XIX Carrera cívico-militar contra la droga

Hoy nos hemos dado cita un buen número de pradolongueros en la Casa de Campo y todo hay que agradecérselo a Pepe que amablemente nos ha inscrito a todos ¡¡¡muchas gracias Pepe!!!

Igual que el año anterior habíamos quedado a las 8:45 en el punto de encuentro para ir trotando hasta el Urogallo, al lado del lago de la Casa de Campo, lago que por cierto está en obras y sin agua. La distancia recorrida desde el punto de encuentro hasta el Urogallo fue de 8,4 km, Leer más…

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Las tiradas largas mejor con compañía

Cualquier entrenamiento suele ser mejor si vas acompañado, pero si se trata de un entrenamiento de mucho kilometraje, no es que sea mucho mejor, es que es casi imprescindible. Y la verdad es que he tenido suerte hoy porque en un principio iba a ir solo y al final hemos acabado yendo ¡cinco corredores! Y no sólo los cinco, sino que ha habido una amiga que nos ha acompañado en bicicleta con ayuda logística.

Habíamos planeado hacer 30 km y la idea era salir por Madrid Río, hacer prácticamente una tapia en la Casa de Campo y volver por el mismo camino. Y eso fue lo que hicimos, aunque con algunas visicitudes.

Salimos por Madrid Río y ya empezamos a marchar a buen ritmo, un poco por encima de cinco. En estos primeros kilómetros me costaba llegar al grupo, aunque luego fui mejorando.

Llegamos a la Casa de Campo, entrando por el Paseo del Embarcadero. Luego seguimos por la CdC haciendo la tapia en sentido contrario a las agujas del reloj. Tuvimos la primera incidencia en la reentrada en la CdC por la Carretera de Castilla ya que hacía un tiempo había allí una bonita entrada y ya lo habían vallado. Dudamos entre darnos la vuelta o continuar por una senda paralela a la carretera donde la chica del grupo decía que había otra abertura en una valla. Decidimos continuar y también habían sellado esa abertura. Así que no nos quedó más remedio que levantar la valla del suelo y entrar de nuevo en la CdC arrastrándonos como serpientes. Fue más complicado meter la bici, pero también se pudo.

Una vez de nuevo en la CdC comenzó el tramo más duro ya que casi todo el camino es ascendente hasta llegar a la Puerta de Somosaguas, que es el punto más alto de la Casa de Campo. Antes habíamos parado en la fuente de Casa Vacas y en la fuente del Cerro Garabitas. En esta última fuente recuperamos un poco para afrontar la cuesta más dura del recorrido. Una vez coronada esta dura cuesta llevábamos 16,5 km y, por lo tanto, habíamos atravesado el ecuador del entrenamiento.

A partir de entonces el perfil es descendente hasta la salida de la CdC y ahí empezamos a acelerar el paso haciendo kilómetros por debajo de cinco casi en su totalidad. Decidimos salir por la boca de metro de Lago para volver a sentir en las piernas esa subida que lleva repitiéndose en la maratón en los últimos años y desde allí bajamos por la Avenida de Portugal hasta Madrid Río para volver por donde vinimos.

Ahí me emocioné y empecé a hacer kilómetros sobre 4:30 y eso para lo único que sirvió fue para demostrar que Mariano es un fuera de serie, que Juli bastante hizo el hombre de aguantar tantos kilómetros después de la emboscada que le preparamos y que la única chica del grupo es la más dura de todos sin lugar a dudas.

Aflojamos en los dos últimos kilómetros para intentar reagruparnos los cinco, pero llegamos a Pradolongo, donde se cumplía el kilómetro 30 cada uno por nuestro lado. Allí me di la vuelta y fui a buscar a los rezagados.

La amiga de la bicicleta nos hizo una bonita foto una vez cumplido el objetivo:


Con 30 km en las piernas

Completé los 30 km en un tiempo de 2:29:01 a un ritmo de 4:58 min/km, lo cual no está nada mal para haber sido tantos kilómetros. Pensándolo bien, quizás hemos ido un poco deprisa.

La báscula marcaba antes de salir 69,4 kg lo que indica que no voy a llegar a la maratón con 68 como me hubiera gustado ni de broma.

XVIII Carrera Cívico-Militar contra la droga

Por tercera vez he participado en esta bonita carrera que se celebra en la Casa de Campo en la zona del lago. Y no he ido yo solo, no, sino que nos hemos juntado un montón de pradolongueros y “asociados”, lo cual es una gran noticia, ya que no hay muchas carreras en las que nos juntemos tantos compañeros.

Como es una carrera de no mucho kilometraje, decidimos salir unos cuantos pradolongueros corriendo desde el punto de encuentro habitual en el parque Pradolongo. Leer más…

Pasados los cincuenta

En febrero pasé de los cincuenta… años. Y hoy y el anterior domingo he pasado de los cincuenta… kilómetros. El último entrenamiento dirigido específicamente para la maratón fue en 2012 y desde entonces he corrido alguna más, pero sin entrenar para ello, así que es raro que sobrepase los cincuenta kilómetros a la semana.

