XXVI Carrera popular villa de Aranjuez

Todavía no me lo puedo creer. Después de tantos años en el mundillo de las carrera populares, es la primera vez que consigo bajar de cuarenta minutos en un diez mil. Es decir, correr por debajo de cuatro minutos el kiómetro. Y ha sido en Aranjuez donde lo he conseguido, no obstante es una de las carreras más llanas de cuantas se celebran. Ya puedo decir que uno de mis sueños atléticos ha sido realizado. Ya sólo me falta bajar de 1h30 en media maraton. Veremos si soy capaz.

Lo cierto es que el día amaneció bastante frío. Cuando salíamos de Madrid el termómetro marcaba -4,5º, pero por fortuna no había viento, lucía el sol y el frío era más llevadero. Según nos acercábamos a la villa y corte, subió un poco la temperatura, pero no mucho…

Llegamos casi dos horas antes a Aranjuez y nos libramos de los atascos y problemas de aparcamiento que suele haber. Estuvimos apuntando a los niños a sus pruebas y viendo cómo corrían. Siempre una delicia ver a los más pequeños dejándose la piel desde el primer metro. Pensé que esa debía ser mi estrategia, salir fuerte desde el comienzo. Sin embargo, este año la salida era por cajones. Según el tiempo que hubieses escrito a la hora de realizar la inscripción, así salías. Yo había puesto 41 minutos que fue el tiempo que hice el año pasado y me correspondía el tercer cajón. Eso podría costarme muchos segundos perdidos en la salida. Lo malo es que estaba oyendo a la gente y muchos decían que habían puesto que su marca era de 36 minutos cuando no iban a bajar de 50 y eso iba a suponer un obstáculo añadido.

Tuve una suerte tremenda ya que un amigo del equipo Danone me dejó el dorsal de una compañera suya que no podía venir a la carrera. No me importó llevar el nombre de María Angustias en el pecho con tal de poder salir lo más delante posible, aunque eso supusiera alguna chanza que otra.


Antes de la carrera con mis compas de MaraTI+D

Después de saludar a un montón de conocidos tanto de MaraTI+D como de compañeros pradolongueros, me coloqué en el primer cajón con la adrenalina a tope. Dieron la salida y en menos de tres segundos crucé la línea de salida lanzado a toda pastilla. El primer kilómetro, dejándome llevar por los más rápidos, lo pasé en 3:45. Demasiado deprisa, pensé, pero no me veía nada mal. En el segundo kilómetro hay una pequeña cuestecilla, camino de un polígono industrial, ahí el tiempo se me fue a 4:05, pero lo di por bueno ya que era en subida. El tercer kilómetro también fue demasiado rápido, ya que hice 3:49. Sin embargo, a partir de ese momento me calmé un poco y pasada la ansiedad inicial, empecé a ir a un ritmo algo más tranquilo.

Resulta curioso que yendo bastante rápido, para mí, la gente me adelantaba como si tal cosa. Y es que da igual el ritmo que lleves, siempre habrá gente que te adelante. Hagas lo que hagas.

En el kilómetro cinco, ya dentro de los jardines del Príncipe miré mi cronómetro y marcaba 19:35. Ya me veía bajando de los cuarenta minutos si no pinchaba brutalmente… Y fue desde ese momento cuando dejó de adelantarme gente y empecé a adelantar yo. Eso mostraba que mi ritmo era bueno y que algunos habían salido con más alegría incluso que yo.

Delante de mí iban dos corredores del equipo Danone, compañeros de mi amigo que me había cambiado el dorsal y me sirvieron de liebre para no disminuir el ritmo. Antes de salir de los jardines alcancé a uno y poco después de salir, al otro, que se puso a mi espalda y no me dejó hasta meta.

Desde la salida de los jardines hasta que se dobla para coger las cuestecilla del kilómetro nueve, hay una carretera recta y larga que se me hizo interminable, por más que buscaba el giro, no llegaba el momento del giro. Esos kilómetros los pasaba un segundo o dos por debajo de cuatro. La cosa iba bien.

