XIX Carrera cívico-militar contra la droga

Hoy nos hemos dado cita un buen número de pradolongueros en la Casa de Campo y todo hay que agradecérselo a Pepe que amablemente nos ha inscrito a todos ¡¡¡muchas gracias Pepe!!!

Igual que el año anterior habíamos quedado a las 8:45 en el punto de encuentro para ir trotando hasta el Urogallo, al lado del lago de la Casa de Campo, lago que por cierto está en obras y sin agua. La distancia recorrida desde el punto de encuentro hasta el Urogallo fue de 8,4 km, Leer más…

XVIII Carrera Cívico-Militar contra la droga

Por tercera vez he participado en esta bonita carrera que se celebra en la Casa de Campo en la zona del lago. Y no he ido yo solo, no, sino que nos hemos juntado un montón de pradolongueros y “asociados”, lo cual es una gran noticia, ya que no hay muchas carreras en las que nos juntemos tantos compañeros.

Como es una carrera de no mucho kilometraje, decidimos salir unos cuantos pradolongueros corriendo desde el punto de encuentro habitual en el parque Pradolongo. Leer más…

LII Cross Canguro

Hoy he participado por primera vez en esta prueba que tiene ya más de medio siglo de vida. Llevaba tiempo con ganas de participar y por fin este año he tenido la oportunidad.

El entorno donde se desarrolla el cross es de los más bonitos que se pueden encontrar en Madrid y alrededores: la zona del Pinar Alto, conocida como el bosque, donde hay un circuito de cuatro kilómetros muy conocido por casi todos los corredores madrileños. Leer más…

XVI Carrera Cívico-Militar contra la droga

Hoy he participado por segunda vez en esta carrera y debe ser de las pocas que no recordaba el recorrido. Me sonaba lo de la vuelta al lago, pero poco más.

Rezaba la información de que se trataba de una carrera de 6,5 km por lo que pensamos en ir corriendo desde el Pradolongo hasta la Casa de Campo, en concreto hasta el Urogallo, donde esperaban los otros pradolongueros que habían optado por llegar a la CdC por otros medios. Leer más…

III Carrera solidaria por la esperanza

Hoy he participado en la tercera edición de la carrera solidaria por la esperanza, anteriormente (al menos en la primera edición) denominada carrera por las enfermedades raras. Creo que el nombre de este año queda mucho mejor que el de los anteriores, ¡qué dure mucho tiempo! Se trata de una carrera solidaria que tiene como objetivo aglutinar a grandes y pequeños a favor de la esperanza de las personas con enfermedades raras o quizás, mejor dicho, poco frecuentes. Leer más…

II Carrera por las enfermedades raras

Hoy se ha celebrado la segunda edición de la carrera por las enfermedades raras en las inmediaciones del lago de la casa de campo. Aunque hacía un poco de viento, el sol brillaba en el cielo y hacía que resultase un buen día para correr.

Como todavía estoy medio lesionado no tenía ninguna pretensión, sólo acabar a un ritmo tranquilo. Pero como iba a acompañar a una amiga, al final he ido a su ritmo, a poco más de 4:30. Lo bueno es que no he tenido ninguna molestia durante los casi cinco kilómetros de la carrera. Leer más…

I Carrera por las enfermedades raras

Hoy se ha celebrado la I edición de la carrera por las enfermedades raras. Hemos tenido una enorme suerte porque ha hecho un día extraordinario para lo que estaba acostumbrando estos días. Ha sido un día soleado, sin lluvia, sin viento y con una temperatura agradable.

Hoy tocaba entrenamiento largo (26 km) pero por acompañar a una buena amiga a esta carrera he cambiado mis planes. He salido corriendo desde casa hasta la Casa de Campo (16 km) a un ritmo fácil y luego he acompañado a mi amiga durante la carrera. Pensaba que los cinco kilómetros iban a ser tranquilos, pero al final he tenido que correr más deprisa de lo esperado. Y es que los kilómetros han pasado cada vez más rápido: 5:10, 4:56, 4:43, 4:32 y 3:56, aunque el último kilómetro ha sido un poco corto, ya que mi cronómetro ha marcado 4,91 km, pero por ahí dicen que la cosa anda por 4,85 km, que daremos por bueno y el tiempo: 23:18, a un ritmo de 4:48/km.

Por cierto, ¡¡¡mi amiga ha quedado décima de su categoría!!! Y es que esta chica cada vez anda más.

Las clasificaciones se pueden ver en la página de la Agrupación Deportiva Marathon o en una copia que conservo aquí.

