VI 10 km solidarios de Seseña

Nunca había participado en esta carrera y me ha gustado bastante. El único problema ha sido el aire, pero eso no es culpa de los organizadores, ya que el Club de Atletismo Seseña lo ha hecho bastante bien.

Nos acercamos tres pradolongueros hasta Seseña, localidad medio toledana, medio madrileña a 34 km de mi casa. Llegamos con casi una hora de antelación y pudimos aparcar sin ningún problema en el aparcamiento situado justo al lado del polideportivo El Quiñón donde estaba instalada la meta y muy cerca de la salida.

La recogida del dorsal fue inmediata. Luego buscamos un servicio y después el guardarropa que no encontramos por ningún sitio. Al final tuvimos que dejar la ropa en el coche. Bueno, esto es un punto negativo para los organizadores, deberían de pensar en ponerlo en años venideros.

Dejamos la ropa en el coche y nos pusimos a calentar esperando que llegaran las diez de la mañana cuando comenzaba la carrera. Nos dio tiempo a hacernos una bonita foto los tres pradolongueros.

Prestos y dispuestos a participar en la carrera de Seseña

Poco antes de la salida me encontré con Marina, atleta local que me confesó iba a tratar de ganar la carrera en categoría femenina y que iría a un ritmo entre 4:00 y 4:10, cosa que me pareció demasiado para mí. La comenté que mi objetivo era ir sobre 4:15. Y no lo decía gratuitamente, ya que de la carrera de la semana pasada había obtenido una predicción que me decía exactamente eso.

Predicción para 10 km utilizando VDOT

A las diez en punto dieron la salida y enseguida vi que Marina y sus acompañantes ponían un ritmo vivo, que me pareció excesivo para mí. Iba viendo que poco a poco se iban alejando. Yo miraba el reloj y veía en ese kilómetro unos ritmos de 4:06 que me parecían mucho. Antes del primer kilómetro me adelantó una chica que debía llamarse Sofía porque era el nombre que podía leerse en su camiseta. Traté de ponerme a su ritmo, pero vi que iba también muy rápido y pensé que a lo mejor acababa fastidiando la “fiesta” a las atletas locales.

La carrera consta de varias rectas para llegar al pueblo viejo de Seseña y las mismas rectas para volver. En el pueblo cambia un poco la decoración porque hay más curvas y alguna subida y bajada. Yendo para allá vi que el crono iba un poco por debajo de 4:15, que era el ritmo objetivo, pero iba pensando que esos segundillos que iba rebajando podrían venirme bien al final.

El kilómetro cinco está en el pueblo antiguo, en una subida no muy pendiente, pero subida al fin y al cabo. En esa subidita me adelantaron seis o siete corredores, fue el tramo donde más gente me adelantó. Está claro que debo entrenar más las subidas porque flojeo bastante cuando el terreno se empina aunque sea sólo un poco.

Llegado al punto donde se junta la ida con la vuelta, en esa larga recta por donde habíamos venido me di cuenta que faltaba lo peor, ya que teníamos por delante una recta de casi 3 km y el aire soplaba en contra con bastante violencia. Costaba trabajo avanzar con ese vendaval en contra.

Luchando contra el viento iban cayendo segundos por encima de 4:15 y me alegré al pensar en ese colchón que había conseguido en la primera parte. En ese tramo íbamos adelantándonos un tipo con traje de triatlón y yo. Trataba de ponerme a su chepa cuando me adelantaba, pero no sé si es que no le hacía mucha gracia ir cortándome el viento o es que el huracán le frenaba, el caso es que aflojaba el ritmo y tenía que volver a ponerme por delante.

Faltando kilómetro y medio se gira noventa grados a la izquierda y el aire sigue en contra, pero al poco hay edificios y se nota menos los soplidos de Eolo. Cuando llegué al penúltimo kilómetro miré el crono y vi que marcaba 38:30 por lo que pensé que bajar de 43 minutos era factible, sólo había que no desfallecer.

Tenía algo de fuerzas todavía y ese último kilómetro lo hice a buen ritmo, parando el crono en 42:25 que era justo lo que decía la predicción; sin embargo, el GPS no llegaba a los diez kilómetros por lo que sospecho la distancia de la prueba era algo menor de lo que debía.

