No ha tenido éxito la convocatoria

Habíamos quedado hoy el día de Año Nuevo a las doce en punto para hacer un entrenamiento conjunto; sin embargo no ha tenido mucho éxito la convocatoria y sólo hemos aparecido tres. La verdad es que resulta complicado porque la Nochevieja siempre es propicia a trasnochar y muchas veces a excederse con el alcohol. Aparte de que algunos corrieron ayer y tampoco debían estar muy por la labor de hacerlo hoy también.

A las doce estábamos tres en el punto de encuentro. Estuvimos haciendo tiempo por si venía alguno más y viendo que el pelotón no aumentaba decidimos salir. A esa hora el sol calentaba, aunque a la sombra se notaba la baja temperatura. No creo que fuese superior a los cinco grados.

Hicimos las dos vueltas típicas al parque de Pradolongo charlando amigablemente y tan ensimismados íbamos en el parloteo que cuando estábamos a punto de acabar la segunda vuelta Joaquín preguntaba si estábamos todavía en la primera. Se nota que el no corrió ayer, pero la compañera y yo notábamos las piernas cansadas de la carrera de ayer.

Hicimos 9,6 km en un tiempo de 53:00 @ 5:29 min/km. Un buen regenerativo y una magnífica compañía.

Y con este entrenamiento queda inagurado el año 2015.

XXXIII San Silvestre de Getafe

Hoy he participado por primera vez en la San Silvestre de Getafe y tengo que decir que me ha gustado la carrera en casi todos los aspectos excepto en la animación, aunque eso no es achacable a la organización.

Había quedado con Pedro a las 10:45 cerca de la salida y llegué unos minutos tarde porque salí tarde de casa y aparcar por allí no es fácil. Menos mal que sobre las nueve y media me había acercado a recoger el dorsal. Cuando fui a recoger el dorsal, la temperatura estaba bajo cero. Al comenzar la carrera, habría un par de grados, pero el sol lucía en el cielo y la mañana era agradable.

Pedro estaba esperando en el sitio fijado y rápidamente un amigo nos hizo una bonita foto de recuerdo. Estuvimos hablando de el tiempo a realizar en la carrera y yo le comenté que quería bajar de cuarenta, pero él no estaba por la labor, así que me tocaría intentarlo solo.

sansil-getafe-2014-antes
Con Pedro el getafense y una amiga

Calentamos un poco y fuimos a buscar un lugar en el pelotón de salida, que ya era enorme. No me situé nada bien, eso hizo que tardara algo más de treinta segundos en pasar por el arco de salida. Ese medio minuto no es lo más importante, luego se descuenta del bruto y ya, pero sí tiene importancia si vas a hacer un buen tiempo porque esos primeros metros son fatales: arrancando, parando, yendo a la izquierda, a la derecha, adelantando a gente que sale prácticamente parada. Mal, lo pasé mal en ese primer medio kilómetro. A partir de ahí, la cosa se fue aclarando y pude correr al ritmo que me marcaba la cabeza y las piernas, ya que no llevaba cronómetro.

Los kilómetros iban transcurriendo y me iba encontrando muy cómodo, aunque algo perdido, ya que no veía los hitos kilométricos. Vi el tres cuando no llevaríamos ni uno y no volví a ver otro hasta el cinco. En esa primera mitad iba francamente bien, a un ritmo rápido, pero bastante asumible.

A partir de ese punto es cuando se empieza a ver si vas bien o no. Si te pasan, es que has salido demasiado deprisa y vas fastidiado. Si pasas tú a los que precedes es que la cosa marcha bien. Y en este caso la cosa iba viento en popa. Iba adelantando gente poco a poco. Por la calle Madrid vi un Papá Noel y lo fijé como un objetivo. A por él. Al poco cayó. La cosa funcionaba.

