Contando los días

Ya está la cosa a punto de caramelo, estoy contando los días que faltan para la gran cita. Y como no es cuestión de cansarse ni de lesionarse, hoy también nos lo hemos tomado con mucha calma.

El parque de Pradolongo sigue (y seguirá) horriblemente mal iluminado y resulta difícil no tropezarse en algunos tramos, menos mal que Joaquín llevaba una linterna que encendía en los tramos más complicados. Habrá que ir pensando en hacer un recorrido alternativo que esté más iluminado. Además, no sé si por el frío o por la escasez de luz, se ve poquísima gente por el parque.

Hoy se acercó el gran campeón Emilio al que estuvimos felicitando personalmente. Decía encontrarse bien después de su gran carrera y lo demostró haciendo unos kilómetros con nosotros.

Hicimos los típicos 10 km en un tiempo de 57:55 @ 5:47/km. Muy, muy tranquilos. Lo malo es que yendo a estos ritmos cansinos me como mucho la cabeza pensando si seré capaz de ir entre 4:30 y 4:35 días después.

La hidratación comienza ya

Creemos erróneamente que la hidratación en una maratón consiste en beber cuatro o cinco tragos de agua en cada puesto durante la carrera; sin embargo, hay que ir ya hidratados antes de la carrera. Una mala hidratación inicial no se arregla dando traguitos a un botella. Al menos una semana antes hay que ir hidratándose para llegar a la carrera en buenas condiciones.

Ahora bien, ¿qué significa hidratarse bien? ¿Cuántos litros de agua hay que beber? Ni idea. Yo trato de beber al menos litro y medio y me cuesta y además me tiro todo el día en el servicio; sin embargo, a algunos esta cantidad les parece de risa. Creo que la clave es mirar el color de la orina: si es transparente, la hidratación es correcta. Tampoco hay que pasarse.

Hoy, en uno de los últimos días de entrenamiento, nos lo hemos tomado con bastante calma, aunque hemos dado las dos típicas vueltas a Pradolongo. El tema de conversación ha sido ¡cómo no! el excelente resultado de Emilio en la maratón de Valencia, donde subió a lo más alto del cajón en su categoría. Y es que este hombre pocos días después de hacer 66 años, se casca 3:27:53 en una maratón, ¿alguien da más? Para hacerse una idea, esa marca con 66 años es equivalente a 2h40 si tuviese 35 tacos. O como si yo hiciese 2h53. Inimaginable.

Comparativa marcas por edades
Comparativa de marcas por edades

Entre esta charla y que estuvimos hablando de la próxima maratón, se fueron pasando los kilómetros, hasta que totalizamos los 10 km de rigor, recorridos en 56:05 @ 5:36/km. Un ritmo tranquilo, procurando no cansar las patas.

Día otoñal y soleado

Si ayer me tocó salir a temprana hora, hoy ha sido al revés, era casi la una de la tarde cuando me he puesto en marcha. En un día como el de hoy, muy soleado, se tiene la ventaja de que a estas horas, el día es más cálido. De hecho he salido con manga corta, cosa que no suelo hacer en estos últimos tiempos.

Tenía ganas de hacer unas fotos del Parque Lineal, porque estaba muy bonito estas últimas semanas, por lo que hoy me he puesto manos a la obra. Lástima que no lo hiciera la semana pasada o la anterior, porque muchos árboles habían perdido ya sus hojas y no estaba el paisaje tan bonito. Pero todavía se veía bonito el paisaje.


Parque de Pradolongo, rumbo al Parque Lineal


Carril bici, cerca del hospital Doce de octubre


El Manzanares entre frondosa vegetación


Enorme sauce


Uno de los símbolos del parque

Después de hacer las fotos me he dado cuenta de que el móvil no deja de ser un juguete para estos menesteres.

Lo que iba a ser casi un paseo, se ha convertido en un entrenamiento de parar y arrancar para hacer las fotos. Si me descuido, se convierte en un día duro de series 😉

Hoy ni siquiera he llegado hasta el final, donde está la valla. Nos hemos dado la vuelta antes, al llegar al punto kilométrico 7,5, para de esta forma, totalizar 15 km, lo que nos ha llevado un tiempo de 1:21:40 @ 5:26/km. Ya deseando acabar con los entrenamientos.

Sensaciones placenteras

Esta mañana he tenido que salir temprano a correr. Todavía hacía bastante fresquito y no se veía todavía bien; sin embargo, según iban pasando los kilómetros, la luz me iba inundando haciendo que pudiera contemplar lo que me rodeaba con otros ojos. Más tarde, según se iba elevando el sol, resultaba gozoso sentir sus rayos del sol en la cara. Es un placer sentir no sólo la luz sino el calor del astro rey, una verdadera gozada. No es extraño que el sol haya sido durante miles de años un verdadero dios.

