La penitencia
No puedo negar que un sentimiento de culpabilidad me embargaba después del dispendio gastronómico, por lo que me acosté la noche anterior pensando en levantarme pronto -aunque algo menos que ayer- y hacerme cuanto más kilómetros mejor, con la idea de rebajar un poco lo comido.

Garganta de Alardos
Salí con el sol en el horizonte siguiendo el mismo camino que el día anterior, por el camino marcado por la garganta de Alardos. Sin embargo, hoy no he perdido de vista las marcas blancas y amarillas y he conseguido llegar al final del sendero, que no era otro que el mismo pueblo de donde salí, ya que el camino ¡¡¡es circular!!! Comienza y termina en Madrigal de la Vera después de subir y bajar unas cuantas cuestas. Lo malo es que el camino no era tan largo como me hubiese gustado, ya que tendría poco más de 10 km, así que después de terminar esa vuelta, unos cuantos kilómetros más hasta llegar a los 15 que tenía pensado hacer. Después del recorrido ya me he sentido mejor, confío en haber rebajado algo de lo adquirido el día antes. En total han sido 15,5 km en un tiempo de 1:25:16.
Este entrenamiento me va a venir bien de cara a Fuencarral porque ha sido cuesta arriba la ida y cuesta abajo la vuelta y de esas subidas y bajadas tiene unas cuantas la media de Fuencarral. De todos modos, habrá que hacer algún día más otra ración de cuestas.
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