Otro hito kilométrico que vi fue el siete. Este punto coincide más o menos con el diecinueve de la media maratón, o eso pensaba, por lo que en la cabeza me hice a la idea de que sólo faltaba bajar la Avda. Don Juan de Borbón y luego a la derecha por la Avda. España para llegar a meta. Así que cuando llegamos a la glorieta confluencia de esas dos avenidas y vi que no girábamos a la derecha, sino que seguíamos rectos, me dio un bajón importante. Esa bajada hacia la plaza de toros me sentó a cuerno quemado, nunca mejor dicho, y en ese momento me adelantó un pelotón de cuatro o cinco corredores, ¡con el trabajo que me había costado adelantar a mí!

A lo hecho pecho. Se llega a la glorieta de la plaza de toros y vuelta para arriba hasta la glorieta por la que habíamos pasado antes. Ahora se gira a la izquierda y se enfila por la Avda. España hacia meta. Como no llevaba crono ni veía los kilómetros, no tenía claro si íbamos a entrar directamente en meta según subíamos o iba a tocar hacer un rodeo. Efectivamente, tuvimos que hacer el rodeo… Iba mirando hacia delante en esa cuesta y veía que subían por la derecha y la meta estaba a la izquierda, difícilmente íbamos a saltarnos la mediana para atrochar hasta meta.

Pasamos por contrameta y el cronómetro situado sobre el arco marcaba 39:01. Se me escapaba el sub cuarenta casi seguro. Aún así, apreté los dientes para tratar de llegar lo antes posible. Después de girar en una glorieta se acaba la cuesta arriba y ya es todo favorable. Son trescientos metros cuesta abajo donde hay que darlo todo. Y eso fue lo que hice, aceleré todo lo que pude, adelantando al corredor que me precedía y pasando por debajo del arco de meta con un tiempo de 41:14. Un poco frustrado, la verdad, por no haber conseguido el objetivo, pero contento por haber corrido una vez más.

Me quité el chip, recogí camiseta, naranja y agua y me llevé una grata sorpresa cuando me ofrecieron un vaso con caldo. Me sentó de maravilla meterme en el cuerpo ese líquido tan calentito con la mañana tan fría que hacía. Estuve animando a la gente que llegaba hasta que lo hizo la amiga con la que me había acercado hasta allí. Ella también se esforzó de lo lindo…

sansil-getafe-2014-marisa
En los metros finales, en pleno esfuerzo. Foto cortesía de forofos del running

Cuando me dijo que su GPS marcaba 10,340 km se me puso una sonrisa de oreja a oreja. Este cacharro tiene una precisión de poco más de un 1% por lo que la distancia recorrida era mayor de diez kilómetros seguro. Calculo que al menos doscientos metros más. Así que descontando al tiempo neto oficial de 40:42 el tiempo que más o menos podía haber tardado en esos doscientos metros, hubiese bajado de cuarenta seguro. Al final, se me alegró la mañana.

Haciendo uso de los puntos de Purdy (en esta entrada hablo un poco de estos puntos), se puede extrapolar una marca a una determinada distancia. Supongamos que la longitud del circuito de la San Silvestre es de 10,2 km. Utilizando esa distancia y la marca de 40:42 se obtienen unos determinados puntos. Utilizando esos puntos como una indicación del estado de forma, se podría extrapolar a otras distancias. En el caso que nos ocupa, se puede estimar que haría 10 km en un tiempo de 39:50. Justo mi objetivo.

purdys-10200
Puntos de Purdy para una marca de 40:42 en una distancia de 10,2 km

De esta forma despido el año como me gusta: corriendo. Nos vemos en 2015 por esos caminos, cañadas, parques, calles o carreteras.

¡Feliz año a todos!

No, no corro la vallecana

No hay lugar a dudas de que la San Silvestre vallecana se ha hecho un nombre en el mundillo del atletismo tanto a nivel profesional como popular. Raro es el año que no me preguntan unas cuantas veces si voy a correr «la san silvestre», dando por hecho que «la san silvestre» es la vallecana, como si no hubiese otras. Así que se quedan algo perplejos cuando les respondo que sí, que voy a correr la san silvestre pero la de Getafe o la de Vicálvaro otros años.

