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XXVII Carrera popular ciudad de Getafe

Hoy he participado por primera vez en esta carrera que se celebra no muy lejos de casa, ya que viviendo en el sur de Madrid las carreras de Getafe pillan más cerca que muchas de las que se celebran en la capital.

La carrera comenzaba a las 9:30 y habíamos quedado a las 8:00 en el punto de encuentro habitual pradolonguero para acercarnos hasta allí en el coche de Emilio que se había prestado solícito a llevarnos. Al estar tan cerca, enseguida estábamos cerca de la zona de salida/meta y encontramos sitio para aparcar con facilidad. Total que cuando entramos en el polideportivo, estaban todavía casi empezando a organizar los diversos apartados de la carrera.

Retiramos dorsal, nos hicimos una bonita foto, dejamos la bolsa en el ropero e hicimos algo de calentamiento antes de salir a la avenida don Juan de Borbón donde se daba la salida.

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Cuatro pradolongueros antes del comienzo de la carrera

Para quien haya corrido la versión tradicional de la media de Getefe, donde se daban dos vueltas, esta carrera es prácticamente idéntica a una de las vueltas de esa media, ya que empieza en el mismo sitio, acaba en la misma pista de atletismo y pasa por las mismas calles, con alguna mínima diferencia.

Salí con Joaquín con la idea de acercarme a 41:20, que supone un ritmo de 4:10 min/km, pero ya incluso antes de empezar me parecía algo ambicioso. Dieron la salida y Joaquín salió como un poseso, yo iba instalado a un par de metros más atrás. Pasamos el primero kilómetro y el crono marcó 4:00, muy rápido pensé, a ver si baja un poco el ritmo, pero Joaquín seguía erre que erre y aunque el segundo kilómetro es un poco para arriba, el crono marcó 4:05. Me seguía pareciendo muy rápido, pero mi compañero es así: salir a tope hasta reventar.

Aguanté como pude esos dos metros por detrás de él hasta el kilómetro cinco donde estaba situado el avituallamiento. El cronómetro marcaba 20:52, un tiempo peor que un par de semanas antes en Torrijos, pero ya notaba que las piernas no eran las de aquel día y que el plan B de tratar de mejorar la marca en esa carrera iba a ser también complicado.

A partir del meridiano de la carrera, Joaquín empezó a irse metro a metro. El seguía a buen ritmo y yo cada vez peor, tratando de no perderle de vista… pero se alejaba sin remedio. Yo no iba nada fino, así que ya empecé a pensar en un plan C donde el objetivo era hacer sobre 42:30 a un ritmo de 4:15.

Según transcurrían los kilómetros más lejos le veía y así, con esa tónica, nos fuimos acercando a la meta. Volví a ver al pradolonguero volador mientras yo bajaba por la avenida don Juan de Borbón y él subía ya dentro del recinto del polideportivo buscando la pista del cien.

Aceleré lo que pude en ese último kilómetro y algo de fuerza me quedaba porque fue el tercer mejor tiempo de los diez kilómetros. Llegué a meta con un tiempo oficial de 42:38 un poquito más de lo esperado en el plan C.

Joaquín hizo un carrerón y acabó con una marca de 41:44, por lo que me metió casi un minuto en cinco minutos. De todas formas, no estaba contento del todo. La otra pareja pradolonguera acabó con 48:14.

Después del paso por la línea de meta fuimos obsequiados con una camiseta técnica, muy bonita, por cierto, un plátano, una botella de agua y un bote de Aquarius. El precio de inscripción es de 10 € en un primer plazo y 12 € en un segundo. Desde mi punto de vista, un poco caro, pero la organización estuvo muy bien, la camiseta es de muy buena calidad y se trata de una carrera homologada, que ahí también la Federación se lleva tajada.

Al igual que Joaquín, tampoco acabé muy contento con la carrera, ya que hice más tiempo que en Torrijos dos semanas antes… aunque empiezo a pensar que a la carrera toledana le faltaba algún metro para llegar al diez mil. De todos modos, aunque en carrera no me molestó en absoluto la lumbalgia, no he entrenado bien por su culpa y además estoy pasado de peso. Ayer marcaba la báscula 70,1 kg que es menos que la pesada anterior, pero todavía lejos de lo que debería.