Sobre el km 8,5 se gira bruscamente a la derecha y comienza la segunda cuestecilla de la jornada, que no es gran cosa si llegas con algo de fuelle. Yo debía llevarlos porque subí bien y sabía que coronando el repechito llegaba el km 9 y desde allí es favorable hasta meta. Pasé esa última dificultad y aceleré (o eso pensaba yo) hacia la meta, donde llegué todo feliz con un tiempo oficial de 39:33 y neto de 39:30 que se convierte en mi MMP. Pero no sólo eso, sino que es la primera vez que bajo de 40 minutos y la primera vez que consigo pasar de los 500 puntos de Purdy. Esa puntuación de 514,9 puntos indican que ha sido mi mejor prueba en cualquier distancia desde que corrí mi primera popular, la media Universitaria del 87, hace ya más de 22 años.


Después de la carrera con mis compas pradolongueros

Tiempos por kilómetro:

Kilómetro Ritmo por km
1 3:45
2 4:05
3 3:49
4 3:56
5 3:55
Primera mitad 19:32
6 3:59
7 3:57
8 3:59
9 4:04
10 3:56
Segunda mitad 19:58
Tiempo total 39:30

XXIX Trofeo Akiles

En una mañana fresquita, pero no tanto como decían las previsiones, un trío de pradolongueros nos hemos dado cita para correr la que es, sin lugar a dudas, la carrera más bonita de cuantas se celebran en Madrid. Se trata del Trofeo Akiles, una carrera ya veterana organizada por el Club Akiles de Atletismo. Y para mí, un año más puedo decir que la organización ha rayado casi en la perfección. Tan «casi» que no se me ocurre ninguna pega que poner… ¿quizás un poco escasa la bolsa del corredor? Pero eso son menudencias.

A eso de las ocho y media llegábamos al aparcamiento habilitado por la organización para este evento, cuando todavía no había prácticamente coches. Carlos, un buen amigo de Emilio II, nos acercó generosamente en su coche ¡¡¡muchas gracias Carlos!!! Y en su coche compartimos asiento con su perro, que también iba a meterse entre pecho y espalda los 10 km, aunque Carlos ya nos advertía que eso era pan comido para su can.

Con tanto tiempo por delante, pudimos recoger chip y dorsal sin ningún problema. Estando en esos menesteres, me encontré con Rafael, hermando de Juan Ignacio y estuvimos un buen rato charlando. Viendo el frío que hacía entramos en uno de los quioscos que hay junto al lago y estuvimos tomando café para no quedarnos fríos. La verdad es que me sentó de vicio ese cafetito con leche calentito.

Sobre las nueve y cuarto fuimos al guardarropa a dejar la bolsa con la ropa y nos pusimos a calentar, no sin antes hacer una parada a saludar a los compañeros de MaraTI+D. Allí ya cada uno se fue por su lado, pero Quique me acompañó y después de saludar seguimos calentando, haciendo unos progresivos para poder salir ya con las pulsaciones altas y los músculos calientes. Al poco coincidimos con Ninfa y Emilio que venían de hacer una cabaña. Ambos con los cuadriceps algo agujeteados después del cross de Patones que corrieron el día anterior; sin embargo a Emilio II y Carlos no parecía importarles haber corrido ayer y allí estaban dispuestos a tomar la salida.

Me coloqué junto a Emilio y Quique cerca de la línea de salida y cuando sonó el pistoletazo salimos a toda pastilla, como si nos fuese la vida en ello. Quique se marchó en el primer metro y Emilio se descolgó al paso del primer kilómetro. En ese momento me pasó Ambrosio como un ciclón. Este hombre es incombustible.

En esos primeros kilómetros no me encontraba demasiado bien, ya que todavía tenía el desayuno en la boca ¡¡¡y eso que había desayunado dos horas y media antes!!! Aunque iba a buen ritmo, tenía la sensación de que lo iba a pasar mal, pero seguía apretando.

Después de pasar el tramo más complicado y empezar a bajar del cerro de Garabitas, pasamos por el kilómetro cinco. En ese momento miré el reloj y me pareció que marcaba 21:47, por lo que me parecía complicado llegar a los 42:00. Eso me azuzó y apreté un poco más en la bajada, aunque controlando un poco para no desbocarme en ese terreno tan favorable.