XXIX Trofeo Akiles

En una mañana fresquita, pero no tanto como decían las previsiones, un trío de pradolongueros nos hemos dado cita para correr la que es, sin lugar a dudas, la carrera más bonita de cuantas se celebran en Madrid. Se trata del Trofeo Akiles, una carrera ya veterana organizada por el Club Akiles de Atletismo. Y para mí, un año más puedo decir que la organización ha rayado casi en la perfección. Tan “casi” que no se me ocurre ninguna pega que poner… ¿quizás un poco escasa la bolsa del corredor? Pero eso son menudencias.

A eso de las ocho y media llegábamos al aparcamiento habilitado por la organización para este evento, cuando todavía no había prácticamente coches. Carlos, un buen amigo de Emilio II, nos acercó generosamente en su coche ¡¡¡muchas gracias Carlos!!! Y en su coche compartimos asiento con su perro, que también iba a meterse entre pecho y espalda los 10 km, aunque Carlos ya nos advertía que eso era pan comido para su can.

Con tanto tiempo por delante, pudimos recoger chip y dorsal sin ningún problema. Estando en esos menesteres, me encontré con Rafael, hermando de Juan Ignacio y estuvimos un buen rato charlando. Viendo el frío que hacía entramos en uno de los quioscos que hay junto al lago y estuvimos tomando café para no quedarnos fríos. La verdad es que me sentó de vicio ese cafetito con leche calentito.

Sobre las nueve y cuarto fuimos al guardarropa a dejar la bolsa con la ropa y nos pusimos a calentar, no sin antes hacer una parada a saludar a los compañeros de MaraTI+D. Allí ya cada uno se fue por su lado, pero Quique me acompañó y después de saludar seguimos calentando, haciendo unos progresivos para poder salir ya con las pulsaciones altas y los músculos calientes. Al poco coincidimos con Ninfa y Emilio que venían de hacer una cabaña. Ambos con los cuadriceps algo agujeteados después del cross de Patones que corrieron allí. Sin embargo a Emilio II y Carlos no parecía importarles haber corrido ayer y allí estaban dispuestos a tomar la salida.

Me coloqué junto a Emilio y Quique cerca de la línea de salida y cuando sonó el pistoletazo salimos a toda pastilla, como si nos fuese la vida en ello. Quique se marchó en el primer metro y Emilio se descolgó al paso del primer kilómetro. En ese momento me pasó Ambrosio como un ciclón. Este hombre es incombustible.

En esos primeros kilómetros no me encontraba demasiado bien, ya que todavía tenía el desayuno en la boca ¡¡¡y eso que había desayunado dos horas y media antes!!! Aunque iba a buen ritmo, tenía la sensación de que lo iba a pasar mal, pero seguía apretando.

Después de pasar el tramo más complicado y empezar a bajar del cerro de Garabitas, pasamos por el kilómetro cinco. En ese momento miré el reloj y me pareció que marcaba 21:47, por lo que me parecía complicado llegar a los 42:00. Eso me azuzó y apreté un poco más en la bajada, aunque controlando un poco para no desbocarme en ese terreno tan favorable.

Después de bajar Garabitas vi a Esteban animando al personal y me indicó que Quique estaba cerca. Sabía que muy cierto no podía ser, pero me motivó aún más. Seguía buscando en la lejanía la espalda de Quique, pero al que vi fue a Ambrosio, que se convirtió en mi objetivo. Veía que poco a poco le iba comiendo el terreno. Y sobre el kilómetro 8,5 le pude pasar. En esos momentos iba eufórico porque algunos kilómetros (los más favorables) los había pasado a menos de cuatro minutos.

Pasando el nueve, el terreno es ligeramente descendente y ahí eché toda la carne en el asador. Por megafonía iba oyendo que el tiempo era inferior a cuarenta minutos y eso me iba motivando cada vez más. De hecho, me parecía imposible que así fuese porque eso indicaba que no sólo podía bajar de 42 minutos, sino ¡¡¡que podía hacer mi mejor marca personal!!! Y así fue, entré en meta más feliz que unas castañuelas con un tiempo bruto de 40:53 y neto de 40:48, bajando mi mejor tiempo, que databa de 1999, en 51 segundos. Brutal, el subidón que me dio cuando entré en meta fue brutal. Ni en mis mejores sueños se me hubiera ocurrido que en Akiles fuera a hacer mi MMP. Y no sólo eso, sino que en Aranjuez pienso rebajar ese tiempo, optimista que es uno…

Lo mejor es que salimos todos contentos. Quique porque había conseguido bajar de 40 cuando había pasado una noche fatal debido a las toses. Emilio porque había hecho 43 después de correr en Patones y yo porque uno no consigue MMP todos los días. Un día redondo.

Por cierto, la clasificación se puede ver aquí.

