Un lustro

El pasado lunes 29 de julio hizo cinco años que comencé a apuntar en formato electrónico mis entrenamientos. De esta forma nació el blog correresmireligion.com/index.php (aunque el nombre se me ocurrió más tarde). En aquel entonces nunca se me ocurrió pensar que llegaría a cumplir cinco añitos, ni que llegaría a escribir casi mil entradas, pero poquito a poquito ha ido engordando el blog. Y así espero seguir muchos años más, eso será señal de que todavía sigo siendo miembro activo de mi religión.

Así que nada mejor que celebrarlo con una tarta de cumpleaños 😉

tarta-quinto-cumple

Esta semana no hice absolutamente nada ni el lunes, ni el martes. El domingo anduve muy deprisa y por la tarde me dolía la cadera horrores (no vuelvo a bajar de 8 min/km) y el lunes cuando fui a levantarme, eran los riñones los que no me dejaban ni agacharme. Así que decidí no hacer ningún ejercicio.

El martes fui de cumpleaños, así que tampoco hice nada de nada. Bueno, pudiera haberlo hecho, que no estuve todo el día de cumpleaños, pero no encontré la ocasión.

Ayer estuve con la bici y hoy he salido a hacer la rutina habitual. Esta es la quinta semana de la transición y toca correr siete minutos. Así que salí bien pertrechado de gorra y gafas ya que hacía bastante calor y me puse a andar.

Cerca del kilómetro dos hay una fuente de la que he bebido dos semanas. Normalmente lo que he hecho estos días es acabar los cinco kilómetros de andar junto a esa fuente, beber, refrescarme y correr los minutos que correspondiese. Pero hoy me daba mala espina y antes de completar esos cinco kilómetros me he pasado por la fuente y como no podría ser de otro modo ¡ya no tiene grifo! De nuevo algún miserable ha tenido la brillante idea de llevarse el grifo y dejar a cientos de personas sin una triste fuente con la que aliviar la sed.

Menos mal que vimos que antes del dos ya habíamos visto que no había grifo, por lo que no nos llevamos la sorpresa al final, que es más desagradable. Así que acabamos los cinco kilómetros un poco antes del punto de encuentro, en el sitio habitual. Y allí estaba Andrés y familia con una botella de agua fresquita ¡¡¡muchas gracias Andrés por el detalle!!!

Me vino de perilla echar un traguito. Bebí y salí corriendo a por los siete minutos. No sé por qué extraño motivo fui deprisa, parece que no logro contenerme cuando corro de metatarso, el caso es que hice casi kilómetro y medio en esos siete minutos, bajando de cinco minutos por kilómetro. Una barbaridad.

Sumando lo andado con lo corrido hice un total de 6,46 km en 52:43 @ 8:10 min/km.

Por el Anillo Verde

Hoy se nos ha ocurrido la brillante idea de recorrer el Anillo Verde. El Anillo Verde es un carril bici que rodea la ciudad de Madrid, de aproximadamente 64 km. Según esa web tiene un desnivel acumulado de 310 metros, pero la verdad es que se hace duro ya que son muchas subidas y bajadas, muchos bordillos, muchos semáforos, muchos cruces de calles. Un verdadero horror, aunque hay partes que están muy bien y algunas muy agradables y con una bonita vegetación.

Cuando hicieron el carril hicieron bastantes puntos de descanso donde instalaron bancos y fuentes, pero fuentes que funcionen yo creo que se pueden contar con los dedos de una mano. Aunque alguna hay…

fuente-anillo-verde

Hacía un día bastante caluroso, de esos que invitan a estar en remojo, pero a mi últimamente compañera de entrenamientos se le ocurrió que podíamos hacer el anillo. Así que ni cortos ni perezosos nos disfrazamos de ciclistas y salimos con la idea de hacer el recorrido en sentido antihorario. Eran las seis y media de la tarde y la temperatura debería estar cerca de los cuarenta grados.

No sé si el calor o tantas subidas y bajadas, el caso es que a mitad del recorrido mi compañera de viaje ya iba con la pájara, pensando en cerveza y patatas fritas. Tengo la sensación de que cuando empiezas a pensar en comer es que ya estás escaso de energía y eso es lo que la pasaba.