No culpo a los profanos en la materia de asociar san silvestre con vallecana. De alguna manera, gracias a la publicidad, se ha llegado a esa asociación de ideas. No es de extrañar que este año haya treinta y nueve mil inscritos. Y seguro que el que viene, unos miles más.

Lo cuento como una curiosidad, nada más. El que quiera correr esa carrera, que lo haga. Y quien desee correr otra, que lo haga también. Afortunadamente otra cosa no habrá, pero carreras… Y san silvestres en Madrid y alrededores, otro montón.

En contra de mi costumbre, hoy víspera de carrera he salido a correr. Es época navideña y todo lo que sea quemar grasas es una buena idea. Así que a eso de las once de la mañana nos pusimos en marcha, en una mañana soleada pero fresca, ya que a eso de las nueve el termómetro marcaba por debajo de cero, aunque a la hora que salimos andaríamos por los tres o cuatro grados. Nada que no se arregle con una camiseta de manga larga encima de una de manga corta y hoy, también guantes que las manos son las que más frías se quedan.

Tampoco era cuestión de hacer mucho, sólo siete kilómetros y unos cambios de ritmo (seis en total) a mitad de recorrido. Hicimos esos 7 km en un tiempo de 37:54 @ 5:25 min/km. Tranquilos, pero sin dormirnos.

IV San Silvestre de Villaverde Alto

Hoy se ha celebrado la IV edición de la San Silvestre de Villaverde Alto. Llevaba desde la primera edición con ganas de participar en esta carrera, ya que se celebra cerca de casa, y hasta este año no he tenido la oportunidad. Y he quedado contento, muy contento.

Es una carrera humilde organizada por la Asociación de Vecinos La Incolora, por lo que me recuerda mucho a la carrera que organizamos nosotros. Así que no puedo sino elogiar sus ganas y su buen hacer. Un diez para ellos.

Este año un buen número de pradolongueros se han animado a participar. Gracias, sobre todo, a Juan Carlos del Herbolario dBambú que nos apuntó a la mayoría de nosotros. A las once habíamos quedado en el punto de encuentro todos los pradolongueros y aunque en un principio alguno tenía la idea de ir corriendo, al final fuimos todos en coche. En pocos minutos estábamos en el parque Plata y Castañar donde se iba a desarrollar la prueba. Nos acercamos a la zona donde estaba situada la salida y meta y nos hicimos una bonita foto. A destacar que esta vez el grupo tenía un componente internacional.

villaverde-2014-pradolongueros
Foto del equipo pradolonguero

Estuvimos calentando dando una vuelta al circuito por el que iban a transcurrir las dos vueltas de la carrera. Alternaba carril bici con tierra y en algunos tramos se veía algo de barro y algunos charcos. La tierra estaba muy blanda, pero sin llegar a estarlo excesivamente.

Andábamos ensimismados en el calentamiento que casi llegamos tarde a la salida. Parecía que nos estaban esperando, pero ya incorporados al pelotón, aún esperamos unos minutos más. Cuando dieron la salida estaba estirando un poco los gemelos.

La salida se daba en una zona muy ancha, pero veinte metros más adelante se estrechaba en un sendero muy estrecho, así que tocaba ir por lo verde para poder adelantar. Enseguida vi a mis compañeros Miguel y Quique que iban por delante de mí. Miguel iba tirando en cabeza y Quique se iba quedando, mientras yo me iba quedando a su vez de Quique.

El primer kilómetro fue algo agobiante por lo estrecho del recorrido y por los trescientos participantes, pero como tuve la precaución de salir en la zona delantera, se hizo algo más llevadero. Luego me comentaron los que salieron más atrás que fue muy complicado alcanzar un ritmo en condiciones por la multitud, lo estrecho y las múltiples curvas.

