El tío la Vara

El Tío la Vara es un personaje de ficción creado por José Mota en tono humorístico. Con esa vara, heredada de su padre, podría eliminar la tontería que hay en el mundo al grito de «sus voy a crujir vivos».

Pues bien, hoy uno de mis compañeros de entrenamiento iba vara en mano al estilo del personaje creado por Mota. Le pregunté cual era el motivo de correr con la vara y me contestó que no era para eliminar la tontería, sino para defenderse de los canes que por doquier aparecen en el parque de Pradolongo. Me contó que la semana pasada tuvieron un enfrentamiento con una dueña de perro. Según iban corriendo, un perro se puso a ladrar justo cuando pasaban, poniéndose en medio y a punto de provocar una caída. Uno de los compañeros dijo a la dueña del perro que le llevase atado, porque no era la primera vez que ocurría con ese mismo perro y esa misma dueña. La mujer se puso como loca, empezó a insultar a los corredores llamándolos desde lo más suave: «maricones», pasando por el consabido «hijos de puta» y similares. Luego cogió una piedra y trató de agredir al compañero.

Lo más curioso es que un par de semanas antes en el mismo parque de Pradolongo un perro había mordido a un chino y se había montado una tangana del copón, llegando a los puñetazos entre unos cuantos chinos que aparecieron por allí y al otro lado el dueño del perro y alguno otro. Correr por el parque se está convirtiendo en un oficio de riesgo.

No creo que fuese por la vara, pero hicimos un entrenamiento lentísimo. Dimos una primera vuelta tan despacio, que fuimos incapaces de llegar a un ritmo normal en la segunda vuelta. Hice 10 km en un tiempo de 58:08 a un ritmo de 5:48 min/km. Cuando llegué a casa estaba congelado ya que hacía bastante frío y casi no había sudado. En estos días tan fríos no se puede ir tan despacio, corre uno el riesgo de perecer de hipotermia. Por cierto, tengo que tirar las zapatillas porque están muy rotas y no voy ya nada cómodo.