Afortunadamente, el terreno que quedaba era más favorable que otra cosa y a un ritmo tranquilo íbamos acercándonos a la Casa de Campo donde habíamos pensado volver a casa por Madrid Río y abandonar en ese punto el Anillo Verde porque desde el lago de la CdC hasta la salida por encima de la carretera de Extremadura es todo para arriba y no estaba el horno para bollos.

Total que llegamos a casa totalmente de noche después de cuatro horas de pedaleo y habiendo completado unos 60 km o quizás alguno menos. El GPS se quedó sin batería cuando nos metimos por Madrid Río no sé si rebelándose por cambiar de recorrido y sólo marcó 52 km. Eso sí, esa distancia de casi 60 km es el kilometraje más largo hecho jamás por mi compañera de entrenamiento.

Y así completamos el mes de julio.

Resumen semana 30 de 2013

Semana del 22 al 28 de julio:

Lunes Abdominales (15, 20, 25 y 30)
Martes Piernas (30) y 5 km andando + 5 min con Minimus
Miércoles Piernas (30) y Abdominales (15, 20, 25 y 30)
Jueves 5 km andando + 5 min con Minimus
Viernes Piernas (30) y Abdominales (15, 20, 25 y 30)
Sábado 32 km en bicicleta
Domingo 6 km andando + 1 km con Minimus

Calcetines de dedos

Hace unos cuantos años compré unos calcetines de dedos. Me los puse una vez y desde entonces duermen en el cajón… hasta hoy que he decidido volver a utilizarlos.

No resulta sencillo ponérselos, aunque tampoco es fácil ponerse las medias de compresión, pero que con un poco de paciencia he logrado calzármelos ¡y no quedan nada mal!

calcetines-dedos
Calcetines de dedos

Después de los calcetines, me he calzado las Minimus y al parque, a intentar hacer algún kilometrillo más de lo habitual y a ser posible, más deprisa.

Empecé deprisita, haciendo un primer kilómetro casi a 8:30 min/km, ritmo que hace unas semanas me parecía imposible de conseguir; sin embargo, he ido aumentado el ritmo y en el cuarto kilómetro he logrado, por fin, ¡bajar de los ocho minutos! Y la cosa no ha parado ahí, ya que se seguido más y más deprisa haciendo el siguiente en 7:52 y el sexto y último en 7:46. Ahora sí que es un ritmo serio, no sé si conseguiré mejorarlo.

Después de andar los seis kilómetros, hice una parada en uno de los sitios más agradables del parque y tras una breve pausa me puse a correr con la idea de completar un kilómetro en vez de hacer los cinco minutos que correspondían. Tampoco ha sido mucha la diferencia, ya que he apretado un poco a ver qué tal me encontraba a ritmos más altos de lo normal. Ese kilómetro lo he hecho en 5:06. Resumiendo, he recorrido los 7 km en un tiempo de 53:32 @ 7:39 min/km.

Sin límites

El otro día vi la película Sin límites que trata de la vida del gran corredor Steve Prefontaine. Desde que descubrí la existencia de este corredor tenía ganas de ver la película, para conocer algo más de su vida. La película no está mal, tampoco es nada del otro mundo, pero si te gusta esto del correr, merece la pena verla.

Sin duda ninguna, Pre es un corredor dotado para correr, aunque en la película niegue una y otra vez tener talento. Dice que el talento no existe, sólo el trabajo duro. Su entrenador, harto ya de tanto escucharle, acaba diciéndole que claro que existe el talento, que en su caso es la habilidad de sus pulmones en enviar la sangre a las células de manera eficiente (ya no recuerdo si dice eso o algo parecido).

Es evidente y creo que a nadie se le escapa que para poder llegar a la cúspide de un deporte no vale sólo con entrenar, hay que tener un talento especial, en caso contrario no llegas arriba. Siempre recuerdo a José Manuel Abascal y José Luis González, corredores del milqui de mediados de los ochenta, de gran rivalidad. Para mí el toledano era la clase, el talento, mientras que José Manuel Abascal representaba el trabajo, los duros entrenamientos. Desde mi punto de vista muy, muy personal, el toledano llegó más arriba que el cántabro, pero no sólo de talento vive el hombre…


Me acabo yendo por los cerros de Úbeda. Hoy he salido en la bici, desde el Parque de Pradolongo, pasando por Madrid Río hasta la Casa de Campo. Allí hemos hecho dos veces el circuito de triatlón. Después de las dos vueltas por la CdC, a casa por el mismo camino de ida. Iba acompañando a una amiga que llevaba una bici «de carreras» y yo con la montangüai y cada vez me resulta más complicado seguirla. En total hicimos 32,45 km en 1:38:13 a menos de 20 km/hora, pero atravesando Madrid Río resulta complicado hacer una media decente.