En ese primer kilómetro ya habíamos cogido cada uno nuestras posiciones y poco iban a variar de ahí en adelante. Yo veía poca gente delante de mí, pero me iba fijando más en Quique que había perdido la espalda de Miguel y yo me iba aproximando a él. Es cierto que estoy a años luz de Quique, pero se había presentado con un catarro de impresión y con poco entrenamiento debido a la enfermedad de su madre. Menos mal que ya está mejor, ¡¡¡mucho ánimo!!!

Cuando acabamos la primera vuelta ya estaba a la espalda de Quique y le animé, pero no era su día. Al poco le pasé y me centré en adelantar a un individuo que llevaba una camiseta con una «A» en la espalda. También me puse por delante, pero una vez llegado al carril bici, en una pequeña cuesta arriba se me fue y ya no fui capaz de alcanzarle.

Lo que tienen las carreras tan cortas es que aunque se sufre si vas a a tope, enseguida se acaba el sufrimiento. Y así fue, cuando te quieres dar cuenta ya estás en meta. Esprinté a tope, pero no fui capaz de alcanzar al corredor de la «A», llegando segundos después. Pocos segundos después también llegó Quique, al que por primera vez he sido capaz de superar, eso sí, debido a su enfermedad, sino, ni en broma. Según la clasificación facilitada por la organización llegué el octavo con un tiempo de 14:33, pero viendo el vídeo que han colgado de la llegada, el tiempo se aproxima más a 15:04 y la distancia, haciendo caso del GPS, de 3,8 km.

En meta, dejamos el dorsal y nos obsequiaron con una bolsa con una botella de agua y un plátano, ¡para qué más! Por un euro que cuesta demasiado nos dieron. Desde allí, directamente al ropero a recoger ropa para abrigarnos, que hacía fresco. Una compañera pradolonguera escuchó que llegó la tercera por lo que esperamos para ver si daban algún trofeo. Y, efectivamente, nos confirmaron que fue primera de su categoría y que había ganado una medalla. Así que esperamos a que la llamaran. Subió al pódium y cuando ya nos íbamos, ¡qué sorpresa! escucho mi nombre como segundo clasificado de la categoría «Máster 46». Increíble, no me lo esperaba ni por asomo. Así que subí al pódium (que era un escenario) más contento que unas castañuelas. Y encima tuve el morro de ponerme en el medio, como si hubiese ganado yo 😉

villaverde-2014-podium
Pódium de la categoría Máster 46 masculina

Estando en el pódium el corredor que llegó delante de mí empezó a protestar porque decía que era de mi categoría y había llegado antes. La organización le comentó que luego lo hablaban. Así que cuando me bajé, me quedé hablando con este hombre para ver si se solucionaba el tema.

Y en esas, ¡otra sorpresa! Empiezan a nombrar a los tres mejores de la categoría Sub 45 masculina y nombran a Miguel, el compañero pradolonguero, que ya se había ido. Tuve que llamar al móvil, pero cuando llegó ya se había deshecho «su» pódium. Aún así, le entregaron la medalla a él solo.

De esta forma, la expedición pradolonguera se saldó con un montón de medallas. Dos segundos puestos y un primero. Algo totalmente inimaginable antes de comenzar.

villaverde-2014-trofeos
Los tres pradolongueros «premiados»

A la vuelta, en el barrio, fuimos a celebrarlo como se merecía la ocasión: con unas cervezas.

Entrenamientos navideños

Agrupo en esta entrada los entrenamientos de Nochebuena, Navidad y el día posterior a la Navidad. Han sido cuatro días de entrenamiento seguidos, que no es nada habitual en mi caso.