Después de la carrera vi que había una pequeña carpa con dos camillas y un fisio. Había una persona tumbada en la camilla y dos esperando, así que me puse a la cola porque he estado estos últimos días con problemas en la corva y pensé que no me vendría mal que me viese un profesional de este negocio. Después de esperar un poco me estuvo explorando y dijo que podía ser una sobrecarga en el gemelo externo, que fuese a un fisio a que me tratase.

Después de la visita al fisio nos pasamos los tres pradolongueros por la pantalla donde los chicos de Evedeport ponen los tiempos. De los tres que vinimos, la chica se encontró con un segundo puesto y los chicos tuvimos que conformarnos con un cuarto. Curiosamente, en la recogida de premios, que fue tardísimo, a la compañera pradolonguera la dieron como primera en vez de segunda. No sé si debido a que la primera fuera local y pasara a esa clasificación o que hubiese algún error y lo hubiesen subsanado. Fuera lo que fuese, nuestra amiga acabó muy contenta.

Anuncios

XVIII Carrera Cívico-Militar contra la droga

Por tercera vez he participado en esta bonita carrera que se celebra en la Casa de Campo en la zona del lago. Y no he ido yo solo, no, sino que nos hemos juntado un montón de pradolongueros y “asociados”, lo cual es una gran noticia, ya que no hay muchas carreras en las que nos juntemos tantos compañeros.

Como es una carrera de no mucho kilometraje, decidimos salir unos cuantos pradolongueros corriendo desde el punto de encuentro habitual en el parque Pradolongo. Como la carrera comenzaba a las diez de la mañana, habíamos quedado a las nueve y media en el Urogallo con el resto de compañeros y por ello habíamos calculado que saliendo a las 8:45 del punto de encuentro llegaríamos a las 9:30.

Salimos un par de minutos tarde y de camino recogimos a Joaquín, que ya estaba algo nervioso porque no llegábamos. De este modo llegamos cinco a Madrid Río y avanzamos a buen ritmo por la vera del Manzanares hacia la Casa de Campo. Cerca del Calderón apareció Mariano que había ido en coche y volvía para encontrarnos y calentar un poco.

Llegamos al Urogallo prácticamente a la hora convenida y estuvimos saludando al personal y esperando que llegara Pepe, que era la persona que se había encargado de realizar las inscripciones y traer los dorsales. No tardó en llegar y se puso a pasar lista de manera marcial, para no desentonar con la ocasión, para repartir los dorsales. Recogimos los dorsales, posamos para la foto e incluso nos dio tiempo a calentar un poco.


Un montón de pradolongueros antes del comienzo de la carrera

Estando por allí, después de la foto, apareció Fran, compañero maratidiano al que hacía tiempo que no veía. Me dio gran alegría verlo. Estuvimos charlando un rato de los viejos y nuevos tiempos. Un gran tipo Fran.

En la línea de salida me junté con Joaquín, pero no vimos al resto de contendientes pradolongueros con los que supuestamente íbamos a ir a un ritmo similar. Esperando justo debajo del arco de salida pusieron por megafonía Paranoid de Black Sabbath y eso me animó sobremanera.

Dieron la salida y salimos a toda pastilla. Enseguida nos pasó Jovita como un obús con su nueva equipación de la Unión Atlética Coslada y segundos después Miguel. Formamos un terceto que duró escasos segundos porque Joaquín empezó a marcharse en la cuesta abajo. Y el dueto tampoco es que durase mucho porque Miguel salió en su búsqueda. Yo me quedé rezagado sabiendo que mi estado de forma es peor y que si me esforzaba demasiado luego lo iba a pagar.

Pasé el primer kilómetro en 4:08 no muy distanciado de los otros dos. Iba viendo como Miguel iba tratando de alcanzar a Joaquín, que se había instalado en un grupo, mientras que yo iba solo porque no encontraba nadie que fuese a mi ritmo. El segundo kilómetro también lo hice en 4:08 lo cual me pareció bastante razonable ya que ese segundo kilómetro pica para arriba. Miguel ya había alcanzado a Joaquín y circulaban cómodamente en un grupeto.

Empecé a pensar que Mariano debería de alcanzarme en breve ya que suponía que había salido por detrás de nosotros, pero me extrañaba que no me hubiese adelantado ya. Al paso por el tercer kilómetro, que hice en 4:17, calculé que me sacaban unos veinte segundos y que lo iba a tener muy complicado para cogerlos porque poco después empieza el terreno más favorable y ahí me iba a resultar imposible alcanzarlos.