Esta vez sí conservé en la memoria del cronómetro los tiempos por kilómetro, no como en Rivas que lo borré sin querer. Estos son los tiempos:

1 4:10
2 4:12
3 4:31
4 4:19
5 3:56
Primera mitad 21:10
6 3:48
7 3:56
8 4:05
9 4:04
10 3:42
Segunda mitad 19:38
Tiempo total 40:48

X Carrera cívico-militar contra la droga

Sin comerlo ni beberlo, me he dado de bruces con esta carrera en la que no tenía pensado participar. Y es que hoy la idea era ir a Morata, pero según se iba acercando el día me iba dando más pereza participar. Por lo que deseché la idea de ir a Morata y me levanté con la intención de acercarme a la Casa de Campo y entrenar con los compañeros de la empresa a los que hacía tiempo que no los veía.

Cuando crucé la Avda. de Portugal noté que algo raro pasaba porque había muchísima gente por los alrededores y recordé que se celebraba la carrera contra la droga. Nunca había participado, pero un compañero siempre me había hablado bien de esta carrera. Y a él fue el primero que encontré dorsal en pecho (¿por qué se llamará dorsal si se pone en el pecho?) y el que nos animó a mí y a los otros a que nos apuntáramos a la carrera.

La carrera está organizada por los militares y apuntarse es sencillo, sólo tienes que dar tu año de nacimiento y decir si eres civil o militar y te entregan un dorsal y dos imperdibles a cambio de 0 €. Así tenían que ser todas.

Viendo que la carrera era a las diez y que era poco más de las nueve, decidimos calentar hasta la hora del comienzo para hacer un entrenamiento largo en vez de una carrera corta, por lo que salimos dirección hacia el Zoo y desde allí hasta el puente de la culebra, donde bebimos en la fuente y nos dimos la vuelta hacia la salida. Este calentamiento supuso hacer unos ocho kilómetros antes de la carrera.

Parece que calculamos bien, porque fue llegar a la línea de salida y no pasó ni un minuto cuando dieron la voz de “empieza la carrera” en vez de disparar la pistola, como se hace habitualmente. Está claro que los militares deben ahorrar munición por si las moscas. Había bastante gente en la salida, por lo que el primer kilómetro, rodeando el lago, lo hicimos muy lento, aunque poco a poco el pelotón se fue alargando y ya se pudo correr con más facilidad.

Entre el kilómetro tres y cuatro nos estuvo adelantando un niño de nueve años y al final nos picamos con él y eso hizo que aumentáramos el ritmo. Al final conseguimos dejarle atrás…

En una carrera tan corta, enseguida se llega a meta y más en ésta que aunque estaba anunciada como de 6,5 km, la distancia fue de 5,7 km, según un compañero que llevaba GPS. Así pues en 28 minutos y 22 segundos estábamos en meta, según rezaba el reloj situado en la base del arco de meta. Después nos agasajaron con una coca cola y una bolsa gris donde podía encontrarse una camiseta, un artilugio para llevar colgado un bote de bebida, un bollito, una botella de agua y ¡¡¡una ración individual de combate!!!

La ración individual de combate consiste en una caja que contiene: un sobre de sopa, una lata de carne en salsa, una lata de caballa, una lata de pera en almíbar y una lata de paté. Además de la comida, también aparecen dos pastillas depuradoras de agua, dos pastillas hidratantes, tres pastillas de combustible sólido, una pastilla de vitamina C y, lo que más me ha llamado la atención, dos pastillas defatigantes. Me pueden venir de perillas en la maratón.

XXVIII Trofeo Akiles

Un año más he corrido el Trofeo Akiles, aunque en unas condiciones en las que no había corrido nunca, ya que había tramos del recorrido que ¡¡¡estaban congelados!!! Muchas veces no sabías si ibas corriendo o patinando.

Lo cierto es que hablaban de que el día iba a ser muy frío pero no me pareció que fuera tanto, aunque resultaba chocante ver que todo el mundo iba bien abrigado mientras que yo iba con la camiseta de tirantes. En ningún momento sentí frío ni antes ni durante, ni después de la carrera, quizás debido a que el viento no se movía. Luego al terminar, me cambié y me abrigué bien. Sin duda, un magnífico día para correr.

Tenía pensado correr rápido para rebajar el tiempo que hice en Rivas hace unas semanas y aunque tuve que ir con mucha precaución en algunos tramos, conseguí mejorar ese tiempo, parando el cronómetro en 43:47. Tiempo que espero mejorar en Aranjuez ya que la carrera es menos dura y espero que el asfalto no esté congelado.

Tiempos realizados por kilómetro:

km  1: 4:31
km  2: 4:30
km  3: 4:54
km  4: 4:36
km  5: 4:03

Primera mitad: 22:36

km  6: 4:10
km  7: 4:14
km  8: 4:26
km  9: 4:22
km 10: 3:57

Segunda mitad: 21:11

Tiempo total: 43:47