El día de Nochebuena salí con un chaval de catorce años que estaba haciendo un entrenamiento que le había mandado su entrenador de fútbol. Consistía en un calentamiento de quince minutos y luego quince segundos a todo trapo y cuarenta y cinco segundos de recuperación al trote. Así diez veces. Luego enfriamiento. Pensaba que sería capaz de pasarme por la piedra al chaval, pero cuando se ponía a tope no tenía rival. Eso sí, cuando llevaba cuatro cambios ya no quería hacer más; sin embargo, en el último, que había que hacerlo a muerte también fui superado. Entre el calentamiento (3 km), los cambios de ritmo y un poco de enfriamiento completamos 5,3 km en 29:48 @ 5:35 min/km.

El día de Navidad había que eliminar los excesos de la cena, así que salí con una amiga con la idea de hacer un día largo y lento. Bajamos al Parque Lineal y Luego no fue muy largo, porque había que ir a comer con la familia, por lo que nos quedamos sólo en doce kilómetros. Hicimos esos 12 km en 1:04:36 @ 5:22 min/km.

Para terminar estos tres días seguidos, salí de nuevo con el chaval del otro día para hacer un entrenamiento similar al de Nochebuena, sólo que los quince segundos en vez de hacerlos a tope, había que hacerlos al 80%. Es un poco difícil hacerlo al 80% si lo haces sin pulsómetro, así que el truco es ir fuerte, pero sin pasarte y así tratamos de hacerlo. Como el otro día, dimos una vuelta a Parque Sur (3 km) de calentamiento y luego los diez cambios. Esta vez después de los cambios no hubo enfriamiento, andandito a casa. Hicimos casi 5,2 km en un tiempo de 29:22 @ 5:40 min/km.

No sé si estos cuatro días seguidos de entrenamiento y los cambios de ritmo me van a venir bien para la carrera del domingo, menos mal que son sólo cuatro kilómetros.

Por fin

Echaba de menos un control de las equipaciones en Garmin Connect, así que ha sido una sorpresa encontrar que con la nueva versión lo han incluido. Además al dar de alta una nueva equipación, al poner la fecha de primer uso te permite asignar esa equipación a todas las actividades desde esa fecha. ¡Ya tengo dos añadidas!

Lo cierto es que la web de Garmin Connect ha cambiado bastante y a mejor, desde mi punto de vista.

equipamiento-garmin-connect
Control de la equipación en Garmin Connect

Por cierto, me acabo de dar cuenta que las Mizuno están llegando al fin de su vida útil.

Hoy es mi último día de trabajo este año, así que a partir de hoy entrenaré por la mañana hasta que vuelva otra vez a la rutina laboral. Así, hoy es el último día de entrenamiento nocturno de este año.

Nos hemos juntado cuatro pradolongueros en el punto de encuentro y hemos dado una primera vuelta todos juntos, luego hemos apretado un poco. Tampoco quería apretar mucho que mañana me va a tocar entrenar también. En total han sido 9,6 km en un tiempo de 53:21 @ 5:30 min/km.

XII Carrera del aceite

Un año más, y ya van cinco, he participado en la carrera de mi pueblo. Coincidía con la carrera de Aranjuez, pero no es tan populosa, ni tan larga como la carrera madrileña. Tampoco creo que la coincidencia restase participación a esta carrera que estuvo más o menos en sus números, con poco más de cien participantes en la categoría de mayores.

Hasta allí me acerqué con una amiga y aunque no son muchos participantes, lo cierto es que es una carrera de mucho nivel. La chica que ganó por tercer año consecutivo fue la china (ahora nacionalizada) Dong Liu que fue campeona del mundo de 1500 en Stuttgart en el año 1993. Este año no ganó con tanta facilidad como en años anteriores, ya que Esther Ramos llego 15 segundos más tarde. El ganador, que es natural de esta población, Marcos Bueno acabó con un tiempo de 15:08 que es una muy buena marca siendo el circuito como es.

