Comenzamos el Año Nuevo desplazándonos a Yuncler, pueblo situado más o menos a mita de distancia entre Toledo y Madrid, aunque algo más cerca de la capital de Castilla-La Mancha; sin embargo, enseguida se llega. De hecho sumando el tiempo que tardamos en llegar y aparcar el coche, tardamos menos tiempo que la anterior carrera en Vicálvaro.
Salimos a las ocho y media con el coche. Diez minutos más tarde recogimos a un compañero y pusimos rumbo a Yuncler, donde llegamos sobre las nueve. Aparcamos cerca de la zona de salida y meta y fuimos a recoger el dorsal a la placita donde siempre los dan, al lado de la llegada. Me agradó el detalle de que dieran una camiseta de manga larga. Otra que guardaré. Decían días antes que iba a hacer mucho frío e incluso podía nevar, pero aunque hacía frío, tampoco era exagerado, creo que otros años ha hecho más frío. Después de recoger el dorsal nos encontramos con los otro compañeros. Charlamos un rato y luego fuimos al coche a dejar la ropa y calentar un rato.
Estuvimos calentando hasta que faltando cinco minutos nos juntamos los seis para hacernos una foto. La compañera con la que había quedado para hacer la carrera y que solemos correr juntos casi todas, se quejaba de que le dolía mucho la espalda, que se había tenido que tomar un ibuprofeno y que estaba esperando a que le hiciera efecto. A las diez dieron la salida y salimos a toda pastilla ya que esos primeros metros son llanos tirando a favorables hasta llegar a la calle Greco donde se empina el trayecto. La compañera se quedó atrás aunque luego bajé un poco el ritmo y se puso a mi altura en la bajadita por la calle Ronda. Hicimos el primer kilómetro en 4:16 y lo di por bueno porque mi intención era hacer la carrera a un ritmo de 4:15 y ese primer kilómetro tenía una subida que nos había hecho perder un poco el ritmo. Pasamos por contrameta, por la esquina de la calle Ramón y Cajal y Paseo del Prado aún juntos. Subimos a la iglesia, embocamos al Camino Yunclillos y llegó el segundo kilómetro, que hicimos en 4:20. Notaba que a la compañera le costaba seguir el ritmo porque enseguida se quedaba atrás, imaginé que su espalda no la permitía esforzarse en demasía. Pasamos la primera zona de chalets y en Camino Recas llegó el tercer kilómetro, que hicimos en 4:12, recuperando lo perdido en el anterior. El siguiente kilómetro es el más favorable yendo por el Paseo de la Rivera y pasando por primera vez por meta. Ese salió a 4:10 y pensé que estaba en mi mano hacer esa media de 4:15.

En la segunda subida a la calle Greco se quedó la compañera y ya no la esperé, se fue quedando metro a metro. El quinto kilómetro que incluía la subida por la calle Greco y un poco de bajada por la Calle Ronda se fue a 4:25. Poco después pasé de nuevo por contrameta y ya iba un tanto descolgada y entre ella y yo iban un par de chicas, que ya la habían adelantado en esta segunda vuelta. Iban a buen ritmo y pasada la iglesia me adelantaron también a mí. Iban picadas la una con la otra, siendo una de ellas muy joven (categoría senior) y la otra algo más mayor (categoría Veterana B). Esta chica, con una camiseta de un club de Fuenlabrada corría con muy buen estilo. Estuve casi todo el rato a su altura por el Camino Yunclillos, pero pensé que a la compañera no le iba a hacer mucha gracia porque parecía que las estaba echando una mano, así que las dejé pasar.
En el Camino Yunclillos, poco antes del giro a la derecha, estaba el sexto kilómetro, que hice en 4:24 y allí ya vi que se me iba el objetivo previsto, que iba a tener que apretar mucho en el tramo más favorable y aún así iba a estar muy complicado. En la zona de chalets se me fueron escapando poco a poco las dos chicas y aunque no miraba atrás, imaginé que la compañera también iba perdiendo terreno, pero con esta chica nunca se sabe porque tiene una capacidad de sufrimiento a prueba de bombas y tampoco me hubiese extrañado que me hubiese cogido. Hice el séptimo kilómetro en 4:24 y mis pocas esperanzas se esfumaron porque sabía que aunque fuese a tope en los últimos ochocientos metros no iba a recuperar lo perdido. Y así fue, los hice a un ritmo de 4:13 pero no pude conseguir el objetivo de 4:15 en el global de la carrera, que fue de 4:18. En los últimos metros la chica más joven consiguió dejar a la más mayor y de este modo, aunque hubiese dado igual que hubiesen invertido las posiciones, la más joven quedó tercera senior y la más mayor segunda Veterana B. Llegué a meta con un tiempo, según mi cronómetro, de 33:51, haciendo más tiempo que el año pasado que hice 20 segundos menos. Mi compañera llegó nueve segundos más tarde quejándose todavía de la espalda. Aún así se hizo con el segundo puesto de la categoría de Veteranas A. La otra compañera de club fue la tercera del equipo haciendo un tiempo de 38:10 que sólo la sirvió para ser sexta de su categoría. Poco a poco fueron llegando los demás, con especial mención a Emilio «el incombustible» que con sus 80 años subió a lo más alto del cajón como el participante de más edad. Por curiosidad estuve viendo qué hubiese pasado si hubiese nacido mes y medio antes y descubrí que hubiese sido tercero de Veteranos C porque el que fue tercero hizo 34:23. Eso sí, no me hubiese dado para ser segundo porque el segundo hizo 43 segundos menos que yo.
Nos cambiamos de ropa y volvimos a la plaza donde nos comimos unas migas con huevo. Las migas estaban malas, todo hay que decirlo, pero la intención es lo que cuenta. Eso sí, los huevos me gustaron más. Más tarde subió la compañera al cajón donde fue agraciada con un trofeo y un chorizo y un salchichón. De vez en cuando, entre categoría y categoría sorteaban algunas cosas, entre ellas un viaje y algunos embutidos, pero no fuimos agraciados con nada. Emilio subió también a por su trofeo y sus dos embutidos. Acabó el sorteo y fuimos a un bar cercano a tomarnos un café porque estábamos todos fríos todavía. Me gustó el bar porque estaba decorado con portadas de discos de rock como el Made in Japan, In rock, de Deep Purple, alguno de Rainbow como Long live rock and roll y alguno más de Black Sabbath o Dire Straits. Me encantó esa decoración tan rockera.