El cuarto kilómetro, ya favorable lo hice en 4:07, pero ya mis compañeros estaban más lejos, aunque no mucho. El quinto kilómetro fue también a un ritmo similar ya que marcó el crono 4:06, pero se habían alejado mucho más, aunque los tenía todavía a la vista. Ya sólo quedaba algo más de un kilómetro y apreté los dientes de lo lindo ya que había un tipo que me seguía los pasos y tenía intenciones de adelantarme.

Cual fue mi sorpresa cuando llegué al arco de meta, que era el mismo que el de salida, y al parar el crono vi que no había llegado al sexto kilómetro, lo cual me extrañó un poco, porque me sonaba que la carrera era de algo más de seis. Paré el crono cuando pasé por debajo del arco y vi que marcaba un tiempo de 23:24. El GPS decía que los kilómetros recorridos eran 5,68 km por lo que la distancia de la carrera era de poco más de cinco kilómetros y medio. Nada que ver con la de hace dos años que era de unos 6,2 km. Está claro que es una carrera de distancia variable.

Después de la carrera vimos a Mariano que no me había adelantado ¡¡¡porque había salido antes!!! Y no sólo me había ganado a mí, sino que había sido el primero de los chicos pradolongueros con un tiempo de 21:58 o algo similar. Luego nos contó que había salido demasiado deprisa. Tiene la excusa de que todavía es novel en estos temas y no sabe controlarse.

Después una cervecita y a casa, pero en vez de volver corriendo nos fuimos con Emilio que se ofreció amablemente a acercarnos al barrio. Y no sólo eso, sino que pagó también las cañas. Lo tomaremos como una invitación por su cumpleaños que ya está próximo.

Primer Cross Popular de Usera

El día 17 de diciembre se celebrará la primera edición del Cross Popular de Usera. Aún se están ultimando detalles pero lo que sí es seguro es que se desarrollará en su totalidad por nuestro querido parque de Pradolongo.

En este parque se lleva celebrando durante unos cuantos años un cross escolar y esta vez se ha dado un paso más y además del escolar, que se celebrará en noviembre, se va a celebrar semana después un cross abierto a todas las edades. Tomen bien nota de la fecha, domingo 17 de diciembre.


Cartel del cross popular de Usera

Los circuitos y las distancias de las distintas categorías:

Juveniles, seniors y veteranos: 6,8 km (dos vueltas al circuito A)
Cadetes: 3,4 km (una vuelta al circuito A)

Infantiles: 2 km (una vuelta al circuito B)

Alevines: 1,4 km (una vuelta al circuito C)

Benjamines: 800 metros (una vuelta al circuito D)

Prebenjamines: 650 metros (una vuelta al circuito E)

Metiendo kilómetros

He notado en las carreras de diez kilómetros que me falta fondo, así que estoy tratando de meter kilómetros cuando puedo, sobre todo en los fines de semana que es cuando más tiempo libre tengo. Pero no se trata sólo de conseguir fondo para acabar las carreras de diez kilómetros bien, sino que ya hay que ir pensando en las medias maratones que están cerca.

Si ayer hicimos algo más de quince kilómetros a buen ritmo, hoy tenía pensado hacer algún kilómetro más pero a un ritmo más llevadero. Habíamos quedado en el punto de encuentro de los fines de semana, que no es el mismo que el de los días de diario, no me preguntéis el porqué. Por cierto, que hoy hacía más fresco de lo que ha hecho en los últimos meses, pero tampoco nada del otro mundo.

Llegué unos minutos tarde para no perder la costumbre y al poco salimos un nutrido pelotón, rumbo al Parque Lineal. Algunos con intenciones de hacer cuatro de ida y otros tantos de vuelta. Otros con hacer cinco y vuelta y yo con la idea de hacer al menos diecisiete. Llegamos los tres de ayer al punto kilométrico cinco y allí nos volvimos. Traté de convencer a mis dos acompañantes de hacer más, pero no estaban por la labor.

Cuando llegamos al punto de partida, dejé a mis acompañantes y me lancé a hacer una vuelta por Pradolongo y un poco más. Acabé subiendo la cuesta de la calle Parque de la Paloma, para acabar cuesta arriba. De este modo totalicé 17 km en un tiempo de 1:30:05 @ 5:17 min/km. Un buen entrenamiento en cansancio, ideal para la maratón.