Según el GPS: 10,09 km en 42:41 @ 4:14 min/km # VDOT = 48,7 # T = 4:21 # M = 4:37

XV Media maratón de Getafe

Un año más que participo en la media de Getafe. Día soleado, sin pizca de viento y no muy caluroso que venía de perlas para correr. Llegamos con tiempo suficiente, la entrega de dorsales fue rápida en mi caso y después de ir al servicio me encontré con un par de compañeros del equipo. Nos plantamos en el punto de encuentro con algunos minutillos de retraso, pero dentro del límite de “cortesía”.

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Con los compañeros de entrenamiento del parque de Pradolongo

Sólo estábamos cuatro, esperamos algunos minutos más y como apremiaba dejar las cosas en el guardarropa íbamos a hacer la foto sólo los que estábamos, llegaron un par de ellos en el último segundo. Así que salió una foto más lucida, aunque echamos de menos a otro par, que sabíamos seguro que iban a participar. El guardarropa también funcionó muy bien, estaba muy organizado y eso hizo que dejara la ropa en segundos.

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Con los compañeros de MaraTID

Mi objetivo era bajar de 1h35 que fue el tiempo que hice en la media de Villaverde hace mes y media. Lo imaginaba a mi alcance ya que esta media de Getafe es un terreno más llano y encima la organización no paraba de alabar el nuevo circuito de una sola vuelta. A mí, sinceramente, no me gustó ya que transcurre en los primeros diez kilómetros por una zona escasamente poblada y con animación próxima a cero, bueno, no a cero, próxima a -1.

Salí a lo que me dictaban las piernas ya que no llevaba cronómetro y sobre el kilómetro cuatro, en uno de los innumerables giros de 180º, pude ver a Manolo, un antiguo compañero del trabajo y miembro del equipo desde sus comienzos hasta hace bien poquito. Me llamó la atención porque Manolo corre que se las pela, ¡sólo hay que ver que ha hecho medias por debajo de 1h20! Me hizo dudar de si no iba yo demasiado rápido, pero debió ser que él salió muy tranquilo, porque ya no le vi en ningún momento.

Seguí a un ritmo que me resultaba llevadero, aunque no sin dificultad, y sobre el kilómetro 12 alcancé a un amigo con el que estuve hasta el avituallamiento del kilómetro 14. Allí me volví a quedar solo y así seguí hasta la meta. La verdad es que los últimos kilómetros se me hicieron algo largos, sobre todo el tramo que pasa por los adoquines, además iba un poco molesto porque llevaba unos kilómetros con la uña del dedo gordo del pie derecho molestándome.

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Entrando en el recinto del polideportivo. Foto cortesía de forofos del running

Llegué a meta y me pareció ver que el cronómetro marcaba 1h31, pero luego en la clasificación he visto 1h32, que también está bien ya que son tres minutos menos que en Villaverde. Acabé con un tiempo oficial de 1:32:33, neto de 1:32:04.

Lo peor fue después porque no quedamos en ningún sitio en concreto y tardamos en encontrarnos y en volver a casa, por lo que echamos la mañana en “la capital del sur”. Esperando, volví a encontrarme con Manolo que andaba algo desesperado porque no encontraba a la chica que tenía la llave de su coche. Espero que apareciese más pronto que tarde.

Me llamó la atención porque los últimos seis kilómetros eran por el mismo recorrido que las anteriores ediciones; sin embargo, el kilómetro 15 estaba bastante antes que años pasados, por lo que esos seis kilómetros medían más que antaño. Supuestamente la carrera está homologada por lo que saco la conclusión que en años anteriores el circuito no estaba bien medido, aunque también decían que estaba homologado. O este año se les ha ido la mano con la medición…

En resumen, carrera rápida pero por un recorrido feo como pegar a un padre y desde mi punto de vista demasiado masificada. Habrá que buscar nuevas pruebas, que las hay a patadas. A parte de eso, creo que la organización brilló a gran altura. Además la bolsa del corredor estaba bien surtida con camiseta de manga larga, agua, refrescos, galletas energéticas y barrita de cereales. Todo por 16 € que aunque roza lo caro, visto lo visto en otras carreras es un precio razonable.

Terminar diciendo que la báscula marcaba el día de ayer un peso de 69,2 kg. Poco a poco voy volviendo a un peso que considero razonable.