Después de bajar Garabitas vi a Esteban animando al personal y me indicó que Quique estaba cerca. Sabía que muy cierto no podía ser, pero me motivó aún más. Seguía buscando en la lejanía la espalda de Quique, pero al que vi fue a Ambrosio, que se convirtió en mi objetivo. Veía que poco a poco le iba comiendo el terreno. Y sobre el kilómetro 8,5 le pude pasar. En esos momentos iba eufórico porque algunos kilómetros (los más favorables) los había pasado a menos de cuatro minutos.

Pasando el nueve, el terreno es ligeramente descendente y ahí eché toda la carne en el asador. Por megafonía iba oyendo que el tiempo era inferior a cuarenta minutos y eso me iba motivando cada vez más. De hecho, me parecía imposible que así fuese porque eso indicaba que no sólo podía bajar de 42 minutos, sino ¡¡¡que podía hacer mi mejor marca personal!!! Y así fue, entré en meta más feliz que unas castañuelas con un tiempo bruto de 40:53 y neto de 40:48, bajando mi mejor tiempo, que databa de 1999, en 51 segundos. Brutal, el subidón que me dio cuando entré en meta fue brutal. Ni en mis mejores sueños se me hubiera ocurrido que en Akiles fuera a hacer mi MMP. Y no sólo eso, sino que en Aranjuez pienso rebajar ese tiempo, optimista que es uno…

Lo mejor es que salimos todos contentos. Quique porque había conseguido bajar de 40 cuando había pasado una noche fatal debido a las toses. Emilio porque había hecho 43 después de correr en Patones y yo porque uno no consigue MMP todos los días. Un día redondo.

Por cierto, la clasificación se puede ver aquí.

Esta vez sí conservé en la memoria del cronómetro los tiempos por kilómetro, no como en Rivas que lo borré sin querer. Estos son los tiempos:

14:10
24:12
34:31
44:19
53:56
Primera mitad21:10
63:48
73:56
84:05
94:04
103:42
Segunda mitad19:38
Tiempo total40:48

XI 10 km de Rivas

¡Menuda suerte hemos tenido! Cuando hemos llegado a Rivas a eso de las diez y media estaba cayendo el diluvio universal y hacía un viento del carajo. A esas horas estaban corriendo los niños y llegaban todos a los vestuarios totalmente empapados. El amigo que me acompañaba decía que no corría en esas condiciones. Digo que hemos tenido suerte porque antes de la hora de salida (doce de la mañana) ha escampado y el viento ha dejado de soplar, por lo que hemos corrido en condiciones inmejorables, aunque con el suelo algo mojado.

Antes de comenzar la carrera, haciendo tiempo cerca de las taquillas me ha sucedido un acontecimiento poco afortunado, ya que un desaprensivo me ha robado el paraguas. Me ha puesto de muy mala leche… Y no porque el paraguas valiese más o menos, sino porque era un regalo, acababa de estrenarlo y ¡¡¡estaba lloviendo!!! Al poco se me ha pasado el cabreo y cuando ha llegado la hora de salida ya estaba olvidado el incidente… que he vuelto a recordar cuando después de ducharme ha vuelto a hacer acto de presencia la lluvia.

La carrera consta de dos vueltas de 5 km en los cuales hay poco llano, al principio ligeramente descendente y luego ligeramente ascendente. Lo malo es que este año se habían sacado una bonita subida sobre el km 3 que rompía bastante el ritmo, por lo que el circuito era más duro que en años anteriores.

Había llegado con la idea de hacer 42 minutos y, al final, lo he conseguido. Salí tranquilo en el primer kilómetro y luego fui aumentando el ritmo, lanzándome en el terreno más favorable, para luego aflojar un poco el ritmo en el terreno ascendente, tratando de no apretar demasiado en esa primera vuelta. Esos primeros 5 km los recorrí en 21:07 y me sentía fuerte.


Salida de la carrera de Rivas 2009, foto cortesía de Laetus Sport

La segunda vuelta, con la misma tónica, apretando en las bajadas y sufriendo en las subidas, sobre todo en la cuesta sorpresa con la que nos ha obsequiado la organización este año. Iba fuerte porque durante toda la carrera he ido adelantando gente. Eso demuestra que vas bien y además da más moral.

Los últimos 500 metros se hacen dentro de la pista de atletismo. Ahí ya me dejé todas mis fuerzas tratando de adelantar a los que me precedían. Y no lo hice mal del todo, porque fue el único kilómetro donde bajé de los cuatro minutos. Llegué a meta con un tiempo neto de 42:17, diez segundos menos que el tiempo bruto y, curiosamente, no muy cansado.

