Lo conseguí
Hoy por fin lo he conseguido: me he lesionado. El sábado por la tarde empecé a notar unas molestias en el gemelo derecho y empecé a aplicarme hielo. El martes no pude salir y lo preferí porque todavía notaba «algo», pero hoy cuando he salido estaba perfectamente de esa molestia; sin embargo, ha sido empezar a correr y cascarme. Menos mal que estaba cerca de casa, porque he tenido que ir cojeando.
El caso es que empezaba bien la cosa, porque estaba preparándome para comenzar cuando me he encontrado con Javier, bueno, él me encontró a mí y nos hemos saludado, que sólo nos conocíamos cibernéticamente. Después de charlar un poco, el siguió su camino hacia Parque Sur y yo comencé a andar. Iba perfectamente sintiendo los pinchazos de las piedras en mis plantas y ni por asomo pensaba lo que podía llegar a pasar.
Pasan dos kilómetros, llego al carril bici, pongo el metrónomo a 180 bpm, me pongo a correr y veinte metros después noto un desagradable dolor en el gemelo derecho, en la parte interior. Un dolor como nunca había notado, totalmente distinto a otras veces que me he cascado. Es muy posible que esos músculos que al correr de talón han trabajado poco o nada, ahora al cambiar la técnica de carrera se han encontrado totalmente fuera de tono y no les ha gustado nada ponerse a trabajar. Y ya se sabe, al forzarlos, se rompen.
Me temo que he sido demasiado rápido en la transición. Pensaba que los pies eran los que me iban a marcar el ritmo del cambio, pero han sido más débiles los músculos que las plantas de los pies. Ahora a recuperarme y a volver a intentarlo yendo todavía más poco a poco.
¡Josefa te necesito!
9 comentarios