XIV Media maratón de Getafe

Hoy se ha celebrado la XIV edición de la media maratón de Getafe. Amaneció un día excelente para correr, pero según se iba aproximando la hora de salida, empezó a levantarse un molesto viento, que estropeó la carrera ya que sopló durante toda la prueba dificultando el avance en algunos tramos. Lo de que favorecía en otros no lo cuento.

Había quedado con Miguel, compañero pradolonguero, y con Chema, compañero maratidiano, para formar un trío como en Valencia y tratar de atacar entre los tres la hora y media. A Chema le parecía muy rápido, Miguel trataba de hacer sobre 1h29 y a mí me daba un poco igual, me conformaba con bajar de los noventa minutos, por lo que el trío no era demasiado homogéneo.

Llegamos con bastante tiempo para encontrar aparcamiento fácilmente -cosa que conseguimos- y no tener apreturas a la hora de recoger el dorsal y pasar por el servicio. Nos encontramos pronto con el resto de pradolongueros que también madrugaron. Nos hicimos las fotos de rigor y estuve haciendo tiempo hasta las diez que había quedado con los compañeros maratidianos.

Pradolongueros en la media de Getafe 2013
Pradolongueros en la media de Getafe 2013

De nuevo, foto de rigor y desde allí a dejar la ropa y estirar un poco y calentar. En el calentamiento vi a Miguel y a su amigo David, pero no fuimos capaces de encontrar a Chema ¡y mira que es alto! Así que configuramos un nuevo trío con un objetivo más uniforme: acercarnos a 1h29, lo que suponía ir a un ritmo de 4:13 min/km.

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Maratidianos en la media de Getafe 2013

Encontramos sitio no muy lejos de la línea de salida y me sorprendió porque había cierta holgura en esas posiciones delanteras. Dieron la salida y tardamos sólo nueve segundos en ponernos en movimiento. Aunque la salida es en terreno descendente, la gran multitud de corredores hace que no sea sencillo correr con soltura, esto hizo que pasáramos ese primer kilómetro en 4:18, algo lentos. El segundo también se nos fue un poco: 4:22. Justo después de este hito kilométrico, unas obras en la calzada provocan que se estreche el camino y de nuevo el ritmo se ralentiza. Ese tercero lo hicimos en 4:23 y le comenté a Miguel que habría que acelerar el paso si queríamos cumplir el objetivo.

Y eso fue lo que hicimos, aumentamos la velocidad y nos situamos a un ritmo de crucero, que segundo arriba, segundo abajo, era el correcto. Ya habría tiempo de recuperar esos segundos que habíamos perdido en los primeros kilómetros. Sobre el kilómetro cinco se pasa por la estación de cercanías donde está el primer avituallamiento. Es una recta de casi dos kilómetros donde el aire pega en contra. Sobre el siete, giro de 180º y ahora el viente soplaba a favor. Ese primer tercio de carrera lo cumplimenté en 29:55, por debajo de la media prevista para cumplir el objetivo.

Aunque el aire era favorable, el terreno se hace duro por los adoquines, ya que son casi dos kilómetros golpeando los pies por terreno tan duro e irregular. Durante ese tiempo iba tirando en cabeza del grupeto, pero en algún momento me quedé solo y no me di ni cuenta. Llegué al kilómetro diez y empieza la bajada donde se da la salida, donde el ritmo se incrementa sin querer. Al final de la cuesta, el segundo puesto de avituallamiento y al recoger la botella oigo una voz pidiéndome que no tirase el líquido elemento. Me vuelto y me encuentro con otro tocayo, un amigo más ciclista que corredor, que me había dado alcance.

Getafe 2013 km 13
En el km 13, foto cortesía de los atrapasueños

Me vino bien su presencia porque esos fueron los kilómetros que se me hicieron más duros, hasta que coroné la cuesta que habíamos bajado. Ahí me vi con fuerzas y ganas. Poco después de la subida, se llega al kilómetro 14. Hice ese segundo tercio en 29:20 algo mejor que el primero. En carrera no tenía ni idea de estos tiempos, pero sospechaba que había sido mejor que el tercio anterior porque los pasos por kilómetro habían sido más cercanos al ritmo objetivo.

Pasado el kilómetro 15, después del avituallamiento, pareció como si en vez de agua hubiese tomado la poción mágica de Asterix y Obelix porque aumenté el ritmo sin querer y mi acompañante de los últimos kilómetros se quedó atrás a los gritos de “sigue, sigue a tu ritmo”. Aunque los adoquines de nuevo se hicieron notar, esos fueron los kilómetros más rápidos de la carrera; no obstante este último tercio fue el más rápido de los tres con 29:03.