II Carrera popular villa de Torrijos

Es el segundo año consecutivo en el que participo en esta carrera, por lo que puedo decir que es la única carrera en la que he corrido todas las ediciones 😉

Aunque la inscripción estaba limitada a 500 corredores, poco más de 300 estábamos en la línea de salida. Parecía como si estuviéramos en familia. Se trata, además, de una buena carrera para hacer marca porque es llana como la palma de una mano, sólo una cuesta de escasa pendiente de unos 200 metros de longitud en cada una de las dos vueltas rompían un poco el encefalograma plano.

La organización fue excelente. Empezando por el detalle de los retretes, ya que habían colocado ¡¡¡diez!!! servicios portátiles (incluyendo uno para minusválidos) para poco más de 300 corredores. Esta proporción entre número de retretes y corredores deja a la altura del betún carreras tan importantes como la maratón de Madrid y otras muchas.

Debido a la tendinitis en el tendón de Aquiles, que prácticamente no me molesta en los primeros kilómetros, pero sí cuando paso del siete, no tenía pretensiones de correr demasiado deprisa. Mi amigo Fran, aunque podía más deprisa decidió acompañarme durante la carrera, en un acto de buen compañerismo. Siento haber sido una rémora para él.


Con Fran antes de la salida

Hicimos bastantes kilómetros a un ritmo cercano a los 5:10, pero en algunos se disparaba el tiempo. Tengo la sensación de que algunos kilómetros no estaban bien medidos. Los tiempos por kilómetro:

tiempos-torrijos-2009
Tiempos por kilómetro

Primera vuelta: 26:43
Segunda vuelta: 27:00
Total: 53:43

Tardamos unos cuantos segundos en pasar la línea de salida, donde estaban instaladas unas alfombras para cronometraje, sin embargo, la organización no ha ofrecido tiempos netos, por lo que habrá que conformarse con el tiempo oficial que es el tiempo que se tarda en traspasar la línea de meta desde que se da el pistoletazo de salida. Según Thunar, el tiempo fue de 53:48, lejos de los 44:09 del año pasado, pero las circunstancias son muy diferentes del año pasado a éste.

Nada más pasar la línea de meta nos cubrieron con una gran toalla, uno de los regalos de la organización. Luego nos obsequiaron con la típica camiseta técnica, fruta, coca-cola, cerveza a mogollón, patatas fritas, caramelos, un bolígrafo, una bolsa tipo mochila. Una buena bolsa del corredor, sin duda.

Llegada Torrijos 2009
Llegada Torrijos 2009

Se trata de una bonita carrera poco masificada y muy bien organizada. Recomendable para todo el mundo. Espero estar allí el año que viene… si las lesiones me lo permiten.

VIII Carrera popular barrio del Zofío

Hoy domingo se ha celebrado en mi barrio, la Carrera popular barrio del Zofío. Justo antes de empezar la prueba me encontré con Iván, un compañero de equipo que se había apuntado a última hora. Yo no tenía que haber participado después de los 100 km de la semana pasada, pero al final lo hice porque la salida está cerca de mi casa. El problema es que al poco de salir noté que el gemelo izquierdo me tiraba mucho, sobre todo en las bajadas, pero cabezón que es uno… hoy estoy medio cojo. Espero que el problema no sea demasiado grave. Ya he llamado a Josefa para ver si consigue apañarme aunque sea un poco.

Se trata de una carrera de barrio donde la participación es escasa, aunque de bastante nivel entre los primeros y donde la AAVV del barrio hace todo lo que puede para organizar lo mejor posible la prueba. Lo mejor es que al haber tan poca gente, no hay colas de ningún tipo ni apreturas en la línea de salida ni durante la prueba. La carrera se hizo durilla ya que consta de continuos toboganes, aunque la dureza se vio mitigada porque el calor no apretó demasiado y corría algo de marea fresquita.

Salí con la idea de ir tranquilo y aún así me tiraba el gemelo izquierdo. Aguanté como pude hasta el final y llegué haciendo un tiempo penoso de 54:44.

