V Milla nocturna de Usera

El día anterior me acerqué a recoger los dorsales de los compañeros del Club Atletismo Zofío y el mío para no tener que estar el día de la prueba pendiente y además para hacer un favor a la organización porque cuantos menos dorsales tengan que repartir el día de la carrera, mejor.

Esto de las carreras nocturnas no sabe muy bien uno qué hacer. El caso es que comí como un día normal y me luego me eché un poco de siesta. Una de las compañera, la más joven, corría a las ocho y cuarto, pero como en el correo que enviaron decían que había que estar tres cuartos de hora antes, ella y otra compañera a las siete y media ya estaban por allí calentando dentro del polideportivo de Orcasitas, detrás del campo de fútbol. Decir que es en la pista de atletismo del polideportivo de Orcasitas donde está situada la línea de salida y la meta de esta milla de Usera. Entré al poli y estuve un rato con ellas. Antes de que comenzaran las prueba nos hicimos una bonita foto.

El Club Atletismo Zofío en la milla nocturna de Usera

A las ocho y cuarto comenzó la más joven y decía que se conformaba con no ser la última, pero lo hizo bastante bien y llegaron muchísimas más detrás de ella ya que entró como la novena o cosa así, siendo además quinta de su categoría, la senior. Estaba muy contenta porque había corrido por debajo de cinco minutos cuando le parecía imposible.

La otra compañera tenía que salir a las 20:45, pero salieron las de su categoría, las máster 40, casi un cuarto de hora antes. De hecho una chica de Villaverde, llegó cuando ya habían comenzado las de su categoría y luego corrió con los chicos. La compañera hizo un carrerón, entrando en cuarta posición en el polideportivo y adelantando en los últimos metros a la chica que la precedía, subiendo al cajón por lo tanto.

Yo tenía que salir a las nueve y salí casi diez minutos antes, tenían ganas de acabar el evento pronto. No sabía cómo me iba a encontrar y me vi bien, mejor de lo que esperaba. También esprinté en los últimos metros, como atestigua la imagen, para alcanzar a uno de Villaverde, llegando muy fuerte y mejor de la garganta que el año anterior y eso que hice mejor tiempo y, por lo tanto, fui a más ritmo en esa milla que un año más mide 1.800 metros.

En los últimos metros adelantando al que me precedía

Estuve hablando con el ganador del año pasado y me dijo que esta vez fue segundo por tres milésimas. No sé cómo lo medirían porque foto finish no había, imagino que lo que dijera el chip, pero en este caso no es el chip el que manda porque se supone que gana el que mete el pecho primero y el chip no va exactamente en el pecho, suele ir más abajo, pero bueno, en una carrera de barrio, tampoco se puede pedir más.

Nos quedamos esperando a que subiera la compañera al cajón. Subió y le dieron como tercera clasificada una medalla de plástico, pero bueno, lo importante para ella es que subió al cajón, el trofeo es lo de menos.

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