A tope de humedad

Los sábados entre unas cosas y otras resulta difícil quedar, pero hoy hemos aparecido unos cuantos en el punto de encuentro de los jubilados. Me alegró sobremanera ver a Norberto, al que llevaba tiempo sin verle. Salimos todos juntos, pero unos tenían pensado en correr por Pradolongo y otros decidimos bajar al río para hacer unos cuantos kilómetros a buen ritmo, pero sin exagerar.

Cuando llegamos caía un poco de agua, pero nada, un ligero chirimiri, pero luego no llovió nada, aunque eso sí, había un 100% de humedad porque sudamos algo bárbaro los tres.

Los tres primeros kilómetros los hicimos tranquilos. Ese tercer kilómetro ya es dentro del Parque Lineal y ahí empezamos a aumentar el ritmo tratando de ir sobre 4:45, pero fuimos algo más rápido porque los diez kilómetros en los que fuimos a buen ritmo salieron a una media de 4:41, que no está mal.

Hicimos el tramo del Parque Lineal al completo, atravesando el río en el puente nuevo y siguiendo el camino hasta el final donde se vuelve a atravesar el río y vuelta. Reconozco que mis compañeros Mariano y Miguel no me pusieron en muchos aprietos, pero porque no quisieron porque ambos están más fuertes que yo.

Totalizamos 15,6 km en un tiempo de 1:16:52 @ 4:54 min/km. Bueno, Mariano hizo más porque le quedaba aún un trecho para llegar a su casa.

Voy a ver si retomo la costumbre de subir a la báscula. Hoy sí lo he hecho y me he llevado una desagradable sorpresa ya que marcaba 70,3 kg que son muchos. Al menos debería quitarme dos de aquí a principios de diciembre.

Dedicado a uno de mis acompañantes de hoy…

No habrá paz para los malvados

No habrá paz para los malvados es una película dirigida por Enrique Urbizu y protagonizada por José Coronado. Da igual el argumento, lo que me interesa es el título, ya que no puedo sino llamar malvados a mis compañeros Joaquín y Miguel que me dan cera un día sí y otro también. Y hoy no ha sido una excepción. Y no, no tendrán paz mientras me quede un gramo de fuerza, aunque ahora estoy a años luz de ellos.

Tenía intención de correr los últimos 4,6 kilómetros a umbral, que en mi caso es un poco por debajo de 4:30 por lo que cuando llegamos al punto kilométrico cinco aceleré el ritmo para ponerme a esa velocidad y sólo pude hacer un kilómetro a ese ritmo porque luego empezaron a apretar y saltó en pedazos mi objetivo. El siguiente kilómetro lo hicimos en 4:19 y a partir de ahí se me fueron yendo poco a poco. El otro lo hice a 4:10 y ellos lo harían a cuatro. El cuarto kilómetro lo hice en 4:15 y ellos seguían alejando. Llegados al kilómetro nueve ya aflojé y lo hice al trote.

Total que hice 4 km en 17:14 a un ritmo de 4:19, bastante más deprisa de lo que había planeado, pero es lo que tiene ir con estos malvados. Fueron en total 9,7 km en 48:02 @ 4:57 min/km.

Por fin llegó la lluvia

A finales de agosto cuando salía de trabajar me cayó una chupa de agua exagerada. Desde entonces -creo- no había vuelto a llover en Madrid… Hasta hoy. Y se agradece mucho que haya llegado la lluvia después de tantos días porque entre otras cosas, el estado de los embalses es tristísimo.


Estado de los embalses a 17 de octubre de 2017

Por supuesto, la lluvia no es un obstáculo para salir a correr. Todo lo contrario, a mí me gusta correr con lluvia, siempre que no llueva a lo bestia y hoy hemos tenido suerte porque ha llovido un chirimiri muy agradable. La única preocupación es salir con una gorra para que el sudor, arrastrado por la lluvia, no te caiga en los ojos. En mi caso, ni siquiera tuve que preocuparme de eso porque siempre salgo con gorra.

Disfrutando de la lluvia hicimos una primera vuelta tranquila y luego apretamos un poco en la segunda, pero sin llegar a los niveles de los monstruos con los que salgo a entrenar. Totalicé 9,7 km en un tiempo de 49:28 @ 5:05 min/km. Un entrenamiento súper agradable con muy buena compañía y gran climatología.