La bolsa del corredor bastante bien para el precio de la carrera (3 €) con camiseta conmemorativa de algodón, una gorra, un plátano, una botella de agua, un bote de refresco y una barrita de cereales. Además de un numerito para un sorteo en el que, por supuesto, no me tocó nada de nada.

Prefiero, cada vez más, estas carreras de barrio que las carreras multitudinarias de las que tanto abundan. Que aparte de que son cada vez más caras, el mogollón de gente es mayor y hace más difícil todo: recoger el chip, cola para dejar la bolsa en el guardarropa, apreturas en la línea de salida, apreturas y codazos durante la carrera, cola para recoger la bolsa, etc. Un verdadero horror.

X Trofeo Paris

Como el domingo que viene no puedo correr la carrera de Usera, decidí a última hora apuntarme a esta carrera que también se celebra cerca de mi casa. Y la verdad es que fue un acierto, porque ha sido una de las carreras más bonitas que he corrido. Primero porque toda la prueba transcurre dentro del parque (cosa que no ocurría antes) y segundo porque la nieve había dejado un paisaje singular y realmente precioso.

Llegué a la carrera sin muchas ganas de correr porque ando un poco tocado de los dos tendones de aquiles y la presencia del frío, la nieve y el hielo no invitaba a correr, la verdad. Pero una vez puesto en la línea de salida olvidé todas las zarandajas y me puse a correr como si en ello me fuese la vida. La salida se da en la parte más alta del parque en una avenida asfaltada. En esa parte, el suelo estaba bien y se podía correr deprisa ya que además era en ligera bajada. Al llegar a un aparcamiento que hay junto a la A-4, se abandona la pista asfaltada y la carrera se interna en senderos de tierra, un tramo de carril bici y en ocasiones suelo de madera que era lo más peligroso porque era lo que más resbalaba. Parece que el punto más difícil del circuito era pasado el km 3, justo después de un estrecho puente que cruza el Manzanares. Justo al cruzar el puente había que hacer un giro de noventa grados y el piso estaba helado. Más de uno besó el suelo y eso que había una persona de la organización indicando que tuviésemos precaución en ese punto.

En los tramos de nieve, se podía correr bien, sin embargo, en algunos tramos de hielo había que tener mucho cuidado y clavar bien los talones para no resbalar. Eso mermaba la velocidad.

Al pasar por el km 5, mi cronómetro marcaba 21:31 por lo que pensé que quizás aplicándome un poco podía bajar de los 43 minutos. Sin embargo, había salido demasiado rápido y en la segunda vuelta no fui tan deprisa como me hubiera gustado. Además el final es una rampa de unos 400 metros con suelo de madera que estaba, también, algo resbaladiza. Aunque eso no quitó que en los últimos metros apretara los dientes para arañar algunos segundos al cronómetro. Paré mi reloj en 43:12. En la clasificación atletismomadrid.com aparezco con un tiempo oficial de 43:10 y un tiempo neto de 42:57.

La organización me pareció perfecta. La inscripción la hice por internet. No tuve problemas para encontrar el dorsal adjudicado, ni para recoger el chip y el dorsal. Un poco más me costó dejar la ropa en el guardarropa, pero no mucho. Tampoco tuve problemas para ir al servicio. El circuito estaba señalizado cada 500 metros y la distancia era homologada, ya que después de la carrera popular se celebró en el mismo circuito el Cpto. de Madrid de atletas veteranos. Había una alfombra para cronometraje en la salida, en el km 5 y en la llegada. Todo un despliegue. A la llegada nos dieron una bolsa con dos camisetas, agua, zumo, coca-cola y un plátano. También unas ampollas con ¡¡agua de mar!! que supuestamente son la panacea para la recuperación. Una bolsa que sin ser la pera limonera, no estaba nada mal. Todo por 8 €.

Además de la carrera popular, anteriormente se habían celebrado carreras para niños. Luego se celebró el Cpto. de Madrid de veteranos como ya he apuntado y para poner la guinda a la tarta, la mañana terminó con una carrera sólo para mujeres. Desde luego, toda una maratón de organización.

Trofeo Páris 2009

Trofeo Páris 2009
Mucha nieve durante el recorrido

La verdad es que he me ha gustado mucho esta carrera, que apuntaré en mi calendario para años venideros. Totalmente recomendable.