La idea era no hacer muchos kilómetros (por aquello del tapering) y tampoco emplearse muy a fondo, por lo que aunque he salido a Parque Sur, que el circuito es un poco más exigente, me lo he tomado con calma. He completado algo más de tres vueltas y un poco más fuera de Parque Sur, totalizando 12 km en 1:02:54 @ 5:14/km. Ya queda un día menos para la gran cita.

Ya están los deberes hechos

Hoy ha sido el último día que nos lo hemos tomado un poco en serio, a partir de ahora sólo trotar y trotar hasta el día M. Y es que conviene llegar lo más descansado posible a la gran cita. Ahora lo peor que puede pasar es que se lesione uno (crucemos los dedos) o llegar pasado de vueltas. Espero que no ocurra ninguna de las dos cosas.

Después de una primera vuelta tranquila, hemos apretado de lo lindo en la segunda, tratando de hacerlo lo más rápido posible. Esa segunda vuelta (4,86 km) la hemos dado en 20:17 @ 4:10/km. Un buen entrenamiento a ritmo umbral.

He llegado bastante cansadete, por lo que al terminar esa segunda vuelta he parado, ni siquiera he llegado a completar la decena de kilómetros habituales. No ayuda mucho a correr deprisa el hecho de que el terreno esté muy blando; sin embargo, esa circunstancia viene fenomenal para proteger las articulaciones, todo un seguro de vida para las rodillas.

Las dos vueltas han supuesto 9,6 km, realizados en un tiempo de 48:14 @ 4:59/km.

No se puede llegar tarde

Otro día más que llego tarde. He salido haciendo el circuito al contrario para cruzarme con mis compañeros y los he visto cuando ya casi terminaban la primera vuelta. En la segunda han empezado a zumbar y me han pillado todavía frío por lo que me ha costado un montón seguirlos y es que Emilio II tiraba muy fuerte.

Yo esperaba un día tranquilo como suele ser un martes, pero en algunos tramos iba como si me fuese la vida en ello. Afortunadamente todo se acaba y después de acabar la segunda vuelta ya amainó el ritmo. Hice algunos kilómetros a ritmo más tranquilo hasta completar 10 km en un tiempo de 49:43 @ 4:58/km.

¿Margen izquierda o derecha?

En el circuito que hago por el Parque Lineal, a la ida el río casi siempre queda a mi izquierda. A la vuelta, durante un par de kilómetros, el río vuelve a quedar a mi izquierda para luego atravesar un puente y dejarlo siempre a la derecha (releyendo lo escrito, me acabo de dar cuenta que tanta izquierda y tanta derecha viene que ni pintado a este día de elecciones).

El tema no iba por ahí, sino que muchos días cuando he recorrido este mismo escenario, me ha surgido la duda de si iba por la margen derecha del río o por la izquierda, tal es mi ignorancia. Como siempre, la wikipedia me ha sacado de dudas con este artículo. La conclusión que saco leyendo dicho artículo es que el circuito del río transcurre en su mayor parte por la margen derecha del Manzanares y que sólo hay un par de tramos que transcurren por ambas márgenes. Uno de los tramos, al final del circuito, lo utilizo para la vuelta. No sé por qué cuento esto, si carece de toda utilidad.

Esta semana ya toca ir disminuyendo kilometraje, lo que llaman los anglosajones tapering, que no significa precisamente ir de tapas… Dicen los entendidos que cuanto más larga sea la distancia a recorrer en la competición, mayor debe ser el tiempo de tapering. Se calcula que para una maratón, hay que estar entre dos y tres semanas bajando la ración de kilómetros recorridos. Como casi todo, yo lo hago a ojo. Pfitzinger dice que la primera semana de tapering, justo después de la semana donde se ha alcanzado el pico de kilometraje, debe bajar a un 80% y en la segunda semana, un 60%.

Veamos pues. Mi pico ha sido de 76 km en la tercera semana, por lo que esta semana hubiese tocado 60,8 km; sin embargo he hecho 63 km. Me he pasado un pelín, ya digo que lo he hecho a ojo. La semana que entra tocaría hacer 45,6 km, veremos cómo reparto porque son pocos kilómetros para cuatro días de entrenamiento.

Después de hacer ayer kilómetros a ritmo de maratón, hoy tenía las piernas algo cansadas, pero al tratarse de un entrenamiento a ritmo fácil, no ha supuesto demasiado problema, aunque en Parque Sur había tanto barro y tan resbaladizo que resultaba difícil avanzar en algunos tramos. En total he completado 24 km en 2:06:12 @ 5:15/km de los cuales los 16 primeros han sido en compañía y el resto, solito.

Cien por cien de humedad

No sé si el título de la entrada es absolutamente cierto, pero sí es verdad que el porcentaje de humedad era realmente alto. No me ha caído ni una gota de lluvia y he llegado con la camiseta totalmente empapada. Y no es raro que hubiese tanta humedad porque ayer cayó agua de un modo exagerado.

