apreté para ir a un ritmo de 4:30 más o menos que considero como ritmo umbral. En un principio iba solo, pero luego Joaquín apretó para cogerme. Luego aceleró más y estuve dudando si seguir su ritmo o seguir al mío. Opté por la segunda opción porque la idea era hacer cuatro kilómetros a umbral y no hacer un entrenamiento muy duro. Los hice a 4:23, 4:35, 4:26 y 4:29 que salen a una media de 4:28. Me encontré bastante bien, iba muy fácil, mejor incluso que la semana pasada que ya me veía bien. Hice 9,6 km en un tiempo de 51:27 @ 5:19 min/km.

Más contento que unas castañuelas

Como contaba el domingo, por primera vez en mi vida he conseguido quedar segundo en una carrera. Evidentemente no tenía muchos rivales porque si los hubiese tenido ni de broma habría conseguido el segundo puesto, pero eso ya es problema de los demás, no mío.

Pues eso, que salí a correr más contento que unas castañuelas y si otras veces me remuerde la conciencia ir muy lento, hoy iba tan feliz, a ritmos sobre los seis minutos paladeando mi segundo puesto y también, todo hay que decirlo, relajando las piernas, que aunque tampoco corrí a ritmo de récord del mundo, las tenía cansadas.

Así al trantrán completé los 9,6 km en un tiempo de 55:31 @ 5:45 min/km. Y todo con una sonrisa de oreja a oreja.

El que tuvo retuvo

Nos encontramos cuatro pradolongueros en el punto de encuentro. Emilio el hombre radiactivo siempre ha sido un corredor de raza y hoy lo ha vuelto a demostrar ya que no llevábamos ni dos kilómetros cuando ha empezado a apretar y se ha ido alejando. Yo no quise acelerar porque aún no había calentado los músculos y me quedé algo atrás charlando con Jesús.

Seguí a mi ritmo hasta terminar la primera vuelta y luego traté de ir a 4:30 que es mi ritmo umbral actualmente. Pero cuando acabé esa primera vuelta Emilio ya se marchó hacia su casa y Joaquín me llevaba un montón, de hecho ni se veía en la recta larga. Hice los cuatro kilómetros a umbral en 4:30, 4:31, 4:31 y 4:25 (media de 4:29). Teniendo en cuenta las pendientes salen a 4:30, 4:25, 4:35 y 4:24 (media también de 4:29). Vamos, que el entreno me salió redondo. Joaquín debió pararse en algún sitio, porque no le adelanté y luego le vi por detrás.

Hice 9,7 km en un tiempo de 48:51 @ 5:02 min/km bastante contento porque pude ir a ritmo umbral sin demasiados problemas, aunque tuve que apretar los dientes.

Otro percance canino más. Y ya van unos cuantos.

Íbamos corriendo ayer tan felices unos cuantos pradolongueros cuando pasamos por una zona donde siempre hay perros sueltos y dueños de perros charlando tan tranquilamente sin control ninguno sobre los canes.

En la primera vuelta vino hacia nosotros un perro ladrando y metiéndose entre nuestras piernas. A mí me hizo parar, pero no lo di mucha importancia porque iba tranquilo. En la segunda vuelta el mismo perro hizo la misma jugada y unos de los compañeros le dio un pequeño toque. Entonces sí se levantó el dueño del banco a echarnos la bronca, pero antes que nos había molestado no pasaba nada. Hubo algunas palabras y alguna amenaza y ahí acabó todo, no llegó la sangre al río.

Esto ha provocado que busque la normativa sobre perros del Ayuntamiento de Madrid. Y dice así en uno de sus puntos:

Los perros podrán permanecer sueltos en las zonas acotadas por el Ayuntamiento para este fin. En los parques y jardines, sin perjuicio del horario de cierre de cada uno de ellos, podrán estar sueltos entre las 19 y 10 horas en el horario oficial de invierno, y entre las 20 y 10 horas en el horario oficial de verano, quedando exceptuadas las zonas de recreo infantil, de mayores y otras áreas en las que figure expresamente la prohibición de su acceso. En el horario restante los perros deberán ir provistos de correa.

Ayer quedamos en el punto de encuentro a las 19:00. Tardamos algo menos de media hora en dar una vuelta por lo que serían las 19:40 como muy tarde cuando pasamos por allí. Dado que aún rige el horario oficial de verano, ese perro no debería haber estado suelto. Y si no hubiera estado suelto no hubiéramos tenido ninguna movida rara.

Después de estar un rato discutiendo y el dueño amenazando, como suele ocurrir proseguimos nuestro camino a ritmo tranquilo. Apreté en la última milla para hacerla en un tiempo de 6:50.3 @ 4:14 min/km. Un tiempo birria, pero por ver si las piernas podían moverse deprisa. No pude poner el GPS a tiempo por lo que sólo marcó 5,9 km.

Poca gente en el parque en víspera de puente

Mañana día 12 de octubre es la Fiesta Nacional de España. Día denostado por algunos y celebrado por otros. Este año caía en viernes por lo que se alargaba el fin de semana un día más. Entre que algunos abandonan Madrid como la peste y otros que dejan el entreno para el día siguiente, sólo nos dimos cita en el punto de encuentro tres compañeros y uno de ellos “el nuevo” que después de calarse el día antes tuvo a bien venir también hoy.

No sé si por el entrenamiento pasado por agua del martes o por la carrera del domingo, el caso es que tenía las piernas muy cargadas. Tan cargadas que hice uno de los entrenamientos más lentos que yo recuerde, pero bueno, después de leer que Kipchoge, el recordman de maratón, hace entrenamientos muy lento, me sentí yendo tan despacio como un profesional de esto.

Hice 10 km en un tiempo de 58:54 a un ritmo de 5:56 min/km. ¿Alguien da más?