Oficialmente, la prueba consta de un circuito de 1,6 km (1 milla) al que hay que dar tres vueltas, totalizando 4,8 km (3 millas), aunque yo creo que mide algo más. Combina asfalto con tierra y aunque la salida es por asfalto, enseguida se coge un camino y por ese camino, después de una fuerte curva a izquierdas aparece una bonita cuesta arriba por un piso irregular de tierra y piedras. Nada más coronar, el camino se torna asfalto y comienza una cuesta que llega alcanzar el 11% de desnivel, menos mal que se hace de bajada. Después de esa bajada brutal, otra subida algo más suave y para terminar unos 150 metros llanos.

Resulta complicado seguir un ritmo constante por el desnivel y lo único que hay que hacer es salir a todo trapo y tratar de aguantar sin reventar. Mi idea era hacer unos seis minutos y medio por vuelta, o algo menos y no anduve muy lejos ya que llegué a meta con un tiempo de 19:36. En la clasificación aparezco en la posición 46 de 109 y séptimo de mi categoría. Un par de puestos menos y me hubiese llevado cinco litros de aceite. Pero difícil, muy difícil, ya que el quinto hizo un tiempo de 18:03, totalmente inaccesible para mí. Mucho Cola Cao tendría que tomar.

aceite-2014-meta
Llegando a meta dándolo todo, foto cortesía de evedeport.es

Todos los participantes fueron obsequiados con una camiseta técnica, una pequeña mochila, un pequeño gorro de Papá Noel y una diminuta botella de aceite. Todo por el módico precio de 6 €, que es un precio bastante razonable. El año que viene, por supuesto que repito. Y si puedo, mejor entrenado.

aceite-2014-trofeo
Con mi «trofeo»

Los resultados de la carrera se pueden ver en una copia que guardo aquí

Curioso nombre para una carrera

Mañana se celebra en el lugar donde trabajo una carrera que han denominado San Silvestre Retoniana. Resulta curioso el nombre y que se celebre un 19 de diciembre, pero al ser algo festivo da igual el nombre, la fecha, la distancia y casi todo lo demás.

El nombre viene a que se está celebrando un reto lanzado por la empresa que propone a un grupo de gente que mejore sus hábitos de vida. Y dentro de este reto han propuesto la celebración de esta carrera de carácter no competitivo.

El caso es que llevo un par de días dando vueltas si participar o no. De hecho mientras iba corriendo seguía con el runrún en la cabeza, pero en los últimos kilómetros del entrenamiento he decidido no hacerlo. Llevo un par de meses preparando la carrera del domingo y no era cuestión de lesionarme a dos días de mi reto.

Puede sonar ridículo lo de pensar en la posibilidad de lesionarme, pero ya me pasó en la media de Getafe de 2011 que me lesioné misteriosamente el día antes y no me estaba por la labor de repetir experiencia. Así que aún sintiéndolo mucho, opté por lo más sensato.

No es de extrañar que con este asunto en la cabeza hiciera una primera vuelta al trote cochinero, nada menos que a 5:52, por lo que aceleramos un poco en la segunda vuelta. El primero kilómetro de esa segunda vuelta lo hicimos mi tocayo y yo en 4:55 y parecía que íbamos a toda pastilla. Luego aceleramos más todavía e hicimos los siguientes un poco por debajo de 4:30. Después ya relajé un poco la máquina, que el domingo hay que darlo todo.

Completé las dos vueltas haciendo 9,6 km en un tiempo de 51:04 @ 5:18 min/km.

Duro, muy duro

Hoy he llegado a casa tarde y con pocas ganas de nada. Lo dejaba muy clarito en Twitter…

correr-ojos

Sin embargo, en un extraño arranque de cordura (o de locura, ¡quién sabe!) he decidido salir aunque era tarde y sabía que no encontraría a nadie de los compañeros habituales. Y no sólo eso, además me ha dado el punto y he decidido hacer unos miles, que hacía un montón de tiempo que no los hacía.

