Archivo de la etiqueta: A cuchillo

Brillo en los ojos

Hoy sólo estábamos cuatro en el punto de encuentro. Como últimamente los entrenamientos son a cuchillo, llegábamos todos con intenciones aviesas. Se notaba en el brillo de los ojos de cada uno de los componentes del cuarteto: hoy había guerra seguro.

En la primera vuelta ya se veía que la cosa era seria. Normalmente, rondamos por los 5:45, pero hoy hicimos la primera vuelta en 5:19 ya calentando las piernas para lo que vendría después.

Acabamos la primera vuelta y empezó la fiesta. El primer kilómetro en ¡¡¡3:59!!! muy deprisa para un entrenamiento. El segundo fue algo más lento, en 4:08 que tampoco estuvo mal; el tercero en 4:06, el cuarto en 4:07 y los últimos 600 metros, totalmente reventado y cuesta arriba, en 4:13. No estuvo mal esa segunda vuelta, en la que fuimos a un ritmo de 4:10. Telita.

Mi objetivo, ya que en estos momentos me resulta imposible seguir a Miguel y a Quique, era tratar de bajar de veinte minutos en esa segunda vuelta, pero me quedé a las puertas. Hice justo 20:00, por lo que tendré que esperar a otro día para conseguirlo.

En total hice 9,6 km en un tiempo de 45:29 @ 4:42 min/km.

De carreras por Pradolongo

Esto de entrenar se está convirtiendo en un infierno, ya que cada vez vamos más deprisa. Antes la primera vuelta era sagrada. Todos respetábamos ir juntos a un ritmo tranquilo. La segunda era a ritmo libre, cada uno como quisiese, normalmente siempre se formaban grupitos.

Últimamente ya no es así. Cuando no es uno, es otro el que se pone a tirar cuando no llevamos ni dos kilómetros. Ayer empezamos a 5:27 el primer kilómetro, a 5:13 el segundo y ya por debajo de cinco el resto. Así no hay quien pueda.

Ya que íbamos encendidos, al terminar la primera vuelta nos propusimos hacer la segunda a tope, para tratar de hacer esos 4,8 km en veinte minutos. Y bien en serio que nos lo tomamos, ya que ese primer kilómetro de la segunda vuelta lo hicimos en 4:03, aunque luego nos fuimos dejando más segundos por kilómetro.

Según iba pasando el tiempo y el ácido láctico se iba apoderando de nuestras piernas -al menos de las mías- iba pensado si merecía la pena pegarse esta paliza, pero me consolaba pensando que no era una excesiva distancia lo que había que recorrer y que cada vez iba quedando menos. Pero ahora me lo vuelvo a plantear, ¿merece la pena semejante paliza? Pues depende, a lo mejor no está mal de vez en cuando exigir al cuerpo un gran esfuerzo, lo que quizás haya que tener cuidado en no hacerlo con demasiada frecuencia, que las lesiones están siempre al acecho.

En total han sido 9,6 km en un tiempo de 43:22 @ 4:30 min/km, dando la primera vuelta en 23:09 @ 4:49 min/km y la segunda en 20:13 @ 4:13 min/km. Tela marinera.

Lo bueno abunda

Ha comenzado a venir de vez en cuando con nosotros un nuevo compañero. Se llama, también, Miguel. Así que con éste ya somos cuatro los que compartimos nombre. Además este hombre zumba ¡y de qué manera!

Con esta nueva adquisición ayer nos juntamos unos cuantos corredores en Pradolongo. Yo más preocupado de la urticaria que de otra cosa. Salí con camiseta de algodón lavada a mano, con pantalón corto y medias larga, con la idea era no sudar mucho; sin embargo, no me metí la camiseta por dentro del pantalón y empecé a notar las vejigas en la cintura. Se lo comenté a Emilio y me comentó que mejor que metiera la camiseta por dentro y la cosa no fue a mayores. Acabé con las vejigas pero nada que ver con lo del martes.

