XXXII San Silvestre vicalvareña

Una vez más, para terminar el año atléticamente hablando, nos hemos acercado al madrileño barrio de Vicálvaro a participar en la XXXII edición de la San Silvestre que allí se celebra.

En el polideportivo de este barrio, donde están ubicadas la meta y la salida, habíamos quedado unos cuantos pradolongueros y un número indeterminado de maratidianos que al final se redujo a tres. Juntos nos hicimos una bonita foto. Leer más…

XXXI San Silvestre vicalvareña

Una vez más termino el año participando en la San Silvestre vicalvareña. Y un año más que acabo realmente contento. Se trata de una carrera perfectamente organizada en todos los sentidos y con mucha animación por parte de los vecinos de Vicálvaro.

La carrera comenzaba a las 11:45 y aproximadamente una hora antes estaba aparcando el coche cerca del polideportivo donde comienza y termina la carrera. Rápidamente recogí el dorsal, me encontré con Carlos que me comentó que había estado enfermo y no iba a correr y poco después apareció Manolo al que estuve saludando. Minutos después dejé la ropa en el guardarropa y me puse a calentar y estirar. Leer más…

XXX San Silvestre vicalvareña

Lo primero es desear un feliz año a todos.

Cumplida la formalidad, paso a relatar lo acontecido en la XXX edición de la San Silvestre vicalvareña.

Fuimos seis pradolongueros los que participamos en esta carrera: Quique, Miguel, Ninfa, los dos emilios y un servidor. Excepto Ninfa que ya estaba en Vicálvaro, el resto habíamos quedado a las diez y cuarto en el barrio para que Miguel nos acercara generosamente en su coche. Gracias Miguel.

Cuando salíamos hacia Vicálvaro estaba lloviendo a mares, pensábamos que nos iba a tocar nadar en vez de correr, sin embargo, fue amainando según nos acercábamos al lugar de la salida. De hecho, cuando aparcamos el coche, ya no caía ni una gota y aunque llovió tenuemente, la lluvia no molestó ni durante la carrera ni después, por lo que hizo un magnífico día para correr.

En el polideportivo de Vicálvaro nos encontramos con Ninfa, recogimos los dorsales con chip incorporado y nos hicimos la foto de rigor.

Luego estuve buscando a mis compañeros de MaraTI+D pero costó trabajo reunirnos los cuatro. Otra fotito y tuve que dejar la cámara a uno de los compañeros porque yo ya había dejado mi mochila en el ropero. Todo deprisa y corriendo porque el tiempo se nos echaba encima.

Con el tiempo justo, estuve calentando unos minutos y haciendo unos estiramientos y luego estuve buscando a Ninfa a la que había prometido hacer de liebre en la carrera ya que ella tenía posibilidades de hacer algo. Y vaya si lo hizo. Llegó décima fémina y segunda senior femenina, por lo que no hice del todo mal mi trabajo.

Este mes de diciembre había sido algo cargado de carreras para lo que acostumbro, ya que había participado en Akiles, Aranjuez y en la carrera del aceite y después de haber ido a tope en estas tres carreras no me apetecía volver a dejarme la piel, por lo que el hacer de liebre me vino de perillas para correr algo más relajado.

Había pensado que un ritmo de 4:20 podría venir bien a Ninfa por lo que intenté salir algo más lento para poder apretar al final, sin embargo, ella empezó a acelerar cada vez que veía a otra chica y quizás los dos primeros kilómetros fuimos algo deprisa, de hecho no sabía si la liebre era yo o al revés. Enseguida conformamos un trío junto con el hombre radiactivo. En la primera vuelta, la vi bastante bien, de hecho el ritmo que marcaba podía seguirlo bien, mientras que Emilio se quedó algo rezagado al paso por el km 4.

De todas formas, quizás pagó la alegría de la salida y en la segunda vuelta sufrió bastante para conservar su posición. Sobre el km 7 iba muy apurada, pero ya quedaba poco para meta.