Llegué a la meta esprintando como si me fuese la vida en ello (menuda tontería, como si me jugase algo) y crucé la línea con un tiempo en el reloj de 1:28:47 neto de 1:28:38. Medio minuto más que al año pasado, pero muy contento porque ni estoy en la forma de 2012, ni el día era el más propicio. De hecho, prácticamente todo el mundo con el que hablé hizo peor tiempo que en la edición anterior.

Tras la meta
Tras la meta, foto cortesía de runners

Y para terminar, los tiempos por kilómetro para que quede constancia:

Tiempos Getafe 2013
Tiempos de paso por kilómetro y acumulado en Getafe 2013

XIII Media maratón de Getafe

Hoy se ha celebrado la XIII edición de la media maratón de Getafe. Una carrera en la que habitualmente hace mal tiempo, o bien frío, o bien lluvia; sin embargo, hoy ha hecho unas condiciones inmejorables para correr: soleado, temperatura agradable y ni una pizca de viento. Ideal para realizar una buena marca, ya que el terreno es bastante llano en casi su totalidad.

Hace dos años, en esta misma carrera, conseguí bajar por primera vez de hora y media en la distancia, haciendo 1:29:18 y hoy salía con la idea de poder mejorar esa marca, tratando de bajar algún segundillo de la hora y los veintinueve minutos. Para ello había calculado seguir un ritmo entre 4:12 y 4:13 durante toda la carrera.

Antes de la salida de la media de Getafe
Antes de la salida de la media de Getafe

Había quedado con Pedro y Joaquín para tratar de ir todos juntos, pero Pedro estaba algo lesionado y Joaquín no las tenía todas consigo, por lo que en el kilómetro cuatro o cinco me había quedado solo y así estuve gran parte de la carrera, porque no conseguía acoplarme a ningún grupo.

Fui bastante regular, haciendo bastantes kilómetros al ritmo previsto, sobre 4:13. Ganando algunos segundillos en las bajadas y perdiendo algunos en las subidas. Bueno, no es que hubiera muchas subidas, sólo una en cada vuelta, pero se hacía algo larga, sobre todo la segunda vez, cuando ya íbamos por el trece. De hecho, creo que fueron los peores kilómetros para mí, desde el doce o el trece hasta el avituallamiento del quince.

Tras recoger el agua, me pasó un grupo del que tiraba un corredor que llevaba en su camiseta la leyenda LANDES. Me sonaba ese nombre del foro de elatleta.com y me pareció que llevaban un ritmo que podía seguir, aunque fuera algo más rápido que el mío. Fue un acierto seguirlos, porque empecé a adelantar a gente y soportaba el ritmo sin problemas. Estuve unos cuantos kilómetros detrás de LANDES y poco antes del 19 adelanté a Lorenzo, un amigo de Pedro, de Getafe y sobre el 20 adelanté a José Luis, uno de los habituales del parque de Pradolongo, que hizo un carrerón. Gracias LANDES por servirme de ayuda.

Ya quedaba muy poco para la meta y empieza una bajadita que lleva hasta la puerta del polideportivo. En esa bajada me adelantó un grupo en el que iba una chica llamada Henar, a la que sus acompañantes animaban para que llegara a meta lo antes posible. Me sirvió de acicate, aunque ya iba a tope, pero pude apretar un poco más cuando entré en el estadio y vi la línea de meta.

Volando voy...
Volando voy… (foto cortesía de Emilio II)

Ya a todo lo que daba de sí, llegué a la meta cuando el minutero del reloj ya había pasado de 27 a 28. Pero no me importó, ya que conseguí hacer mi mejor marca personal y es que la marca obtenida de 1:28:07 me parece estratosférica para mí y tengo que sentirme más que feliz con ella.

Extraordinaria marca la de Quique, que paró el crono en 1:21:33 consiguiendo su MMP y también gran marca de una amiga pradolonguera que hizo su MMP con 1:43:58.

Una extraordinaria mañana de atletismo.

XI Media maratón de Getafe

Resulta curioso que después de tantos años corriendo estuviera nervioso los días anteriores, pero así era. Incluso durante la noche no he dormido bien. Ciertamente estaba obsesionado con esta carrera.