XXV Carrera popular villa de Aranjuez

Hoy se ha celebrado la XXV edición de la Carrera Popular de Aranjuez. Después de correr el domingo pasado el Trofeo Akiles, esperaba mejorar el tiempo que hice, pero no por tanto…

Salí con dos compañeros de entrenamiento con idea de hacer 42 minutos. Pensábamos que con ese tiempo Emilio podía aspirar a conseguir algún trofeo en su categoría de mayores de 60 tacos, pero salimos muy deprisa y Emilio pronto se quedó atrás. Joaquín tiraba y tiraba y yo le seguía a un par de metros. Intenté seguirle todo lo que pude, pero en en el km 6, se me fue unos cuantos metros. Intentaba que no se escapara mucho y eso me llevó a realizar un buen tiempo en meta. El tiempo oficial ha sido de 41:47, neto de 41:46, sólo siete segundos peor que mi mejor marca en 10 km. Y mejorando dos minutos mi tiempo de una semana antes en Akiles.

Llegando a meta
Llegando a meta

Asombrado con el tiempo realizado
Asombrado con el tiempo

La verdad es que hizo un día excepcional para correr, ya que hacía buena temperatura y el viento no se movía. Además el circuito es muy llano y el sitio es ideal. Una maravilla de carrera. La pena es que cada vez hay más gente.

Luego estuvimos comiendo en la Cafetería Restaurante Aranjuez, sita en la calle Abastos, donde el ex-compañero de Antonio había reservado mesa. Sin embargo, hubo algún problema porque no todos cabíamos y José Antonio y familia tuvieron que buscar otro sitio. Parece que acabaron en el Burger King. Fue un placer saludar a Elena después de unos cuantos años sin verla.

Tiempos realizados por kilómetro:

Kilómetro Ritmo por km
1 4:02
2 4:15
3 4:04
4 4:07
5 4:08
Primera mitad 20:38
6 4:12
7 4:11
8 4:15
9 4:21
10 4:09
Segunda mitad 21:09
Tiempo total 41:47

XXVIII Trofeo Akiles

Un año más he corrido el Trofeo Akiles, aunque en unas condiciones en las que no había corrido nunca, ya que había tramos del recorrido que ¡¡¡estaban congelados!!! Muchas veces no sabías si ibas corriendo o patinando.

Lo cierto es que hablaban de que el día iba a ser muy frío pero no me pareció que fuera tanto, aunque resultaba chocante ver que todo el mundo iba bien abrigado mientras que yo iba con la camiseta de tirantes. En ningún momento sentí frío ni antes ni durante, ni después de la carrera, quizás debido a que el viento no se movía. Luego al terminar, me cambié y me abrigué bien. Sin duda, un magnífico día para correr.

Tenía pensado correr rápido para rebajar el tiempo que hice en Rivas hace unas semanas y aunque tuve que ir con mucha precaución en algunos tramos, conseguí mejorar ese tiempo, parando el cronómetro en 43:47. Tiempo que espero mejorar en Aranjuez ya que la carrera es menos dura y espero que el asfalto no esté congelado.

Tiempos realizados por kilómetro:

km  1: 4:31
km  2: 4:30
km  3: 4:54
km  4: 4:36
km  5: 4:03

Primera mitad: 22:36

km  6: 4:10
km  7: 4:14
km  8: 4:26
km  9: 4:22
km 10: 3:57

Segunda mitad: 21:11

Tiempo total: 43:47

X 10 km de Rivas

Hoy nos hemos dado cita unos 1200 corredores en el polideportivo del Cerro del Telégrafo para recorrer los 10 km de los que constaba la carrera popular de Rivas. Anteriormente, habían desfilado por la pista del estadio de atletismo miles de atletas de las categorías inferiores, desde niños con tres o cuatro años hasta niños de catorce. Me resultó curioso observar que en la categoría de alevines (10 y 11 años) el ganador hizo un tiempo de 4:30 en 1.200 metros ¡¡¡quien pudiera!!!