Por parejas

Hemos aparecido en el punto de encuentro cinco compañeros, de los cuales dos iban con la camiseta amarilla de la carrera del barrio del Zofío, otros dos con una camiseta gris de Mapoma de hace unos cuantos años y la quinta, con otra camiseta, esta ya desparejada. Parecía una competición por parejas y un árbitro. Aunque al final ni competición ni nada, cada uno por su cuenta.

Tres se pusieron a correr y yo, como en las últimas semanas, he empezado el entrenamiento andando. Esta vez Joaquín, que sigue con sus molestias abdominales, me acompañaba al trote cochinero, de esta manera íbamos dándole a la húmeda y el ritmo no era todo lo rápido que me hubiese gustado, de todas formas, iba algo molesto de la rodilla. Curiosamente, esas molestias en la rodilla desaparecieron por arte de birlibirloque cuando estuve corriendo los cinco minutos correspondientes con la técnica de metatarso. Me encontré francamente bien corriendo y hubiese podido seguir más tiempo, pero hay que ser prudente e ir poco a poco, muy poco a poco.

El martes anduve bastante deprisa, pero hoy iba algo más despacio, así que hemos tardado poco más de 45 minutos en hacer los 5 km. Luego me he puesto a correr, pero a los dos minutos he parado porque nos hemos encontrado con Macu que venía con una bonita camiseta para una buena amiga, una camiseta con la leyenda: Pradolongirls. Me ha gustado bastante, muy sencilla y bonita.

Como esos dos minutos no contaban, me he puesto en marcha otra vez para hacer los cinco que debía hacer. Así que hoy he totalizado siete minutos corriendo, pero no se lo digan a nadie, que no se entere mi entrenador…

De dopaje y puertos

Siempre se ha comentado que «el Tour no se gana a base de espaguetis». Mucha gente piensa que es normal que los ciclistas se dopen porque el ciclismo es un deporte muy duro en el que hay que subir muchos puertos un día sí y otro también. Nunca he estado de acuerdo con esa máxima y los últimos hechos dan que pensar. Si realmente la gente recurre al dopaje porque «los puertos son muy duros», ¿por qué alguien lo hace si sólo tienen que correr cien metros?

Puedo asegurar, y estoy completamente seguro de lo que digo, que soy capaz de correr cien metros sin recurrir a ayudas externas. E incluso me atrevería a afirmar que un alto porcentaje de la población mundial sería capaz de hacerlo. Entonces, ¿por qué se dopan los corredores de estas distancias? ¿También tienen que subir puertos? ¿Habría que hacer carreras de noventa metros para que no recurriesen al dopaje?

La respuesta es obvia, para llegar antes que el adversario. Y eso ocurre en los cien metros, en las carreras de tres semanas y en el tiro con arco. Vamos que no comulgo con la idea de dopaje = dureza.

Leo en este artículo que Fritz Sörgel, experto en la lucha antidoping, propone que haya un deporte de élite sólo para dopados y un deporte sólo para gente limpia y que la gente elija si quiere ver circo o deporte de verdad. Por poner un símil, sería como la NBA y el baloncesto universitario, poco más o menos. Yo creo que tampoco funcionaría porque siempre habría algún «limpio» que optase por el dopaje para ganar a los otros «limpios» y ya estaríamos otra vez con las mismas.

Sinceramente, desde mi punto de vista, me parece que el problema del dopaje no tiene solución. Así de claro.