Fiel a mi costumbre de levantarme tres horas antes del comienzo de la carrera, a las siete y media arriba que había que desayunar con tiempo para tener hecha la digestión antes de la prueba. A las nueve habíamos quedado en el parque con Emilio para que nos acercara a Getafe y allí estuvo como siempre un poco antes. Pensando que no faltaba nadie más pusimos pies en polvorosa. Desgraciadamente dejamos a Emilio II tirado. A las nueve y cuarto llegábamos a las inmediaciones del polideportivo Juan de la Cierva, lugar donde estaba fijada la salida y meta.


Antes de la salida, todo felices

Allí sufrí el primer contratiempo, ya que Pedro, un compañero de MaraTI+D con el que había quedado para el asalto a la 1h30 me comentó que ayer había sufrido una especie de rotura en el femoral y que pensaba ir tranquilo para no romperse más. Así que me quedaba solo ante el peligro.

En Getafe siempre el tiempo ha sido cruel con los corredores. Unos años muchísimo frío. Otros, nieve. Otros lluvia torrencial. Sin embargo esta vez el tiempo era fenomenal para correr. Fresquito, pero no mucho y nublado. Ideal.

Unos tres mil corredores nos apretujábamos en la línea de salida. Yo con los nervios a flor de piel en esos minutos previos. Sonó el pistoletazo de salida y nos pusimos en movimiento. Tardamos catorce segundos en atravesar la alfombra de salida y poco a poco fue despejándose la carretera, sorteando a bastantes corredores que osados ellos se habían puesto en posiciones delanteras sólo para ser adelantados por cientos de corredores. Haciendo un poquito de slalom, me planté en el primer kilómetro con un tiempo de 4:20 al que había que descontar el tiempo que tardé en atravesar el arco de salida, tiempo que ignoraba. Aún así consideraba que ese tiempo era bueno.

Días previos había calculado que para hacer 1h30 había que ir a un ritmo de 4:16, por lo que ese primer kilómetro me tranquilizó un poco. En esos primeros compases iba un poco por debajo o un poco por encima de ese ritmo de crucero, pero me sentía muy cómodo, me veía pletórico.

El primer punto importante era el kilómetro siete donde tenía establecido mi primer parcial, ya que ese punto es el primer tercio de carrera. Según los cálculos tenía que hacer 29:52. No me fijé en el tiempo que llevaba, pero viendo que había hecho unos cuantos kilómetros por debajo de 4:16 pensaba que la cosa iba bien.

Sobrepasado ese primer tercio, seguía encontrándome muy cómodo con ese ritmo. Curiosamente no conseguía encajar en ningún grupo. O iban más deprisa o más despacio que yo, ¿es que nadie tenía como meta esa hora y media?

Poco después llegó el km 10 donde estaba situada una alfombra de cronometraje y donde poco después concluía la primera vuelta. Ese kilómetro del diez al once es cuesta abajo, pero tampoco era cuestión de lanzarse.


Iba tan rápido que casi no salgo en la foto

Seguía fenomenal cuando pasé el segundo parcial (km 14). Iba por debajo del tiempo y veía el objetivo factible. Pero a partir de ahí ya empecé a notar que las piernas se iban fatigando y que iba a tener que apretar los dientes. Poco después de ese hito kilométrico un amigo que estaba controlando un cruce me comentó que poco más adelante iba Juan, un conocido y que podía echarle el guante. No podía creerlo, Juan siempre me había sacado minutadas en cualquier carrera. Eso me animó mucho.

Después del km 17 el recorrido da un giro de casi 180º y empieza, para mí, el tramo más difícil, ya que el suelo está adoquinado y los adoquines hacía daño de verdad, parecía como si alguien fuera martilleando tus pies con saña. Me di cuenta en esos kilómetros que iba bien todavía porque iba adelantando gente. Aprovechaba las ligeras cuestas abajo para incrementar un poco el ritmo y poder llegar con algo de holgura al tramo final. Y es que tenía un poco de miedo al km 19 porque en ese punto hace dos años reventé. Este año no pasó lo mismo.

Acabó el adoquinado y ya estábamos cerca del km 20. Un poquito más y la carretera se tornaba cuesta abajo. Ideal para arañar algún segundillo más al cronómetro. Justo allí pude distinguir a Juan. Era la ocasión de ponerme detrás de él y tratar de pulirle al sprint. Sin embargo, él también se lanzó en ese tramo favorable.