A lo que iba. A las doce se dio la salida en la pista de atletismo y aunque costó un poco pasar la línea de salida (sólo 15 segundos) pronto pude empezar a correr a mi ritmo. Como hay que dar dos vueltas, pensaba ir tranquilo en la primera y acelerar un poco más en la segunda, pero en la segunda vuelta por más que lo intentaba, no podía ir más deprisa. Imagino debido a que después de la maratón de Ciudad Real sólo he hecho entrenamientos suaves. O quizás también por el aire en contra que pegaba fuerte en la zona más dura del circuito. La ventaja es que al final acabé más fresco que una rosa, haciendo 44:32 según mi cronómetro, 44:35 tiempo oficial y 44:20 tiempo neto. A elegir.

Tiempos por kilómetro:

 1. 4:43
 2. 4:20
 3. 4:19
 4. 4:33
 5. 4:27

Primera mitad: 22:25

 6. 4:31
 7. 4:22
 8. 4:28
 9. 4:38
10. 4:06

Segunda mitad: 22:07

La organización estuvo muy bien. La entrega de dorsales para la gente que se había inscrito por Internet y la entrega de chips se hacía cómodamente. Dentro del polideportivo había taquillas para dejar la ropa y vestuarios para poder ducharse. Una maravilla. Los kilómetros estaban perfectamente señalizados y no había problemas en los cruces. A la llegada una buena cantidad de sillas para poder sentarse y quitarse el chip con comodidad. Todo un detalle. La animación tampoco estuvo mal y es que dar dos vueltas y volver e ir por el mismo sitio es bueno para el aficionado porque puede ver pasar a los corredores cuatro veces. Eso sí, la bolsa del corredor algo raquítica con una buena camiseta de algodón de manga larga, ideal para el invierno y una botella de agua, nestea, una coca cola light y una barrita de cereales. Todo por 10 euros.

Si no hay ningún percance, el año que viene vuelvo a repetir. De momento, me espera la próxima que es el Trofeo Akiles en un entorno realmente maravilloso, la Casa de Campo.

I Carrera popular villa de Torrijos

He corrido la primera edición de la Carrera Popular Villa de Torrijos, pueblo situado en la provincia de Toledo. Hizo un buen día para correr, nublado y no muy caluroso, aunque hubiese preferido algo más de fresquito, pero no me puedo quejar. Unas horas antes había caído un buen chaparrón y el ambiente era muy agradable.

Hay que dar dos vueltas a un circuito, que es plano como la palma de mi mano, estando situada la meta y la salida en la plaza de España, en el centro del pueblo. El hecho de que el circuito empiece y acabe en el corazón del casco urbano lleva a un continuo callejeo por calles muy estrechas y frecuentes cambios de dirección con giros de noventa e incluso ciento ochenta grados.

Habría unos cuatrocientos participantes y me coloqué algo atrás en la salida, por lo que me costó bastante coger mi ritmo, sobre todo porque la estrechez de las calles no dejaban adelantar. Para más inri, cuando salimos a la calle Ancha, tampoco la cosa mejoró porque era de ida y vuelta y, por lo tanto, no hacía honor a su nombre. El grueso del pelotón seguía apretado.

Sobre el km 1,5 la carretera por fin se ensanchaba y ya se podía correr con más naturalidad. Por desgracia, los kilómetros estaban mal señalizados y mientras que en unos me iba cerca de los cinco minutos, en otros bajaba de los cuatro y ¡¡¡el terreno era totalmente llano!!! Me estaba mosqueando un poco con tanta irregularidad, aunque al final pensé que sería problema de la señalización, más que de mi ritmo.

Lo cierto es que fui lo más fuerte que pude, para ver mi estado de forma y terminé con un tiempo oficial de 44:09. Bastante contento, porque si no hubiese sido por la mala salida y las calles tan estrechas del comienzo, creo que hubiera podido bajar de 44 minutos, tiempo que no está mal en estos momentos.

Excepto por la mala señalización de los kilómetros, la organización estuvo bien, aunque no me parece adecuado el lugar donde estaba situada la salida/meta. Mientras que la meta la puedes colocar en algún sitio recóndito, la salida debería de estar en una ancha avenida y que hubiese al menos un par de kilómetros con bastante sitio para que el pelotón pueda ir estirándose poco a poco. Hubo chip, aunque no dieron tiempos netos y la bolsa del corredor estuvo normal tirando a bien: camiseta algo mejor de las típicas de algodón, una bolsa tipo mochila, un par de piezas de fruta, agua, aquarius, cerveza, patatas fritas. Bueno, la bolsa no estuvo mal del todo.