Cuando llegamos a la pista del polideportivo para realizar los últimos 300 metros la animé para que fuera a tope, pero me comentó que ya iba en las últimas. Llegamos a meta con un tiempo de 36:37 para mí y 36:38 para Ninfa. No llego a entender la diferencia de un segundo porque llegamos juntos a meta, pero bueno, el tema de las clasificaciones fue un auténtico caos, ya que los cronometradores echaban la culpa al agua de que hubiese fallado su sistema de medida. El organizador estaba que trinaba diciendo que no pensaba pagar ni un euro ya que habían prometido que todo sería miel sobre hojuelas y fue un desastre.

Después de la llegada, recogí la bolsa y me fui a duchar sin acordarme de la cámara que dormía en la mochila de uno de mis compañeros. Cuando salí no conseguí encontrarle, por lo que imagino la cámara estará en su poder en estos momentos.

Estuvimos esperando al sorteo por si nos tocaba algún embutido, pero este año no hubo suerte y como las clasificaciones seguían sin estar listas, optamos por volver a casa hartos ya de pasar frío. Dejamos allí a Ninfa junto a Maxi, Almudena y Maite, seguros de que nuestra compañera pradolonguera subiría al cajón. Cuando ya estaba en casa recibí su llamada contentísima por su segundo puesto del pódium.

Y con esta carrera cierro la temporada 2009. Temporada que me ha dejado una sensación agridulce. Tuve mis malos momentos en primavera, ya que en el mes de marzo me hice un bonito esguince de tobillo que me hizo perderme la maratón de Madrid. Pero por otro lado, en otoño he hecho las mejores marcas de mi vida en 10 km y ¡he podido bajar de cuarenta minutos en un diez mil!

Otro motivo de satisfacción ha sido ver cómo el grupo pradolonguero aumentaba con nuevas incorporaciones: Emilio II, Macu y Ninfa son ya como de la familia.

La próxima, si no sucede nada raro, será la media de Getafe el próximo 24 de enero, carrera a la que ya estoy inscrito.

XXIX San Silvestre vicalvareña

Objetivo: Acabar el año corriendo
Hora de salida: 11:45
Lugar: Barrio de Vicálvaro

Cuatro compañeros nos reunimos el último día del año en el barrio de Vicálvaro para correr la San Silvestre que allí se celebra. Por desgracia, de nuevo, volví a llegar tarde al punto de encuentro, esta vez debido a que en el último momento me tuve que ir en metro y siempre se tarda algo más que en coche.

El caso es que cuando llegué tuve que buscar a Carlos que tenía mi dorsal, pero tuve suerte que le encontré rápido. Luego tocó buscar el guardarropa y, según parece, los encargados del guardarropa no aparecieron, por lo que uno de los miembros de la organización nos invitó a dejar las bolsas en una habitación, indicando que no iba a pasar nada, que él vigilaba. Nunca había dejado y recogido la mochila tan rápido.

No sé si porque la gente se desencanta de la Vallecana o es que prefieren irse a cenar sin prisas, lo que es una realidad es que este año había más gente que en los pasados y eso lo noté sobre todo a la salida, ya que me costó pasar la línea de salida y coger el ritmo. El circuito consta de dos vueltas no exactamente iguales y en la primera salí tranquilo pensando apretar en la segunda. Y eso fue lo que hice. Resulta motivante ir adelantando a gente, ya que eso te da más confianza y en la segunda vuelta fui adelantando a bastantes corredores que quizás pagaran la alegría de la salida o de las bonitas cuestas que nos ofrece el circuito. Total, que llegué pletórico a la pista de atletismo y aceleré para rebajar el tiempo lo más posible, marcándome una recta de meta a tope. Parece que eso no gustó al último corredor que rebasé porque me metió el codo como si nos estuviésemos jugando algo.

Después, recogida de la mochila, ducha calentita y a esperar si nos tocaba algo en el sorteo de los embutidos. Este año no hubo suerte, se nota que hay más a repartir y el mismo número de regalos.

Según mi cronómetro, tardé 35:42 en correr una distancia indeterminada entre 8 y 8,2 km, más o menos. Habría que mirar con Google Earth para saber más aproximadamente la distancia recorrida. El tiempo es mejor en dos minutos que el año pasado, aunque peor que hace dos años, que hice 35:16 creo que en el mismo circuito. La diferencia es que este año llegué a meta tranquilamente y no a tope como hace dos años.

