III Carrera de las aficiones

Parece que organizar carreras populares es un buen negocio en estos tiempos… si lo sabes vender bien. Y el diario Marca bien que lo sabe vender visto lo visto, ya que consiguieron que ocho mil corredores se apuntaran a su carrera, unos de blanco y otros con rayas rojas y blancas, aunque durante la carrera se veía bastante gente que no iba ni con una indumentaria ni con otra.

A las 8:30 habíamos quedado en la puerta 1 del estadio Santiago Bernabéu. Y allí estábamos un buen número de maratidianos, todos de rojiblanco excepto uno que era de los neutrales. Estuvimos esperando al único blanco declarado, pero fiel a su costumbre, llegó tarde. Obsérvese la uniformidad de los asistentes.

Colchoneros vs. merengues
Lo bueno abunda

Entre el que llegó tarde y el que se había ido al ropero, nos hicimos un par de fotos sin todos los componentes del equipo y poco después nos marchamos a calentar y a buscar un sitio en la salida. Colándonos hábilmente por las vallas, conseguimos situarnos no muy lejos de la línea de salida, pocos minutos antes del comienzo.

Sonó el pistoletazo de salida y salimos con algo de precaución, ya que el primer kilómetro es cuesta arriba; sin embargo, luego hay un montón de ellos cuesta abajo, hasta poco antes del seis que está situado junto a la cueva de Alí Babá, digo al Congreso. Desde allí, la carrera ya no es tan favorable, ya que se alternan subidas con zonas llanas, aunque el último kilómetro y medio es también cuesta abajo. Eso sí, no todo es cuesta abajo, ya que poco antes de la meta hay otro repechito.

Después del fiasco de la maratón de Nueva York, decidí apuntarme a la maratón de Valencia que se celebra el 18 de noviembre, así que no era cuestión de machacarse una semana antes y salí acompañando a una amiga que quería realizar su mejor marca en la distancia. Y lo consiguió, ya que llegó a meta con un tiempo neto de 45:56, tiempo idéntico al mío ya que entramos juntos.

Una bolsa del corredor bastante pobre compuesta por una manzana, una botella de agua y una bolsa pequeña que contenía ¡fuet! Aunque en la recogia del dorsal aparte de la camiseta identificativa de tus colores había unas gafas de sol y una maquinilla de afeitar.

Después de la carrera nos fuimos corriendo a casa para completar algún kilometrillo más y aunque costó trabajo volver a ponerse en marcha después de la parada, conseguimos hacer 6 km más, por lo que totalizamos 16 km en el día de hoy.

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