Hoy era un día importante en el plan de entrenamiento, ya que habíamos pensado hacer el test de los dos seismiles para comprobar si la marca que vamos a intentar en la próxima maratón es factible. Había pensado que podíamos realizar la prueba en una pista de atletismo, donde el terreno es perfectamente llano y perfectamente medido.
Nuestro gozo en un pozo. Después de calentar unos kilometrillos en Pradolongo nos hemos dirigido al polideportivo y al entrar nos han dado el alto, invitándonos a pasar por taquilla. Nuestra sorpresa ha sido monumental al descubrir que nos querían cobrar ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ 2,25 € !!!!!!!!! por dar unas cuantas vueltas a la pista. Y no, no vayan a pensar que era ese precio para todo el grupo, no, era por cabeza. Se trata, sin lugar a dudas, de un auténtico atraco perpetrado por el ayuntamiento de Madrid que se gasta la friolera de 860.000 € todos los meses en mantener Madrid Río y no sé, quizás piensa sacarlo cobrando esos 2,25 € a los pobrecitos que hacemos deporte. En fin, una muestra más de la pésima gestión de este ayuntamiento, que debe algo más de 7.000 millones de euros y como el anterior alcalde ha debido hacerlo bien, pues lo hacemos ministro. Pobrecita justicia.
Bueno, a lo que importa. Después del fiasco hemos vuelto a Pradolongo donde nos hemos encontrado con Joaquín y Emilio que acababan de completar la primera vuelta. Emilio se ha ido a casa y Joaquín ha seguido con nosotros. Primera vuelta tranquila en 26:00 @ 5:25 min/km y luego una segunda vuelta a toda pastilla en 20:15 @ 4:13 min/km. Un entrenamiento que no tiene nada que ver con lo que habíamos previsto, pero que nos ha puesto las piernas al rojo vivo.
Sin contar con los kilómetros previos de calentamiento, hemos totalizado 9,6 km en un tiempo de 46:15 @ 4:49. Nos quedamos con la intriga de saber la marca que pudiéramos hacer.