Llegué tarde, por lo que ya empecé algo acelerado. Luego tuve que atrochar un tramo para ponerme a la altura de mis compañeros y el ritmo era bastante ligero para ser la primera vuelta, lo que presagiaba una segunda a cuchillo. Y así fue, empezamos a apretar los dientes y el ritmo se iba incrementando según iban pasando los kilómetros: 4:45, 4:33, 4:14 y 4:05. Creo que me pasé yendo tan deprisa, eso no viene nada bien a las rodillas. Moverme por debajo de 4:30 es una absoluta temeridad.

Supuestamente esta semana era la de mayor kilometraje, así que prolongué el recorrido para completar una tercera vuelta. Tuve la fortuna de encontrarme con el hombre radiactivo y di con él esa tercera vuelta, ya a un ritmo más relajado. Como siempre me ocurre cuando hago una última vuelta a un ritmo tranquilo, no lo pasé nada bien, iba un tanto incómodo tan despacio.

En total hice 14 km en un tiempo de 1:11:26 @ 5:06 min/km y llegué a casa con alguna vejiga, pero mucho mejor que el otro día. Parece que lo del algodón funciona. Probaré a salir todo algodonado el próximo día. Lo que más me llamó la atención fue que también salieron vejigas en los gemelos, imagino debido al tejido acrílico de las medias largas.

Lo peor del asunto fue que tenía picores en las manos realmente insoportables. Al final tuve que frotarme las manos con una crema para los picores y parece que la cosa mejoró. ¡Esto de las manos es más molesto que las vejigas! Y no sé si ambas cosas están relacionadas, aunque imagino que sí.

Impolutas

El domingo, después de la tirada larga, eché las zapatillas a un barreño con agua para limpiarlas, nada de lavadora. Es curioso que no ha pasado ni un mes y tenía las zapatillas como si hubiese corrido una temporada de cross con ellas. Y es que estaban todos los caminos llenos de polvo.

Hoy me las he puesto y estaban impolutas, parecía que las acababa de sacar de la caja, recién llegadas de UK. Cualquiera que lea esta entrada se va a pensar que nunca lavo las zapatillas, pero no es así, suelo hacerlo de vez en cuando, pero esta vez ha sido muy pronto.

Ha sido lavarlas el domingo y el lunes se pone a llover, por lo que pensaba que hoy iba a estar el parque embarrado, pero no lo estaba, la tierra estaba demasiado sedienta y no había ni un charco. De hecho, el terreno estaba muy agradable de pisar porque aunque estaba blandito, no te hundías.

Solemos hacer una primera vuelta muy tranquilos, pero hoy no lo ha sido tanto, ya andábamos inquietos. En la segunda vuelta ha empezado Emilio II a tirar y al final todos a cuchillo. Menos mal que Joaquín, en un momento de sensatez, ha dicho que mejor dejábamos las prisas para el domingo, que hoy no era el día. En esos momentos íbamos a un ritmo de 3:50. Entonces hemos bajado un poco la velocidad y aún así esa segunda vuelta la hemos hecho en 21:30 @ 4:29.

Después hemos hecho un poco más hasta completar 13 km en un tiempo de 1:08:17 @ 5:15/km.

A cuchillo

Hoy tenía ganas de correr deprisa, de saber cuanto de rápido era capaz de correr, por lo que he dado una primera vuelta a buen ritmo y una segunda, a muerte. Lo cierto es que me he encontrado bien, muy bien. Me siento ligero y fuerte. Imagino que la pérdida de peso, los abdominales y el fortalecimiento de piernas están haciendo su efecto.

Hoy hemos variado ligeramente el circuito, porque el que hacemos habitualmente está deficientemente iluminado y aunque los casi tres primeros kilómetros son idénticos, los otros dos sí varían. Además hemos incluido una cuesta que hace algo más duro el circuito que si de algo peca, es de blando. He medido con openrunner.com la distancia y sale 4,8 km cada vuelta. Habrá que buscar estirar un poco más la vuelta para encontrar esos 200 metros que faltan.

1ª vuelta (4,8 km) : 24:52 -> 5:11/km
2ª vuelta (4,8 km) : 20:53 -> 4:21/km

Total (9,6 km) : 45:45 -> 4:46/km