Esa bajada se me hizo algo larga porque sabía que cuanto más bajáramos, más teníamos que subir para entrar a la pista de atletismo donde estaba instalada la meta. Tenía a Juan cerca. Empecé a acelerar, las fibras rápidas se pusieron en acción, pero me acercaba a él muy lentamente. Pasamos el km 21 y veía la meta cercana. Veía que podía cumplir mi objetivo. Las fibras rápidas estaban haciendo su trabajo, después de estar ociosas durante tantos kilómetros. La meta se acercaba, se acercaba, se acercaba…


Ya queda bien poquito…

Y al final, lo conseguí. Llegué a meta según mi cronómetro a 1:29:29. Algo menos es el tiempo neto que aparece en la clasificación, que no es otro que 1:29:18, bajando casi siete minutos del tiempo realizado el año pasado y que se convierte desde hoy en mi MMP, mejorando en 2:21 la marca anterior conseguida hace  casi once años.


Lo conseguí

Iba a intentar bajar de 1h30 y lo he conseguido.  El trabajo ha sido realizado satisfactoriamente y yo después de una siesta reparadora me encuentro feliz, muy feliz. Mirando las clasificaciones he visto que Pedro ha hecho un tiempo neto de 1:33:09, un tiempazo dadas las circunstancias en las que se encontraba.

A Ninfa y Emilio se les ha ido un poco el tiempo, pero Macu ha mejorado con mucho su anterior marca de Villaverde. Así que MMP también para ella.

Felicitar a Quique, que aunque no ha estado en Getafe sí en Santa Pola donde ha conseguido también su MMP con un tiempo de 1:23:29. Impresionante.

Las clasificaciones de la carrera se pueden ver aquí.

Y para terminar, dar las gracias a Ana, magnífica reportera gráfica, por las fotos.

Tiempos por kilómetro:

1 4:06
2 4:13
3 4:18
4 4:17
5 4:14
6 4:17
7 4:12
Parcial 1 29:41
8 4:15
9 4:19
10 4:14
11 4:12
12 4:13
13 4:17
14 4:17
Parcial 2 29:51
15 4:14
16 4:21
17 4:04
18 4:13
19 4:21
20 4:08
21 3:59
Parcial 3 29:23
21,097 0:19
Total 1:29:18

X Media maratón de Getafe

Objetivo: Bajar de 1h41 del año pasado
Hora de salida: 10:30
Lugar: Getafe

Lo que son las cosas. En el mes de octubre estoy preparando la maratón de Ciudad Real. Me encuentro bien. Hago una media de prueba en Cantalejo con intención de hacer 1h35 ó 1h36 y me voy a 1h46 pasándolo fatal. Hoy voy a Getafe sin ninguna intención y hago 1h36 en medio del diluvio universal. Está claro que hay que ir a las carreras sin ninguna presión, de lo contrario tienes un enemigo más.

El día presagiaba lluvia y cuando ya estábamos esperando a que dieran la salida empezaron a caer las primeras gotas. Llovió durante la carrera, pero resultaba agradable la sensación de la lluvia en la cara. Eso hasta los cinco o seis últimos kilómetros que empezó a llover de una manera despiadada. En esos últimos kilómetros y en el rato que estuvimos quitándonos el chip y recogiendo la bolsa con las bebidas, el agua caía del cielo exageradamente.

Salí con Emilio y Joaquín, intentando aguantarles lo más posible. Pasamos el primer tercio en 32:05, por lo que calculé que haríamos 1h36. Y no me equivoqué. Al final de la primera vuelta, entre el km 10 y 12 lo pasé algo mal, pero conseguí reponerme. Pasamos el segundo tercio en 1:03:51, manteniendo el ritmo del principio, incluso un poquito mejor. En el km 16, Emilio se puso a tirar como un loco tratando de descolgar a un compañero de Garabitas y pensé que no podría seguirles, pero no sé muy bien cómo, pude ir detrás de ellos. Lo cierto es que el último cinco mil fue rápido para mí, no pensaba que podría soportar ese ritmo, pero al final pude y nos presentamos los tres juntos en la línea de meta, donde hicimos un tiempo de 1:36:17 tiempo oficial, 1:36:12 tiempo neto, a un ritmo de 4:33.