Vicálvaro 2008
Esperando la salida en la Sansil Vicalvareña. No he podido salir peor.

XXVIII San Silvestre vicalvareña

Como en los dos últimos años, he vuelto a correr la San Silvestre vicalvareña y tengo que decir que cada vez me gusta más. Cuatro maratidianos (Manolo Cabrera, Javier Gallego, Luis Ángel García y un servidor) nos dimos cita en esta carrera, aunque yo llegué tarde al punto de encuentro por confiarme tanto. Pero llegué sin agobios para poder calentar. Allí me encontré con Javier Gallego y, posteriormente, con Manolo. Ya en la línea de salida apareció Luis Ángel, con el que salí y comencé a recorrer los primeros metros. Había pensado salir tranquilo en la primera vuelta y luego exigirme algo más en la segunda y eso fue lo que hice, aunque quizás me tomé con demasiada calma esa primera vuelta.

Al término de la primera vuelta, en la calle Villablanca, había una cantidad enorme de gente animando, me quedé gratamente sorprendido, porque en la calle de San Cipriano también hay mucha gente, pero no animaban mucho.

Como ya he comentado, apreté un poco en la segunda vuelta y realicé la vuelta al polideportivo bastante deprisa, pero mi tiempo fue bastante peor que el del año pasado: 37:23.

La bolsa que nos dieron después de finalizar la carrera estuvo francamente bien: camiseta, agua, aquarius, una bufanda, una baraja de cartas plastificada, un sudoku, un pequeño bolso y el boleto para la rifa de embutido. Y es que la rifa de embutido es realmente genial, a casi todo el mundo le toca algo. Este año volví a ser agraciado con una ristra de chorizos de cantimpalo. Es la única rifa en la que tengo suerte. También Javier y Manolo tuvieron suerte.

El año que viene, no lo dudo, de cabeza a la San Silvestre de Vicálvaro ¡¡¡y sólo cuesta tres euros!!!

XXVII San Silvestre vicalvareña

Allí estuvimos, en el barrio de Vicálvaro, dando las últimas zancadas de la temporada 2006. Un buen día para correr, nublado y sin frío. Realicé un tiempo de 35:16 (diez segundos más que el año pasado) en un recorrido de unos 8,2 km (más o menos).

Corriendo por las calles de Vicálvaro
Parece que me persigue una jauría de lobos

Manolo, compañero de equipo, subió al pódium en la categoría de veteranos, igual que el año pasado. Manolo es todo un monstruo de las carreras.

Lo mejor es que gané unos bonitos chorizos de cantimpalo en la rifa posterior. Muy ricos. Y es que esta gente de Vicálvaro rifan hasta sus zapatillas.

La fortuna me sonríe en Vicálvaro
La fortuna, en forma de chorizo, me sonríe

XXVI San Silvestre vicalvareña

Primera participación en esta San Silvestre después de salir escarmentado de la vallecana. Y es que esta carrera se ha masificado en exceso. Así que este año elegí ésta por recomendación de Carlos, compañero de equipo. Y la verdad es que he acabado bastante contento.

Nos desplazamos unos cuantos maratidianos hasta aquí: Carlos, Manolo, Juan Ignacio y un servidor. Todo un detalle que Juan Ignacio, que viene de vacaciones en esta época navideña se desplazase hasta Vicálvaro a correr.

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Foto de equipo, ¡me sale fuego de la cabeza!

Me encontré también allí con Carmelo, vecino del barrio que me hizo unas bonitas fotos, ¡¡¡muchas gracias Carmelo!!!

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Corriendo por las calles de Vicálvaro

La carrera me pareció bastante dura, son dos vueltas con unas buenas cuestas, pero con bastante animación en algunos tramos. Hice los 8,2 km en un tiempo de 35:06 @ 4:17 min/km. No está mal dada la dureza de la prueba.

Manolo, compañero de equipo, subió al pódium en la categoría de veteranos. Tremendo lo de este hombre.

La rifa posterior a la carrera es impresionante. Yo pensaba que no acababa hasta que todos los presentes tuviéramos regalos. Tanto Juan Ignacio como yo salimos con un par de ricos salchichones.

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Tan contentos con nuestros trofeos