Este año, por aquello de que hace treinta que corrí el primero me lo estoy tomando más en serio, aunque no sé muy bien el porqué, como si me jugase algo…

El caso es que hace ya algún tiempo descubrí que para entrenar la maratón hay que hacer entrenamientos en cansancio, que es la única manera de simular los últimos kilómetros de la maratón. Es decir, empezar el entrenamiento teniendo las piernas ya cansadas. Como yo no entreno demasiado, no estoy acostumbrado a correr un día detrás de otro, así que aprovecho el sábado para castigar un poco las piernas y el domingo para hacer una tirada larga. Es lo más parecido a hacer una maratón, al menos para mí.

Ayer estuve con mi tocayo haciendo algunos kilómetros a ritmo entre 4:40 y 4:45 y hoy tenía las piernas bastante cansadas, así que cuando he comenzado a correr y pensaba que tenía que hacer 18 km se me hizo un mundo sólo de pensarlo. Comencé en el Puente de Toledo, por Madrid Río y cuando llegué a la Casa de Campo iba con pocas ganas y eso que acababa de empezar.

Entré en la Casa de Campo, corrí paralelo a la M-30 y luego a la carretera de Castilla y no dejaba dar vueltas a la pelota de que si iba cansado, de que para qué hacía esto, etc. Poco más allá del Puente de los Franceses, dejando la vía a la derecha empiezan unos repechos considerables y en ese un momento se me quitó la tontería de golpe. Ya no pensaba en bobadas, sólo tratar de subir y de bajar esos repechos, que son realmente duros.

Tenía pensado darme la vuelta cuando el cronómetro marcase 7 km, pero decidí seguir un poco más para llegar a un puente que atraviesa la vía y pasar por la fuente de Casa de Vacas, que me notaba algo deshidratado. Eso hice, lo que me costó subir y bajar algún repecho más. Paré en la fuente y agradecí que el camino de vuelta fuese más llevadero, ya que no subidas y bajadas como esos repechos “del otro lado”.

Sobre el kilómetro 10, llegando al Puente de los Franceses, decidí acelerar un poco, porque tenía ganas de llegar a casa y anduve uno seis kilómetros un poco por debajo de cinco, aunque luego aflojé porque ya me notaba bastante cansado.

Acabé con 18,3 km en las piernas en un tiempo de 1:35:57 a un ritmo de 5:13 min/km. Desde mi punto de vista, fue un buen entrenamiento de cara a la maratón.

Corriendo bajo la lluvia más feliz que una perdiz

Ayer no pude salir porque tuvimos una reunión para hablar de la carrera del barrio y casi mejor porque el entreno del martes me dejó la rodilla maltrecha, ya que estuve el miércoles con ella muy dolorida.

Llegué a casa del trabajo, hice un encargo y me puse a correr. Ya estaba lloviendo antes de comenzar a correr y lo estuvo haciendo durante todo el entreno, pero era muy agradable porque no llovía en exceso. Además corrí al ritmo que me dictaba el cuerpo y me sentí fenomenal durante todo el recorrido. Hacía tiempo que no tenía tan buenas sensaciones. Además como pasé por la Casa de Campo y estaba lloviendo, estaba preciosa. Eso da un plus.

Tampoco quise pasarme, por lo que hice 10 km en un tiempo de 50:42 @ 5:04 min/km

LII Cross Canguro

Hoy he participado por primera vez en esta prueba que tiene ya más de medio siglo de vida. Llevaba tiempo con ganas de participar y por fin este año he tenido la oportunidad.

El entorno donde se desarrolla el cross es de los más bonitos que se pueden encontrar en Madrid y alrededores: la zona del Pinar Alto, conocida como el bosque, donde hay un circuito de cuatro kilómetros muy conocido por casi todos los corredores madrileños. Leer más…

Tocado

Hoy he repetido la experiencia de la semana pasada, la de acercarme a la Casa de Campo a entrenar. Al contrario que siete días antes, hoy hacía una temperatura muy agradable. De hecho, se podía beber agua en las fuentes, cosa que era imposible la semana pasada.

Había quedado con Chema e Isidoro, del clan Pirámides, cerca de la boca de metro de Lago a las nueve de la mañana y llegué puntual como un reloj suizo. Allí los saludé a los dos y también a Jesús, al que no veía había bastante tiempo.

Estiré un poco y salimos en cinco minutos. Fuimos charlando tranquilamente hasta el Puente de la Culebra, donde hicimos la primera parada del día a beber un poco y a prepararnos para la ración de cuestas que vienen a continuación.

En cuanto apareció la primera cuesta Chema salió escopetado y no se me ocurrió mejor idea que apretar el paso para seguir su ritmo. Craso error. Él es un tipo joven y bien entrenado y subía las cuestas con una soltura insultante. A mí me costaba seguir su ritmo y tenía que esforzarme de los lindo.

Y debí forzar el músculo más de la cuenta porque cuando paramos en la siguiente fuente notaba algunas molestias en el gemelo ¿o será el sóleo? de la pierna derecha. No parecía gran cosa, así que seguimos a un ritmo vivo hasta la siguiente parada, ya casi cerca del Cagigal. Desde allí hasta el final iba ya un poco incómodo, notaba que la molestia era más seria de lo que había pensado en un primer momento.

Así que acabé el entrenamiento tocado, con muy malas sensaciones y pensando en la mala suerte de haberme inscrito a la media de Fuencarral y al Trofeo Marathon de cross justo la noche antes 😦 y probablemente no pueda participar en estas pruebas.

En total han sido 16,2 km en un tiempo 1:20:39 @ 4:57 min/km