Hoy ha sido el primer entrenamiento de la cuarta semana de la transición. Toca correr cinco minutos además de hacer varios ejercicios complementarios a los que no hago mucho caso, pero que debería hacérselo…

Hoy ha sido el primer día del verano que hemos quedado media hora más tarde, ¡no sé cómo hemos tardado tanto! Pensaba que al ser más tarde nos encontraríamos más gente en el punto de encuentro, así que me he sorprendido cuando he visto que sólo había una persona esperando. Hemos empezado a charlar y ha aparecido otro, minutos después. Hemos seguido de charla y ha aparecido otro más. Así que nos hemos juntado cuatro que empieza a ser todo un récord. Además una vez empezado el entrenamiento ¡ha aparecido otro! Estamos que lo tiramos, oiga.

Como siempre, he empezado a andar y la idea era hacerlo a buen ritmo y tratar de bajar de 8:07 en algún kilómetro, pero no lo he conseguido. Resulta complicado hacerlo, ya que acercarse a ritmos de 8 min/km supone poner un ritmo elevado y llevar mucha concentración para no perder ese ritmo. Salieron los kilómetros: 8:47, 8:43, 8:46, 8:08 y 8:12. No conseguí bajar de 8:07 ¡¡no es sencillo!! Luego hice los cinco minutos corriendo en los que casi llegué a hacer un kilómetro. En total fueron 5,95 km en 47:40 @ 8:01 min/km.

Resumen semana 29 de 2013

Semana del 15 al 21 de julio:

Lunes Piernas (30) y abdominales (15, 20, 25 y 30)
Martes 5 km andando + 6 min con Minimus
Miércoles Piernas (30) y abdominales (15, 20, 25 y 30)
Jueves 5 km andando + 4 min con Minimus + 1,2 km andando
Viernes 20 km en bicicleta
Sábado 5 km andando + 4 min con Minimus
Domingo Descanso

Me está entrando el mono

Llevo desde la última maratón de Madrid sin participar en una carrera. No sólo es que no haya participado, sino que corro poco, aunque bien es verdad que con este calor no apetece mucho correr. Salí por la mañana a hacer mi entrenamiento, pero por la noche estuve en La Puebla de Montalbán, asistiendo de espectador a la II edición de la carrera nocturna de San Miguel.

Según veía pasar a los corredores iba echando de menos eso de ir de corto sufriendo en las subidas y lanzándote en las bajadas, aunque cuando veía las caras de algunos participantes, casi que prefería estar de espectador.

Pero sí, reconozco que tengo algo de mono de no poder participar en alguna carrera. Pero todo llegará, hay que tener paciencia.

Aunque ayer viernes por la tarde estuve con la bici, hoy al levantarme no notaba las piernas cansadas, también es verdad que 20 km en bici tampoco es gran cosa. Me levanté lo antes que pude, que fue más bien tarde, y me dispuse a hacer lo habitual de las últimas semanas: cinco kilómetros andando y unos minutos corriendo con las Minimus.

Al contrario que el jueves que fui de paseo, esta vez salí dispuesto a andar lo más rápido posible ¡y vaya si lo hice! Bajé todos los kilómetros de nueve minutos y el último lo hice en 8:07. Estoy convencido de que en alguna maratón he ido corriendo (más bien trotando cochineramente) a menos velocidad. Luego hice los cuatro minutos corriendo, así que sumando una cosa y otra, totalicé 5,79 km en 46:34 @ 8:03 min/km. No está nada mal.

Reconociendo el circuito de bicicleta del duatlón de Villaconejos

El otro día me comentaron que el 28 de julio se celebrará un duatlón en Villaconejos. Nunca he participado en ninguno y se me pasó por la cabeza participar, así que cogimos las bicis, las montamos en el coche y nos acercamos a este pueblo, famoso por sus melones. Recorrimos el circuito y aunque es algo durillo, no nos pareció mal del todo. Olvidé llevarme el GPS, así que a ojo, hicimos los 20 km en más o menos 50 minutos, minuto arriba, minuto abajo.

Acabamos el reconocimiento, compramos unos melones (uno de ellos lo hemos tirado directamente a la basura) y volvimos a casa con la idea de apuntarnos a la prueba. Llegamos tarde, a la hora de hacer las inscripciones comprobamos que para nuestra desgracia ya estaban cerradas. Se había alcanzado el cupo de las 200 inscripciones. Nuestro gozo en un pozo. Se chafó nuestro debut en este tipo de pruebas.