Después del entrenamiento duro del jueves hoy tocaba un entrenamiento durillo y todavía no me veía recuperado del todo, pero ya quedan pocos días y hay que aprovecharlos. Así que me levanté temprano y a las ocho y pocos minutos ya estaba en marcha, dispuesto a realizar el circuito del río.

Como siempre, calentamiento de tres kilómetros hasta la entrada del parque y desde ahí a ritmo de maratón (sobre 4:30) hasta casi el penúltimo kilómetro. Para terminar, sólo mil metros de enfriamiento, para totalizar 16 km.

Los 12 km a ritmo de maratón han salido justo a 4:30 que era el ritmo previsto inicialmente. Veremos si en la maratón soy capaz de aguantar 30 km más a la misma velocidad. Difícil lo veo.

Sumando las tres fases, salen 16 km realizados en 1:15:50 @ 4:44. Buen entrenamiento que me ha dejado las piernas cansadas, cansadas.

Se me está pasando por la cabeza

Siempre me ha parecido una aberración la maratón de Nueva York: tanta gente, tan lejos, tanto dinero; sin embargo, se me está pasando por la cabeza correr esta prueba, a la que se considera La Meca de todo maratoniano. Mirando por ahí, he visto que para la edición de 2012, podría entrar por la marca realizada, ya que en 2013 es prácticamente imposible.

Para mi grupo de edad, de cara a la maratón de 2012, exigen una marca de menos de 3h10 en maratón y de menos de 1:30 en media maratón, pero para 2013 esa marca exigida es de 1:25, totalmente inaccesible para mí, así que parece que el año que viene es la última oportunidad de ir a La Meca, digo a Nueva York. Me lo estoy pensando muy seriamente.

Confío que la marca que hice en Ciudad Real me sirva. Vean, vean, organizadores de la maratón de NY.

Meta de la media de Ciudad Real
Meta de la media de Ciudad Real

Hoy habíamos quedado para hacer una prueba que solemos hacer muy de vez en cuando. Consiste en hacer una vuelta a Pradolongo en menos de veinte minutos. Eso equivale a ir a poco más de 4:05; sin embargo, llegué algo tarde al punto de encuentro y estuve solo durante todo el entrenamiento, por lo que pronto cambié de opinión y en vez de intentar el entrenamiento planeado, me conformé con hacer cinco kilómetros a umbral, que ya llevaba tiempo sin hacer este entreno. El ritmo umbral es de 4:11 y tardé en hacer los cinco kilómetros un tiempo de 21:09 @ 4:14, tres segundos por kilómetro más lento, pero lo doy por bueno porque el parque está pobremente iluminado y a veces resulta complicado saber donde poner el pie. Incluso yendo a umbral, hice la vuelta en 20:10, casi en el tiempo fijado en el objetivo inicial.

Después de los kilómetros recorridos a umbral, hice tres más como enfriamiento, por lo que completé 13 km en un tiempo de 1:06:10.

La mejor medicina

Desde ayer estoy moqueando. No sé si después de la media cogí frío o qué me ha podido pasar, pero esta tarde empecé a sentirme mal con la cabeza embotada, con mucho frío y con muy mal cuerpo. Estuve dudando si salir a correr o quedarme en casita; sin embargo, se impuso el sentido común y salí a correr pensando que las endorfinas me iban a venir de perillas.

Es lo mejor que pude hacer, ahora me encuentro mucho mejor aunque durante el entrenamiento no es que fuera muy católico. Menos mal que mis acompañantes no aceleraron mucho y pude ir con ellos. Y es que se me juntó el malestar con el cansancio del domingo.

Después del entreno, una vez en casa, estuve hablando con otro corredor, de los que se machacan de verdad, de los de siete días a la semana. Cuando le dije que la semana pasada había sido mi pico de kilometraje con 76 km, casi se echa a reír. Dice que para terminar con garantías una maratón hay que hacer ciento y pico kilómetros a la semana. Estuvimos discutiendo, que si sí, que si no y al final quedamos para hablar después de Málaga, a ver si los kilómetros que he entrenado sirven para acercarme a las tres horas y quince minutos. Me fío bastante de la tabla que puse en esta entrada del mes de julio. Aún así, ya me empiezan a asaltar las dudas, pero es algo normal a estas alturas de preparación, siempre ocurre.

El entrenamiento de hoy, que me ha servido de regenerativo, ha consistido en hacer 10 km en un tiempo de 55:57 a un ritmo de 5:35. Muy tranquilo y ciertamente eficaz.

Hoy Joaquín ha tenido una muy buena idea. Se ha llevado una linterna y alumbraba en las zonas más oscuras del recorrido. Gracias alcalde por hacernos vivir estos ratos de aventura. Con luz no sería igual.