X Carrera cívico-militar contra la droga

Sin comerlo ni beberlo, me he dado de bruces con esta carrera en la que no tenía pensado participar. Y es que hoy la idea era ir a Morata, pero según se iba acercando el día me iba dando más pereza participar. Por lo que deseché la idea de ir a Morata y me levanté con la intención de acercarme a la Casa de Campo y entrenar con los compañeros de la empresa a los que hacía tiempo que no los veía.

Cuando crucé la Avda. de Portugal noté que algo raro pasaba porque había muchísima gente por los alrededores y recordé que se celebraba la carrera contra la droga. Nunca había participado, pero un compañero siempre me había hablado bien de esta carrera. Y a él fue el primero que encontré dorsal en pecho (¿por qué se llamará dorsal si se pone en el pecho?) y el que nos animó a mí y a los otros a que nos apuntáramos a la carrera.

La carrera está organizada por los militares y apuntarse es sencillo, sólo tienes que dar tu año de nacimiento y decir si eres civil o militar y te entregan un dorsal y dos imperdibles a cambio de 0 €. Así tenían que ser todas.

Viendo que la carrera era a las diez y que era poco más de las nueve, decidimos calentar hasta la hora del comienzo para hacer un entrenamiento largo en vez de una carrera corta, por lo que salimos dirección hacia el Zoo y desde allí hasta el puente de la culebra, donde bebimos en la fuente y nos dimos la vuelta hacia la salida. Este calentamiento supuso hacer unos ocho kilómetros antes de la carrera.

Parece que calculamos bien, porque fue llegar a la línea de salida y no pasó ni un minuto cuando dieron la voz de “empieza la carrera” en vez de disparar la pistola, como se hace habitualmente. Está claro que los militares deben ahorrar munición por si las moscas. Había bastante gente en la salida, por lo que el primer kilómetro, rodeando el lago, lo hicimos muy lento, aunque poco a poco el pelotón se fue alargando y ya se pudo correr con más facilidad.

Entre el kilómetro tres y cuatro nos estuvo adelantando un niño de nueve años y al final nos picamos con él y eso hizo que aumentáramos el ritmo. Al final conseguimos dejarle atrás…

En una carrera tan corta, enseguida se llega a meta y más en ésta que aunque estaba anunciada como de 6,5 km, la distancia fue de 5,7 km, según un compañero que llevaba GPS. Así pues en 28 minutos y 22 segundos estábamos en meta, según rezaba el reloj situado en la base del arco de meta. Después nos agasajaron con una coca cola y una bolsa gris donde podía encontrarse una camiseta, un artilugio para llevar colgado un bote de bebida, un bollito, una botella de agua y ¡¡¡una ración individual de combate!!!

La ración individual de combate consiste en una caja que contiene: un sobre de sopa, una lata de carne en salsa, una lata de caballa, una lata de pera en almíbar y una lata de paté. Además de la comida, también aparecen dos pastillas depuradoras de agua, dos pastillas hidratantes, tres pastillas de combustible sólido, una pastilla de vitamina C y, lo que más me ha llamado la atención, dos pastillas defatigantes. Me pueden venir de perillas en la maratón.

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2 pensamientos en “X Carrera cívico-militar contra la droga

  1. emilio 2

    pues creo que ademas tuya hubo mas representacion pradolonguera , tambien creo que al finalizar la carrera daban una racion de cocido madrileño , esas pastillas que comentas de fatigantes no havia oido nada de eso me suena a chino , sera algo parecido a la clucosa , al final con la carrera y el entrenamiento pre carrera te metiste casi 15 km y lo mas importante ni una sola mencion a tu tendon , estas apuntito de estar al 100×100

  2. Miguel

    Hola Emilio,

    Creo que Esteban también iba a ir, pero no le vi. La verdad es que había mucha gente y era difícil encontrar a nadie si no era por pura casualidad.

    Lo del cocido es cierto, creo que era a las doce cuando repartían las raciones, pero ya me había ido a casa. Además, el sábado comí cocido, por lo que iba servido.

    Las pastillas defatigantes son glucosa. Pero conociendo a los militares deben llevar una concentración brutal. Te tomas una de esas y te debe dar un subidón de cuidado.

    Y lo mejor, como comentas, el tendón que lleva sin darme guerra unos cuantos días ya. Parece que la cosa se ha arreglado sola.

    Saludos.

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