Podía haber mirado los ritmos que sugiere Jack Daniels, pero a ojímetro he pensado que 3:50 estaría bien. Salgo de casa, pongo el Garmin para que se sincronice con los satélites, llego al parque, sigo esperando a que sincronice, me aburro de esperar, comienzo a correr, sigo esperando a que sincronice y cuando llevo algo más de dos kilómetros de circuito por el parque se sincroniza. Ha tardado prácticamente un cuarto de hora en ponerse disponible. Tengo la sensación de que este chisme está alcanzando el final de su vida. Veremos lo que aguanta.

Continué sin poner en marcha el cronómetro hasta más o menos tres kilómetros, cuando me situé en la «línea de salida» para hacer los miles. El primero bien, salí bastante rápido y tuve que aflojar un poco el ritmo porque veía que iba a cumplir el objetivo con creces. Salió a 3:49. La cosa parecía factible.

El segundo mil también estuvo dentro de lo previsto, salió incluso un segundo más rápido, pero ahí me di cuenta de que la cosa no iba a ser fácil. Pero es que este tipo de entrenamiento nunca es fácil.

En el tercer mil me ocurrió una cosa rara. Iba corriendo y cuando llevaba más o menos la mitad, me desconcerté un tanto y no tenía muy claro por donde tenía que ir, así que acorté un tramo por el seto que separa el camino de ida del de vuelta. Ese recorte me hizo perder preciosos segundos y el mil se me fue a 3:54 y al terminar me di cuenta de lo duro que es esto. Ya no estoy acostumbrado (si es que alguno vez lo he estado) a hacer estas repeticiones.

cinco-miles-3-50

El cuarto mil se me hizo duro, pero duro de verdad, tanto que sólo fui capaz de bajar un segundillo del anterior en el que se me había ido la pelota.

Ya sólo quedaba el último. Ese en el que hay que echar toda la carne en el asador; sin embargo, ya había poca carne que echar. Por más que lo intenté, no iba y no iba. Repetí los 3:53 del mil anterior.

Resumiendo la chapa. Que se me hizo muy duro y que lo hice justo al revés de cómo recomiendan. Si lo aconsejable es hacer el primer mil más lento y luego ir mejorando, yo lo hice al revés. Tendré que hacer alguna serie más de esta distancia a ver si voy mejorando el asunto.

Made in El Salvador

Tengo una camiseta fabricada en El Salvador. Puedo prometer y prometo que nunca había visto algo fabricado allí y bien que me alegro que haya empresas que fabriquen en este pequeño país centro americano. La camiseta es la que nos dieron en la maratón de Nueva York de 2012, aquel que no llegó a celebrarse. Curiosamente hasta hoy no me he dado cuenta del detalle.

camiseta-salvador
Camiseta made in El Salvador

Después de la celebración del viernes con los compañeros pradolongueros, ayer estuvimos de cena con los amigos. Después de la cena, a mover un poco el esqueleto, por lo que al final me acosté tarde; sin embargo, me he despertado más o menos pronto. Como no tenía la conciencia tranquila he salido con la idea de hacer más kilómetros de lo habitual para quemar algo de lo ingerido estos días.

Como siempre, asocio tirada larga con Parque Lineal, por lo que he bajado hasta este parque. Siguen haciendo obras en algunos tramos, por lo que resulta un poco molesto, ya que en algunos tramos toca ir por asfalto, en otros por terreno mal compactado y en otros está directamente cortado el camino y tuve que retroceder.

Salí lloviendo y pensaba que me iba a calar hasta los huesos, pero al llegar al parque dejó de llover. Hice todo el recorrido junto al río y al salir del parque, otra vez empezó a llover. Pero no llovía demasiado fuerte y me mojé poca cosa.

Hice un total de 16,5 km en un tiempo de 1:23:27 @ 5:03 min/km procurando siempre no ir más deprisa de ese límite de cinco minutos el kilómetro. ¡Qué tiempos aquellos en que ir a ese ritmo era para mí un triunfo!