Menos mal que en el guardarropa no se mojó mi mochila y pude cambiarme absolutamente de todo: camiseta, pantalones, calcetines y zapatillas. Todo bien seco y como nuevo.

Para terminar, recordar que el precio de la inscripción era de 15 € y que este año no dieron camiseta ni similar, sólo un ladrillo de metacrilato que, al menos, hizo que nos mojáramos algo menos en la entrega de las bolsas.

Bajo la lluvia en Getafe 2009
Emilio y Joaquín marcando el ritmo en Getafe, yo aguanto como puedo

IX Media maratón de Getafe

Sin comerlo ni beberlo, ayer por la noche me ofrecieron un dorsal para la carrera, ya que Antonio, un amigo, se puso enfermo. Así que me levanté el domingo por la mañana y me dirigí a Getafe con el ánimo de realizar un entrenamiento largo con dorsal. Además el sábado me había estado machacando de lo lindo en las cuestas del Parque Sur.

Sorprendió el día más soleado de lo habitual en esta carrera. Recuerdo el año pasado que hizo un frío de mil diablos. Recogí el chip, hice mis necesidades y me coloqué en la línea de salida después de hablar con Liborio y Pedro que se disponían a correr sin dorsal. Anteriormente también me encontré con Luis, que me comentó correría este año la maratón de Londres.

Sonó el disparo de salida y tardé bastantes segundos en atravesar la línea de salida y eso que este año se salía de ambos carriles de la avenida. Aún así, me costó trabajo ponerme a correr y eso que la salida es cuesta abajo. Después de pasar el primer kilómetro, pude comprobar que llevaba un ritmo uniforme de 4:45 y que lo mantenía bien, por lo que pensé que era un buen ritmo de carrera y que si me encontraba con fuerza, apretaría un poco en el último tercio.

Los kilómetros pasaban rápido y seguía a mi ritmo constante, en algunos kilómetros bajaba algún segundo y en otros, subía. Pasé por los 10 km en 48:11, situados un poco antes de que acabase la primera vuelta. Y yo seguía con mi ritmo, bien acoplado a un grupito que iban más o menos a la misma velocidad.

Llegados al kilómetro 14 y cumplidos los dos tercios de carrera, intenté acelerar un poco viendo que me quedaban algo de fuerzas. Sin embargo, no fueron más que fuegos de artificio porque los segundillos que ganaba en un kilómetro lo perdía en otro. Además esos acelerones firmaron mi sentencia de muerte porque en el kilómetro 18 empecé a sentirme muy cansado y en el 19 ya no podía más. Si la carrera hubiese terminado ahí, hubiera terminado muy feliz, pero todavía quedaban dos kilómetros.

El grupo con el que iba se iba alejando inexorablemente y yo empecé a sufrir para poder aguantar un ritmo decente. Ya no adelantaba a nadie, todo lo contrario, empezó a adelantarme gente que yo había adelantado en kilómetros anteriores. Llegué al 20 y al poco empezó una pequeña cuesta abajo (la avenida donde se daba la salida) que alivió un poco mis penurias. En esa avenida hay que hacer un giro brusco a la derecha para entrar en el recinto del polideportivo. Desde esa entrada hasta las pistas de atletismo todavía quedan unos trescientos metros y yo me fui reservando un poco (si es que me quedaba algo) para dar la vuelta a la pista honrosamente. Aquí la memoria me jugó una mala pasada porque no había vuelta que dar. Justo cuando se llegaba a la pista, estaba el kilómetro 21 y sólo había que recorrer la recta de meta para terminar, por lo que esprinté lo que pude para parar el reloj en 1:41:23, aunque es mucho mejor el tiempo neto de 1:40:44.

Lo siento por el amigo que me dejó el dorsal porque el año pasado hizo 1:24 y este año ¡¡¡16 minutos más!!!

557 2351 ANTONIO MANUEL DIAZ MENDEZ M 1:41:23 1:40:44 04:46

Hasta el momento de llegar a la línea de meta, la organización me había parecido bastante buena, pero en la entrega de camisetas y bolsa del corredor fracasó estrepitosamente. La cola para la entrega de chips y recepción de regalos era enorme, estuve como diez minutos esperando y luego había que pelearse para coger una camiseta. Era realmente una batalla campal. Por desgracia, los últimos corredores se quedaron sin camiseta porque hubo algunos que se llevaron dos e incluso tres prendas, dando muestras de un sentido de la solidaridad vergonzoso.